Cómo superar los retos que te plantean en tus presentaciones

El viernes pasado estuve realizando una serie de presentaciones en la Fundació Joan XXIII – Jesuïtes Bellvitge de Barcelona para los alumnos de Formación Profesional y Bachillerato. En una de esas charlas, un profesor, Ramón, me explicó que para la presentación del proyecto final les pide a los alumnos de Educación Infantil (quienes deben presentar por grupos) que utilicen dos pantallas independientes para proyectar la exposición. En su caso, dos pantallas situadas en los extremos opuestos de una sala. Debemos entender por pantallas independientes aquellas que permiten proyectar cosas distintas al mismo tiempo.

Sin duda, esta ocurrencia del profesor, fue motivo de varios comentarios y preguntas por parte de los alumnos, que no ven claro de qué manera pueden realizar una buena presentación incluyendo esta premisa. Preguntas que respondí en aquel momento con un par de ideas que me surgieron allí mismo. Sin embargo, durante el camino de regreso a casa le seguí dando vueltas al asunto.

No es muy frecuente que nos encontremos en la situación planteada por Ramón. Pero sin ninguna duda, estamos siempre condicionados por el espacio y las posibilidades que ofrece el lugar en donde vamos a realizar nuestra presentación. Por eso es importantísimo conocer el sitio o haberlo visto en fotos.

Sin ir más lejos, había pensado preparar una dinámica con el grupo en el que debíamos hacer un juego: el juego de las sillas. Sin embargo, al llegar al sitio, vi que todas las sillas tenían ruedas. Así que tuve que abortar la idea porque podía ser peligroso jugar en esas condiciones.

Haberlo sabido antes no me habría venido mal. Sobre todo para intentar aprovechar las características del auditorio.

¿Cómo podemos sacar partido a limitaciones o condicionantes que a veces nos encontramos cuando debemos presentar?

El secreto está en los simbolismos.

Vamos a centrarnos en el caso de las 2 pantallas, pero se debe aplicar el mismo proceso para cualquier otro caso.

Las opciones exploradas hasta el momento por los alumnos han sido la utilización alternada de las pantallas (lo que convierte el evento en un partido de tenis en el que la audiencia tiene que tomar Biodramina para no marearse con tanto girar la cabeza de un lado al otro) o la proyección de las slides en una pantalla y la de los videos en la otra. Esta última opción no está del todo mal, pero de creativa no tiene mucho y sobretodo no refuerza para nada el mensaje. Y dudo mucho que a Ramón le vayamos a sorprender con eso.

Si queremos hacer algo original y que a su vez refuerce nuestro mensaje debemos preguntarnos lo siguiente:

¿Para qué nos sirve trabajar con dos pantallas independientes en nuestro día a día? ¿Qué es lo que podemos hacer con ello? ¿Qué simbolismo tiene las dos pantallas?

Se me ocurren dos posibilidades: comparar dos elementos entre sí o bien tener control sobre dos cosas al mismo tiempo. El primero es típico cuando debemos contrastar dos fotos  o dos textos para ver elementos en común o detectar las diferencias. El segundo ejemplo es el típico del vigilante de seguridad que debe controlar lo que ocurre en varios sitios a la vez a través de las cámaras.

La siguiente pregunta que debemos hacernos es: ¿Puedo construir yo una presentación basada en uno de estos dos conceptos?

Generalmente la respuesta es sí. Sólo es cuestión de aplicar la creatividad.

Veamos algunas ideas para los alumnos que deben presentar un proyecto sobre la creación de una escuela infantil a 2 pantallas.

Utilizando el simbolismo de la comparación

1.- Presentar dos alternativas al mismo tiempo para poder valorar las dos opciones y justificar la decisión que se ha tomado.

2.- Contraposición de ideas (bueno vs malo; barato vs caro; tradicional vs moderno;…). Especialmente recomendado para este caso en el que las pantallas están opuestas una en frente de la otra.

Os dejo un ejemplo que podemos ver últimamente en la tele que ilustra perfectamente esta contraposición.

Utilizando el simbolismo del control simultáneo sobre varias situaciones

3.- El proyecto desde dos puntos de vista distintos. Por ejemplo desde la óptica del maestro y desde el punto de vista del alumno. Aunque pueden haber otros binomios: dirección-empleados; escuela-familias;…

En el año 2000, el director de cine Mike Figgis nos sorprendió con la película Time Code, una producción basada en una pantalla dividida en cuatro cuadrantes en cada uno de los cuales se proyectaba la imagen obtenida por una cámara distinta que presentaba la historia desde un punto de vista distinto.

Años más tarde, en el 2009, unos estudiantes de la Aalborg University Copenhagen realizaron el siguiente cortometraje basándose en la película.

Antes de maldecir al pobre Ramón de turno que nos pueda plantear el tener que realizar una presentación en unas condiciones especiales, busquemos esos simbolismos que pueden ayudarnos a comunicar mejor nuestro mensaje y pongamos en marcha nuestra creatividad. De haber sabido lo de las sillas con ruedas, quizás podría haber realizado este ejercicio para  sacar provecho de su movilidad, por ejemplo.

Las propuestas originales se merecen soluciones originales.
 

¿Cuál es el reto más surrealista que te han planteado a la hora de hacer una presentación? ¿Has vivido alguna experiencia al respecto? Compártela dejando un comentario. Gracias

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