Mensaje de Navidad de su Majestad el Rey 2011

La pasada Nochebuena el Rey Don Juan Carlos I nos envió su discurso anual de Navidad. Aquí tenéis los 14 minutos que el monarca quiso aprovechar para mandar un mensaje a toda la población española.

A pesar de que el título era “Mensaje de Navidad”, no estoy seguro de haber captado bien el mensaje. Así que me he entretenido en analizar la grabación en cuanto a forma para descifrar posibles causas y se me ocurren algunas mejoras para reforzar y facilitar su correcta recepción por parte de los telespectadores.

  1. Empezando con “como cada año” puede dar la sensación de que no va a contar nada nuevo, de que se va a repetir lo de cada año, de que va a ser más de lo mismo. Resultado: se pierde el interés con la primera frase.
  2. La introducción del discurso se supone una declaración de intenciones sobre lo que va a ser el resto de la exposición. Si su Majestad quiere terminar pidiendo unidad al pueblo, no es muy coherente empezar diciendo que va a transmitir sus mejores deseos de paz y felicidad. La introducción, el desenlace y la conclusión deben estar coordinados.
  3. El discurso termina con instrucciones ambiguas: “estemos unidos”. ¿Qué significa estar unidos? ¿Unidos con quién? ¿De qué manera debemos estarlo? El desenlace debería responder a estas preguntas para que al mencionarlas al final como conclusión no queden dudas al respecto.
  4. La puesta de escena del final no acompaña. ¿Cómo una persona sola en una habitación puede pedir unión? Idea: ¿por qué no mencionar el “estemos unidos” al tiempo que se acerca a su mujer e hijos?
  5. Evitar la lluvia de ideas. Algunos de los temas expuestos durante el discurso (terrorismo y cambio de gobierno) se introducen bruscamente, sólo mediante un cambio de plano de la imagen. Sería importante dar un sentido unitario a la lista de asuntos que se tratan. Posiblemente, i en consonancia al punto número 3, empezar cada nuevo tema con un “debemos estar unidos para hacer frente a… o para luchar contra… o para apoyar a…” ayudaría a entender qué tiene que ver cada cosa con el objetivo global de la charla.
  6. La expresión y gesticulación del Rey es la misma tanto para hablar de los temas que le preocupan como para agradecer la gente que se ha interesado por su salud. Sólo retenemos el 10% de lo que leemos y el 20% de lo que escuchamos. En cambio, nos quedamos con el 50% de lo que vemos. Merece la pena cuidar nuestro lenguaje no verbal.
  7. Finalmente, si se trata de un Mensaje de Navidad, ¿por qué terminar con un escueto “buenas noches” en vez de utilizar un “feliz navidad a todos los españoles” o algo por el estilo?

Pues eso: FELIZ NAVIDAD A TODOS!!!

 

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