3 formas de aprovechar las neuronas espejo de tu audiencia

En los últimos 20 años, los científicos han descubierto la existencia de unas neuronas en nuestro cerebro que son las responsables de conectar nuestras mentes con las mentes de los demás: las neuronas espejo.

El siguiente vídeo es un capítulo del programa Redes de TVE emitido el 18/4/2010, en el que Eduard Punset conversa con el neurocientífico Marco Iacoboni, de la Universidad de California.

A modo de resumen, las neuronas espejo se activan cuando hacemos algo y también cuando se lo vemos hacer a otra persona.

Según estudios de la Universidad de UCLA, este tipo de neuronas nos sirven para poder intuir qué piensa, qué siente o qué va a hacer otra persona.

Dicho de una forma más metafórica, nos convierten en espejos de los demás.

Pero…¿qué podemos hacer para aprovechar las neuronas espejo de nuestra audiencia en una presentación?

1.- Explica una historia

Las neuronas espejo reflejan sensaciones de los demás y hacen que podamos sentirlas como propias. Por eso, cuando nos cuentan una historia (ya sea en el cine, leyendo un libro, o en una conversación informal), llegamos a vivir con gran intensidad cuanto les acontece a los personajes y lloramos, reímos, nos indignamos o nos alegramos según se van produciendo distintas situaciones.

El Storytelling es la mejor manera de conseguir que las neuronas espejo de nuestra audiencia reflejen las emociones de los personajes y el público pueda sentir la llamada a la acción que se esconde en nuestro relato.

Y si encima el reflejo conecta con el recuerdo de una situación similar vivida en primera persona, el efecto de la historia es todavía más potente.

2.- Sé natural

Las neuronas espejo no sólo reflejan aquellas acciones de los demás realizadas de forma voluntaria. También nos permiten ser conscientes de actos reflejos que hacen los demás sin darse cuenta. Por ejemplo, el lenguaje no verbal.

Así que nuestras neuronas espejo detectan esos movimientos sutiles y  los interpretan en base a nuestra experiencia. Dicho de una manera gráfica, reconocen los gestos y acuden a una base de datos para determinar su significado en base al significado que tuvo en ocasiones anteriores.

El caso es que, nuestra audiencia es capaz de interpretar nuestro lenguaje corporal. Y eso implica que si no tenemos un discurso que sea sincero, los oyentes lo van a percibir en forma de incoherencia entre lo que comunicamos con las palabras y lo que comunicamos con el cuerpo. Y eso se traduce en desconfianza.

Actuando con absoluta naturalidad haremos que las neuronas espejo del público detecten una armonía total entre lo que decimos y cómo lo decimos, de modo que conseguiremos que nos crean y confíen en nosotros. No intentes fingir. A las neuronas espejo no las engañas.

3.- Contágiales tus emociones

El Dr. Iacoboni sostiene también que las emociones son contagiosas, y que eso se debe también al papel que desempeñan las neuronas espejo. Cuando vemos sonreír a alguien, terminamos por sonreír nosotros también. Eso se debe a la conexión de estas neuronas con nuestro sistema límbico, el cual establece vínculos emocionales que nos permiten sentir lo que los otros sienten.

Por lo tanto, la mejor manera de conseguir que la audiencia se divierta, es que te vea a ti divertirte. Lo mejor para que se apasione por el tema que le expones es que te vea a ti apasionado.

Debes ser la imagen viva de aquello que quieres que sus neuronas espejo reflejen. Sólo así lograrás contagiarles las emociones que quieres que sientan.

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