El secreto para transmitir emociones en tus presentaciones: Storytelling (1)

En anteriores artículos hemos hablado de la relación que existe entre las emociones y la memoria. Existen evidencias empíricas que demuestran que aquellas presentaciones que logran emocionar a la audiencia son las que mejor se recuerdan y con las que se consigue una mejor respuesta del público. Y no debemos entender emocionar únicamente como hacer llorar. Cualquier emoción es válida; la risa, la nostalgia, la satisfacción, el enfado, el amor… Cualquiera.

Por lo tanto, la clave del éxito es lograr transmitir esa emoción con nuestro discurso. Es ser capaces de empezar una venta apelando a los sentimientos del comprador. Es conseguir presentar un proyecto que conmueva a los posibles inversores.

Fácil de decir pero difícil de hacer, ¿verdad?

¿Cuál es el secreto para poder lograrlo? ¿Existe algún recurso al que acudir para lograr transmitir esa emoción?

La respuesta es clara: el Storytelling.

Para empezar una serie de artículos relacionados con el Storytelling que voy a ir publicando en breve a raíz de la lectura del libro “Storytelling para el éxito”, quiero poneros un ejemplo vivido en primera persona que ilustra el poder que una buena historia tiene sobre nuestras acciones.

En 2005 realicé un viaje con mi mujer (entonces todavía no lo era) a Marruecos. Después de unos primeros días en Marrakech, emprendimos un viaje hacia el sur, hacia el desierto. Nuestra primera parada fue en Aït Benhaddou, un precioso pueblo hecho de arcilla en donde se rodaron escenas de Gladiator. Al volver de la visita al poblado pasamos junto a un mercader que nos invitó a entrar en su tienda. Como ya teníamos todas las compras hechas, aceptamos la invitación advirtiéndole que no íbamos a comprar nada.

Una vez dentro, hubo un par de intentos por su parte que tuvieron un No como respuesta seguido de alguna mala excusa. Y, a partir de aquí, empezamos a charlar sobre ellos y sobre nosotros y se olvidaron de vender. Fue una conversación muy agradable que interrumpimos a la hora de la cena, no sin antes recibir y aceptar una nueva invitación para continuarla por la noche.

Con el estómago lleno, el encuentro continuó compartiendo un montón de anécdotas y aventuras sobre su vida nómada que nos embelesaban. Un buen rato después, el mercader se ofreció para contarnos la historia de las alfombras, a lo que no pudimos negarnos.

Empezó a explicarnos que habían tapices masculinos y femeninos, a contarnos el significado de los símbolos que en ellos se dibujaban, etc… Un relato fascinante! Una narración meticulosamente preparada con un final con trampa; una pregunta. “¿Seguro que no queréis uno?”

El resultado de tal aventura fue que, a pesar de ya haber comprado una alfombra un par de días antes y no tener necesidad de adquirir una segunda, volvimos a Barcelona con dos alfombras y con esa sensación “magnífica” que te queda en el cuerpo cuando eres consciente que te han tomado el pelo. Pero con una gran admiración por la habilidad comercial de esos nómadas y por el dominio del arte del Storytelling.

Esta experiencia es un claro ejemplo de cómo las emociones tienen más fuerza que la razón a la hora de llamarnos a la acción. Ilustra a la perfección cómo, mediante una historia que crea un vínculo afectivo entre receptor y objeto, se logra desafiar a la lógica – que dice que si ya tienes una alfombra no te vas a comprar otra. También nos enseña que la creación de un climax adecuado nos relaja como oyentes  y permite al orador narrar su historia sin resistencia alguna.

Por cierto… ¿Alguien quiere una alfombra?… Os puedo contar su historia…;-)

Si tu también tienes una experiencia en relación al Storyteling, cuéntanosla! Cuantas más evidencias tengamos y de distintas procedencias mejor.

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Comentarios

  1. dice

    Recién llego a tu blog y de los que he visitado me parece genial. Este artículo me recuerda varias experiencias personales, pues mi padre es pintor y como negocio familiar al fin era yo quien en la mayoría de los casos hacías las ventas de sus obras, generalmente en idioma inglés.
    Aquí les dejo el contacto en facebook: https://www.facebook.com/talleratabey

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