¿Cuál es el futuro de las presentaciones presenciales en un mundo cada vez más online?

La semana pasada recibí un tuit de Íñigo Porres con una interesante pregunta dirigida a mi amigo Sebastián, de Declamatoria, y a mi mismo.

tuit Porres

El tema de las presentaciones del futuro ya ha sido tratado en varias ocasiones en este blog.

Es evidente que las nuevas tecnologías han puesta la información al alcance de todos, y eso implica, como bien comenta Íñigo, la posibilidad de poder ver presentaciones de grandes ponentes de cualquier parte del mundo completamente gratis. Un ejemplo evidente son las también comentadas TED Talks.

Así que es normal plantearse la pregunta que formula Íñigo en su tuit.

¿Cuál es el futuro de las presentaciones presenciales en un mundo cada vez más online?

Déjame aclararte que yo no tengo una respuesta absoluta sobre este asunto, pero me gustaría darte mi opinión.

¿Ver una presentación o vivirla?

Cada vez es más frecuente que los músicos ofrezcan de forma gratuita y online sus canciones. Y si no, sólo tienes que ir a Youtube para encontrarlas. Estés más de acuerdo o menos de acuerdo con el tema de la piratería, la verdad es que para poder disfrutar de la música de tus artistas favoritos ya no necesitas comprar sus discos como antes.

Y, sin embargo, la industria musical no ha muerto. Otro cantar es la industria discográfica.

concierto en directo

Foto obtenida en www.laxmasmusica.com

La clave por la que la música sigue viva y los grupos siguen sacando canciones nuevas está en el directo. Porque por mucho que las canciones estén en internet, la experiencia de vivir un concierto en directo no tiene comparación. Incluso cuando puedes encontrar vídeos de conciertos grabados. El directo sigue siendo especial. Y la gente paga por ello.

Lo mismo ocurre con las ponencias. Una buena presentación hace que el público viva una gran experiencia que nunca podrá tener viendo un vídeo. Ahí radica la diferencia entre ver simplemente una presentación y vivirla.

Pero el vídeo online es necesario

En un concierto, los artistas interactúan con el público: les piden que canten con ellos, que bailen, y se intercambian muestras de cariño respectivamente. Una serie de cosas que uno no puede tener viendo un vídeo.

Y sin embargo, los vídeos de conciertos son muy útiles.

Cuando hace cuatro o cinco años descubrí los Manel y Els Amics de les Arts, llegué a la conclusión que la música de los primeros era la que más me gustaba de los dos. Y me predispuse a ir a uno de sus conciertos en cuanto tuviera la oportunidad. Sin embargo, poco tiempo después pude ver sendos conciertos en youtube. Y entonces me di cuenta de que, por mucho que la música de Manel me gustara más, me apetecía mucho mas vivir una experiencia como la que se apreciaba en el vídeo del concierto de Els Amics de les Arts. El resultado es que desde entonces ya he ido a verlos dos veces en directo, mientras que a Manel todavía no he ido.

Un buen vídeo online es un reclamo interesantísimo.

Haber visto en acción a Sir Ken Robinson a través de sus charlas TED seguro que hará que si alguna vez tengo la oportunidad de verlo en directo no me lo piense dos veces.

La presentaciones deben evolucionar

Una vez defendida mi postura a favor de la supervivencia de las ponencias presenciales, déjame decirte que eso no implica que estas puedan hacerse de cualquier manera.

Como ocurre en el mundo de la música, un buen concierto no es aquel en el que los músicos salen al escenario e interpretan sus canciones. Un buen concierto va mucho más allá. Tiene que ser un espectáculo en el que a través de la música el público viva una experiencia fascinante repleta de emociones, en el que público y artista entren en comunión. Así que en cierto modo, la forma de hacer conciertos ha ido evolucionando con el tiempo. Porque, evidentemente, no tiene sentido pagar para ir a ver algo que ya tienes disponible online.

También las presentaciones deben evolucionar.

Una buena presentación no puede limitarse a un ponente que suelta un discurso memorizado (o peor aún, leído). Una buena presentación no puede pedir a la audiencia que tenga un papel pasivo.Una buena presentación no puede limitarse a proporcionar datos sin apelar en ningún momento a los sentimientos de los oyentes. Eso, como dice Íñigo, ya lo tienes disponible en la red.

Así que, como presentador, preocúpate de hacer evolucionar tus presentaciones y nunca va a faltar gente que te venga a ver presencialmente por muchos vídeos tuyos que circulen por internet.

¿Cuál crees tú que es el futuro de las presentaciones presenciales? Gracias por compartir tu punto de vista en un comentario.

En el próximo artículo descubriremos 3 ingredientes para evitar las presentaciones monótonas. Si no quieres perdértelo, puedes suscribirte aquí y recibirás los próximos artículos en tu correo electrónico.

 

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