Una presentación, un único mensaje

Uno de los momentos que genera más controversia en mis cursos es cuando les digo a los alumnos que sólo podemos transmitir un único mensaje en cada presentación.

Siempre hay alguno que protesta alegando que en una presentación no sólo hay una idea a transmitir. Que un tema es demasiado rico y complejo como para ser reducido a un único mensaje. Que no pasa nada por transmitir más de una idea.

En cierto modo, quien dice esto tiene parte de razón.

Si una presentación debe inducir a un cambio y queremos que ese cambio sea factible, cuanto más detalladas sean las instrucciones a seguir más fácil le resultará a la audiencia llevarlo a cabo. Por lo tanto, una única idea no basta.

Luego…

¿por qué es importante transmitir un único mensaje?

Diferencia entre ideas y mensaje

Antes de seguir adelante, es importante dejar clara la diferencia entre las ideas que componen una presentación y su mensaje. Y para ello voy a utilizar un símil que acabo de leer en el libro “Ideas que pegan”.

En el libro, los hermanos Heath hablan sobre cómo circulan las instrucciones desde los altos mandos de un ejército hasta el soldado raso que debe ejecutarlas. Cuentan que la imposibilidad de prever absolutamente todos los contratiempos e imprevistos con los que puede encontrarse el soldado cuando está en el campo de batalla hacen bastante inútil  hacerle llegar una secuencia de instrucciones sin más, ya que en cuanto pasa algo que le impide al soldado hacer el movimiento indicado, éste no sabe cómo proceder.

soldados de juguete

Foto obtenida en www.guiaspracticas.com

Por eso se inventó lo que se conoce como IC (Intención del comandante). La IC consiste en una instrucción escueta y en lenguaje llano que especifica el final deseado de una operación. Fíjate que hablamos de final deseado y no de los distintos pasos de la operación. La IC evita especificar los detalles, de modo que pueda seguir vigente incluso cuando hay contratiempos.

De este modo, la IC de un día de batalla puede ser, según el ejemplo del libro,  “colocar el Tercer Batallón sobre la Colina 4305”.

A partir de ahí se pueden dar instrucciones más concretas sobre cómo lograrlo. Pero en caso de que las circunstancias impidan ejecutar alguna de ellas, el objetivo final de la misión queda intacto y permite al soldado tomar la decisión adecuada para lograrlo.

En una presentación, el mensaje equivale a la IC, mientras que todas las demás ideas corresponden al resto de instrucciones concretas.

Una batalla, una sola misión

Imagina ahora que a nuestros soldados les transmitimos más de una IC: colocar el Tercer Batallón sobre la Colina 4305, destruir el almacén de armas del enemigo y proteger el puente que cruza sobre el río.

En el supuesto caso que uno de los soldados no pueda seguir las instrucciones precisas que ha recibido y deba improvisar, ¿cuál de las 3 IC deberá intentar cumplir? ¿Deberá subir hasta la colina? ¿O tiene que intentar volar el almacén? ¿O quizás quedarse junto al puente?

El resultado final puede ser tener el tercer batallón completamente dividido entre los 3 objetivos y, probablemente, no lograr ninguno de los 3.

Por eso es importante que cada batalla tenga una única IC.

Una presentación, un único mensaje

Del mismo modo, es importante que cada presentación tenga un único mensaje.

Cuando tu presentación termine y el público se vaya a su casa, es muy probable que olvide algunas de las ideas que tú les has querido transmitir o que, cuando vaya a ponerlas en práctica, ocurra algo que le impida hacerlo.

Por eso, si queremos que la misión se lleve a cabo, si queremos que la audiencia realice el cambio que queremos para ella, ésta debe ser capaz de improvisar una solución. Y, del mismo modo que pasa en el ejército, eso sólo es posible si la intención del comandante (IC) está bien definida y no deja lugar a dudas.

Un único mensaje nos ayudará a que el público sepa en todo momento cuál es el cambio que queremos que realice (ya sea siguiendo nuestras recomendaciones, o en caso de que no sea posible, tomando sus propias decisiones).

¿Cuántos mensajes tienen tus presentaciones? ¿Crees que es posible conseguir tus objetivos utilizando más de un mensaje? Gracias por dejar tu comentario.

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