¿Cómo saber qué programa de presentaciones debo utilizar?

Haydée y Enna, lectoras del blog, me han hecho esta pregunta. De hecho, es una pregunta recurrente en cualquiera de las presentaciones que doy. Y es que la gente acostumbra a darle mucha importancia a la elección del programa de presentaciones a utilizar.

Esto se hace todavía más relevante si tenemos en cuenta una corriente de pensamiento contraria a PowerPoint que acusa a este programa de las malas presentaciones que se hacen con él. Esa gente huye de este programa de presentaciones y se lanza muchas veces a ciegas en busca de una alternativa.

Pero ya salimos en su día en defensa de PowerPoint para decir que el problema no es el programa elegido sino el criterio con el que se elige y se usa. Así que la pregunta es obvia:

¿Qué criterio puedo seguir para elegir un programa de presentaciones?

Programa de presentaciones

Antes de entrar al trapo con el tema, quisiera referirme a una reflexión de Gonzalo Álvarez que descubrí hace poco en una entrevista realizada para el blog de Laura Ribas: “No pienses en el programa hasta que seas capaz de hacer la presentación sin ningún tipo de soporte visual”.

Efectivamente, el programa de presentaciones es absolutamente irrelevante si no se ha trabajado previamente y a conciencia la presentación. Sólo cuando somos capaces de presentar a pelo, sin diapositivas, es cuando podemos buscar un programa de presentaciones que refuerce de forma visual aspectos críticos de nuestro discurso, en base a los siguientes criterios.

1.- Usa un programa de presentaciones que se adapte a tu ordenador o dispositivo móvil

A veces la elección del programa de presentaciones viene determinada por el sistema operativo de nuestro ordenador. Si trabajamos con Windows vamos a tener disponibles algunas herramientas, mientras que si trabajamos con iOS podremos acceder a otras. Hay algunas en común entre ambos sistemas.

Por lo tanto, una buena forma de decidirse por un programa de presentaciones u otro es saber desde dónde se va a proyectar la presentación.

2.- Usa un programa de presentaciones que no te complique la vida

Si hay un programa de presentaciones que dominas a la perfección, habrá ocasiones en las que los experimentos con otras alternativas no serán demasiado apropiados. Así que será mucho mejor utilizar aquel programa que domines y al que le puedas sacar un mayor rendimiento.

Cuando no te juegues tanto en la presentación puedes aprovechar para probar otras soluciones. Pero cuando haya mucho en juego, elige aquellos programas de presentaciones que conozcas bien y que no te generen problemas durante tu discurso.

Personalmente, aunque cada vez más voy incorporando Prezi o Keynote a mis presentaciones, sigo siendo mucho de PowerPoint porque es el que hace más años que utilizo y es el que mejor conozco.

3.- Usa un programa de presentaciones que no compita con tu discurso

El programa de presentaciones que elijas deberá proporcionar el apoyo visual para tu presentación. Esto significa que se va a proyectar al mismo tiempo que tu estés hablando. Así que, en cierto modo, va a competir con tu discurso por la atención de la audiencia.

Existen algunos programas de presentaciones (especialmente las herramientas de scribing como VideoScribe) que retienen en exceso su atención y, por lo tanto te hacen la competencia. Si mientras hablas, en pantalla aparece una mano que va dibujando, la gente estará más pendiente del dibujo que de ti.

Las herramientas de scribing pueden ser muy útiles si se usan de forma puntual en una presentación, aunque, para mi, es mucho mejor usarlas en video-presentaciones.

No hay nada más frustrante para un presentador que terminar la presentación y que todas las preguntas y comentarios giren alrededor de la herramienta.

4.- Usa un programa de presentaciones que se adapte a tu forma de pensar

Hay presentadores que cuando preparan sus presentaciones utilizan un patrón de pensamiento lineal. La presentación consiste en una secuencia de ideas que se exponen una detrás de la otra y nos conducen hacia el mensaje.

En cambio, hay otros cuyo patrón de pensamiento es espacial. Se imaginan la presentación como un todo, como una gran fotografía sobre un tema, y luego van adentrándose en los distintos aspectos de éste.

El tipo de pensamiento que tu emplees habitualmente va a marca bastante la elección del programa de presentaciones. Para los de pensamiento lineal exisen programas como PowerPoint o Keynote. Para los de pensamiento espacial está Prezi.

5.- Usa un programa de presentaciones que te permita hacer aquello que has imaginado

Hay ocasiones en las que durante la planificación y estructuración de la presentación tenemos una visión sobre cómo necesitamos que sean nuestras diapositivas. Cuando eso ocurre debemos asegurarnos que el programa de presentaciones que elijamos nos permita acercarnos al máximo a nuestra visión.

Por ejemplo, si queremos proyectar un vídeo y ponerlo en pausa y reanudarlo durante la presentación, es posible que debamos acabar usando PowerPoint, ya que éste nos permite controlar un video con nuestro presentador inalámbrico. Prezi, por ejemplo, no lo permite.

¿El programa de presentaciones elegido dice algo de nosotros y de nuestra empresa?

Todo comunica, y el programa de presentaciones elegido no es ninguna excepción.

Elegir según que programa puede proyectar una idea de modernidad. La gente está acostumbrada al PowerPoint, el cual se puede interpretar como una elección clásica, tradicional, conservadora. En cambio, elegir un programa como Prezi, que aunque cada vez está más extendido sigue siendo novedoso para muchos, se ve como algo atrevido, innovador, moderno.

Sin embargo, eso sólo tiene importancia cuando va acompañado de una buena presentación detrás y el programa de presentaciones se pone al servicio de ésta y no al revés.

Para mi, es mucho más importante cómo se utiliza el programa de presentaciones que el programa de presentaciones en sí.

Como dijo José Hermida en el hangout sobre el futuro de las presentaciones, el máximo valor de una presentación es que la tecnología no se note. Dicho de otro modo, el programa de presentaciones debemos elegirlo con la finalidad que nos permita transmitir nuestro mensaje de un modo determinado y no para convertirlo en protagonista de nuestra presentación.

¿Qué criterio usas tu para elegir el programa de presentaciones? ¿Estás casado con alguno o eres de los que les gusta cambiar en función de la ocasión? Gracias por dejar tu comentario.

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Comentarios

  1. Angélica dice

    Hola Roger:
    Yo creo que todos los programas son estupendos si los conoces y los dominas, yo no los domino todos, ya me gustaría a mi!, por eso a veces se tiene la falsa sensación de estar limitado pero en realidad con los programas que conoces tienes mas que suficiente, porque lo importante es tu oratoria y tu mensaje y una presentación bien hecha es bonita desde cualquier programa.
    En mi caso elijo el programa dependiendo del tema a tratar en la presentación y de como quiero que se vea los mensajes que quiero transmitir. Primero lo imagino y después intento escoger el que me ofrece una presentación lo más parecida a lo que me he imaginado.
    En determinados temas no se me ocurriria utilizat Prezi por ejemplo y encuentro muy adecuado Power Poin.
    Gracias

    • Roger Prat dice

      Angélica,

      Sin duda creo que este es el sistema a utilizar. Del mismo modo que no se puede elegir el palo de golf hasta que no sabe qué golpe se quiere dar, no podemos elegir el programa antes de saber qué vamos a explicar y cómo lo queremos hacer.

      Gracias por tu comentario.

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