Tipos de audiencia que puedes encontrar en tus presentaciones

Se habla mucho en la blogosfera sobre la importancia de conocer a la audiencia como parte importante de la estrategia para captar su atención.

En el post anterior vimos que la atención es algo que depende de la propia motivación del sujeto y no de estímulos externos. Por lo tanto debemos ser capaces de conectar con sus motivaciones para lograr dirigir su curiosidad hacia nuestra presentación. Ello nos lleva a plantearnos que esta motivación variará en función del público al que vamos a dirigirnos.

Debemos ser conscientes del tipo de oyentes que tenemos delante porque ello condicionará la totalidad de nuestra presentación.

Y la pregunta obligada es: ¿qué tipos de audiencia podemos encontrarnos?

Vamos a clasificar el público en base a las siguientes variables:

1.- Clasificación según el tamaño

Es evidente que las presentaciones masivas comportan una mayor dificultad tanto para conseguir captar su atención como a la hora de interactuar con ellos durante la exposición. Por el contrario, un grupo reducido de oyentes permite mucho más la participación de éstos a la presentación y facilita el diálogo.

Así mismo, el nivel de stress que se experimenta cuando uno se somete a un gran grupo de gente es mayor. Los grupos reducidos permiten llegar a conocer un poco a los participantes para relajar el ambiente.

2.- Clasificación según el grado de conocimiento

¿Cuánto sabe la audiencia sobre el tema que vamos a tratar?

Esta pregunta es clave para saber el tipo de presentación que debemos hacer. Forzosamente, un público experto va a exigir mucho más de nosotros. Una mayor preparación y dominio del tema. O, en su defecto, mucha participación del público para que éste enriquezca la sesión. Además también va a condicionar el registro de lenguaje a emplear. Con un público inexperto deberemos cuidar el uso de tecnicismos y hablar lo más llanamente posible para no incurrir en el Síndrome de las Estrellas Michelin.

3.- Clasificación según el grado de homogeneidad

¿Se trata de un grupo abierto o cerrado?

Los grupos cerrados acostumbran a tener un nexo en común que une a todos sus miembros (una afición en común, el mismo oficio, pertenecer a una misma institución o empresa…). Eso hace más fácil encontrar argumentos para conectar con ellos y sus motivaciones. Los público abiertos, por el contrario, son mucho más heterogéneos y, por consiguiente, el esfuerzo que debemos hacer para captar su atención es mucho mayor.

4.- Clasificación según criterios sociodemográficos

Del mismo modo que en el caso anterior, tener un público sociodemográficamente uniforme nos da criterio para elegir qué decir y cómo decirlo. Por ejemplo, en una presentación ante alumnos de un colegio vamos a utilizar un vocabulario coloquial y vestiremos con un look moderno. Decisiones como el registro de vocabulario utilizado, el idioma, nuestro aspecto o el tipo de humor pueden ser determinantes para conectar o no con una audiencia sociodemográficamente homogénea.

5.- Clasificación según la ubicación

Podemos distinguir entre presentaciones en las que el público está presente en la sala y presentaciones a distancia en la que no hay contacto visual entre presentador y audiencia (por ejemplo, locutor de radio, presentador de televisión o webinars). Las primeras ofrecen la posibilidad de detectar la reacción de los oyentes a medida que se desarrolla la exposición, lo que nos permite reaccionar sobre la marcha. En cambio, las presentaciones a distancia son más complejas porque se trata de exposiciones a ciegas en las que no sabes si todavía mantienes la atención de la audiencia o si ésta dejó de escuchar hace tiempo.

6.- Clasificación según el grado de motivación

¿Se trata de un público que viene a oírte por iniciativa propia o está sentada delante de ti a la fuerza?

En el primer caso partes de la premisa que el público está interesado en ti o en el tema. Por el contrario, cuando la audiencia se ve forzada a asistir al acto debes trabajar muy bien la presentación para lograr que se interesen por lo que les vas a contar.

7.- Clasificación según el nivel de predisposición

¿Tienes un público entregado? ¿O a priori es un público hostil que viene con recelo? ¿Se trata de una audiencia neutra?

El grado de predisposición del público determina el nivel de resistencia que vamos a encontrarnos. Cuanta menor es la predisposición, mejor deberemos argumentar nuestra exposición para convencer y dar la sensación de saber de lo que se habla. En cambio, el público entregado ya da por sentado que eres bueno en el tema con lo que se resisten mucho menos a que les convenzas. De hecho, seguramente vienen para eso.

¿Se te ocurren otras variables bajo las que podemos clasificar a la audiencia? Gracias por dejar tu comentario.

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Comentarios

  1. carlos estrada dice

    esta muy bien la información si deseo saber a que tipo de audiencia u oyente me voy a dirigir, pero no menciona nada de como motivo a ese oyente a que me escuche lo que quiero o deseo transmitirle .

    • Roger Prat dice

      Es cierto, Carlos

      El objetivo del artículo era sólo dar las pautas para entender que no todas las audiencias son iguales y saber identificar qué tipo de audiencia se va a tener delante.

      Para saber cómo motivar al oyente a escuchar te recomiendo que leas otros artículos del blog relacionados con la motivación o, mejor todavía, que te apuntes a mi Curso Online Gratuito (encontrarás el formulario de inscripción al final del artículo).

      Un saludo!

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