Presentaciones de película: La sonrisa de Mona Lisa

La Sonrisa de Mona Lisa” es una película de Mike Newell  que trata, para aquellos que no la hayáis visto, de una profesora de historia del arte, Katherine Watson, interpretada por Julia Roberts, que llega a la Universidad de Wellesley (New England) para empezar a dar clases a sus alumnas. El elevado nivel de las estudiantes de esa facultad es el escenario propicio para poner en evidencia los fallos que un profesor pueda realizar durante sus exposiciones. O, dicho de otro modo, en Wellesley es necesario realizar unas buenas presentaciones si realmente se quiere sorprender y ganarse a la audiencia.

Eso lo descubre Katherine en su primera sesión.

El principal error que comete la protagonista es pretender hacer una presentación para explicar exactamente aquello que las alumnas pueden leer por si solas en los libros de texto. Ese es un error común en muchos de los presentadores. Muchas veces, el orador se limita a leer el texto de sus slides o, como mal menor, recita información que está al alcance de todo el mundo. Gracias a Dios, en las presentaciones reales, no acostumbra a pasar que la audiencia se ponga a leer el texto en lugar del ponente. Tiene que ser muy frustrante. Pero sí ocurre que cuando no somos capaces de dar al oyente algo que él no pueda conseguir por sí solo, éste desconecta y nuestra presentación, para él, ya ha terminado. Y eso es lo peor que nos puede pasar como oradores, ya que, desde el momento en que nuestra charla deja de ser de su interés, le estamos haciendo perder el tiempo.

Pero Katherine aprende rápido la lección y en su segunda clase cambia de estrategia.

Con su primera diapositiva, la profesora es capaz de “desarmar” a las alumnas con algo que no figura en sus libros. Y consigue captar por completo su atención. Lo hace de forma provocadora, planteando una cuestión ambigua como “Qué es arte?”. Además personaliza la historia con un dibujo suyo de cuando era pequeña, lo que consigue relajar a las estudiantes y aumenta su predisposición hacia la sesión. En definitiva: una clase que no deja indiferente y que se recuerda de por vida.

Y Katherine aún no ha dicho la última palabra.

Para la tercera presentación que aparece en la película la maestra guarda un as en la manga. Un nuevo elemento sorpresa: la pasión. A la buena estrategia seguida en la clase anterior, la protagonista añade un tema profundamente sentido que le permite hablar desde el corazón. Se indigna. Grita. Llora. Expresa emociones. Y eso le otorga algo que uno no puede conseguir por sí solo: Credibilidad. La Credibilidad te la tiene que dar el público.

Si comparamos las tres presentaciones, todavía hay algo más a observar. Mientras en la primera el número de diapositivas utilizado es bastante elevado (de hecho la película no las muestra todas pero da a entender que son muchas), en la segunda y tercera se utilizan sólo 4 diapositivas. Por lo tanto, al contrario de lo que muchos presentadores creen, tener más slides no significa forzosamente una mejor presentación. Todo depende de lo que estas slides aporten. Nuevamente hacemos mención a la Simplicidad.

En resumen: ¿Qué lecciones aprendemos de Katherine Watson?

  1. Da sentido a aquello de lo que hablas. Una buena presentación va más allá de la transmisión de información.
  2. Sorprende para captar la atención. Si la audiencia puede adivinar lo que les vas a contar, ¿para qué te quieren?
  3. Emociona y nunca te olvidarán. Vive tu propia presentación con pasión para ganarte la credibilidad del público.
  4. Más no siempre es mejor. Aplícate la simplicidad y el autocontrol a la hora de preparar tu presentación.

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Comentarios

  1. dice

    Te Felicito, aunque soy un huidlme ciudadano, pero tu comentarios, ensef1anzas y orientaciones son muy practicas en la vida cotidiana que cualquier persona las puede aplicar, en diversas circunstancias, sin acudir a largas clases, seminarios o cursos, pues son de implantacion inmediata si tiene la voluntad de rechazar ciertos malos habitos de manejar las finanzas, la disciplina de utilizar tus buenos y sabios consejos, el que tenga oidos que oiga y el tenga voluntad que los aplique Gracias a Dios por la oportunidad de haber encontrado tu pagina Web

    • gestor dice

      Alejandro,

      Gracias por tu comentario. La razón de ser de este blog no es otra que la que tu has descrito: compartir mis experiencias y todo lo que voy aprendiendo sobre un mundo que me apasiona con la intención de ayudar a quien quiera tomarlo en consideración. Y a poder ser, a medida que gente como tú se vaya animando a comentar, a crear un diálogo entorno a los temas que voy compartiendo.

      Saludos,

      Roger (otro humilde ciudadano ;-)

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