2 ejemplos musicales del poder del Storytelling

Regularmente, voy siguiendo en Youtube la evolución del concurso Britain’s Got Talent (y similares de otros países). La verdad es que se trata de un tipo de concurso que me atrapa. Desde ya hace un tiempo, me he venido preguntando a mi mismo qué tiene este programa (y algunos de sus participantes en particular) para engancharme de tal forma. Recientemente he logrado entender el motivo: el Storytelling.

He seleccionado dos concursantes que considero que resumen muy bien como su historia consigue enganchar y conmover al público.

Ejemplo 1. La propia actuación constituye la historia

Este caso  trata de un niño de 12 años, Shaheen, que quiere conseguir pasar a la semifinal del concurso.

Al poco rato de empezar su canción le piden que pare porque lo está haciendo mal. Eso crea en el público la expectativa de que el niño se derrumbará y no será capaz de pasar la eliminatoria. Le preguntan qué más sabe cantar, él dice que sabe una de Michael Jackson y le dan una segunda oportunidad.

Al final, interpreta la nueva canción de forma magistral y pasa la eliminatoria rompiendo las expectativas.

Resultado: caras de preocupación y sufrimiento en el público y en algunos miembros del jurado cuando le interrumpen, los tres miembros del jurado en pie – al igual que todo el auditorio – aplaudiendo al final, lágrimas entre los espectadores, fuerte ovación, grandes comentarios…

En resumen: la historia de cómo se desarrolla la actuación conmueve al público y al jurado y les implica emocionalmente.

Ejemplo 2. La historia del concursante complementa la actuación

En este caso, Emmanuel, un chico iraquí de edad desconocida, víctima de la guerra que fue rescatado de un orfanato junto a su hermano interpreta Imagine, de John Lennon (un canto a la paz). En este caso el concurso es X Factor.

El hecho de que una persona como él, que ha sufrido en sus propias carnes las atrocidades de la guerra, envíe un mensaje de paz mediante una interpretación bastante digna, amplifica el mensaje y consigue penetrar directamente en los corazones tanto de la audiencia como del jurado. A través de la canción pueden imaginar la historia de Emmanuel e implicarse emocionalmente en ella.

Resultado: lágrimas y rostros visiblemente emocionados entre el jurado y el público, tres de los cuatro miembros del jurado en pie – al igual que todo el auditorio – aplaudiendo al final,  fuerte y larga ovación, admiración hacia el héroe de la historia…

En resumen: la historia de Emmanuel se complementa perfectamente con la canción elegida y transporta emocionalmente al público, hasta el punto de reconocer aquella actuación como la más emotiva de todos los años del programa.

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En ambos casos, no es difícil para nadie poder meterse en la historia de los protagonistas y dejarse transportar emocionalmente por ellas. Y esa es la clave para que permanezcamos atentos al desarrollo de toda la trama sin pestañear o que seamos capaces de ver una y otra vez ese video sin dejar de sentir la emoción en ningún momento.

Nuestras presentaciones no dejan de ser como estas interpretaciones pero sin música (o con, ¿por qué no?). Si somos capaces de introducirle esa historia que le encaja (sea nuestra o no), tenemos muchas opciones de salir victoriosos. Así que espero que estos ejemplos y otros que podéis encontrar en Youtube (Ryan O’Shaughnessy, Madona Decena, Malaki Paul, …  ) os puedan servir de guía e inspiración para vuestras presentaciones.

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Comentarios

  1. dice

    Hola, Roger.
    Lamento discrepar, pero te diré que lo que te atrapa de esas imágenes es difícilmente aplicable a una presentación .
    ¿Por qué?
    Pues precisamente por eso, porque son “imágenes en movimiento”, “películas” o llámalo como quieras, y lo que “te atrapa” (por lo que dices) es cómo está construido ese discurso. (Que sí, en inglés podemos llamarlo “storytelling”, pero en sentido técnico, nada más).
    Las pausas, los gestos mostrando reacciones a favor o en contra… todo está orquestado para que el espectador experimente precisamente lo que tú comentas. Y eso (si lo estudias con calma lo verás) se debe a la planificación (planificación entendida como ordenación, y planificación entendida como elección de tipo de plano).
    Te aseguro que si hubieras asistido en directo, te hubieras emocionado bastante menos. (Eso suponiendo que no sea un “fake”, porque estos programas tienen un guión previo bastante claro).
    Imagino que, en determinadas ocasiones, se puede aplicar Storytelling a las presentaciones, o simplemente storytelling (insisto en hacer esa distinción s/S), pero creo que precisamente el poder de una presentación es que es un directo en sí misma (y los ppt son simples herramientas de apoyo). Allí no hay un realizador encuadrando la imagen, hay una comunicación de tú a tú, en un espacio y un tiempo compartidos.

    • gestor dice

      Muchas gracias por tu comentario.

      Estoy de acuerdo contigo en que el montaje televisivo que se hace potencia mucho la parte emocional. Probablemente, en el mismo momento en que una señora sale llorando hay otras diez personas aburridas en la sala que no salen en antena. Pero lo que es innegable es que cada uno de esos vídeos representa una historia. Y que, en general, el público vibra con esas historias con la misma intensidad con la que abuchea a los participantes en otras ocasiones.

      Lo que pretendo que se aplique a las presentaciones no es el montaje en sí (que evidentemente no se puede hacer con Powerpoint) sino la historia de fondo. Y te aseguro, por experiencia propia, que cuando uno logra introducir una historia en su discurso o monta su discurso en base a una historia, el efecto que produce en el público es espectacular (aunque no sea tan sensacionalista como en el programa ;-).

      Lo que nos llena son las historias. El formato que se les de a éstas dependerá del canal que utilicemos.

      Saludos,

      Roger

  2. dice

    Completamente de acuerdo, Roger. (¿Qué voy a decir yo, si soy el 50% de Química visual? ¡Nos dedicamos al Storytelling!)
    ;-)
    Lo único que quería puntualizar es que la forma (y el formato) son parte inseparable del discurso. En ese aspecto es en el que no veo claro lo de poder aplicar lo que muestran estos clips (y aquí lo digo como cineasta).
    Comparto contigo la idea de que “Lo que nos llena son las historias. El formato que se les de a éstas dependerá del canal que utilicemos”.
    Por eso en una presentación en directo deberemos recurrir a otras estrategias y estructuras narrativas (que, por cierto, variarán también en función del público al que nos dirijamos y el contexto en que nos encontremos). El Storytelling es un elemento vivo, así que seguro que puede encontrar su lugar en una presentación.

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