Barça – Madrid

Hoy toca clásico: el quinto de la temporada!!! Y sin embargo, por más que es un partido que en los últimos años se repite una y otra vez, menuda pasión despierta entre los seguidores de ambos equipos y los amantes del fútbol en general.

Los Barça -Madrid y Madrid-Barça son algo más que un partido de 90 minutos durante los cuales 22 jugadores van detrás de un balón. Y no sólo porque actualmente los dos equipos son probablemente los dos mejores equipos del mundo. Cuando la liga española no tenía el prestigio de la italiana o de la inglesa, los clásicos eran igualmente algo más que un simple partido.

Como dijo Mourinho…¿Por qué?

La respuesta está muy ligada al hecho que un partido de este tipo tiene asociado un conjunto de factores históricos, sociales, identitarios, etc. que lo convierten en un acontecimiento que, por un motivo u otro, cautiva al espectador (ya sea un forofo del deporte o no). Porque la rivalidad que hay detrás de un Barça-Madrid (o un Sevilla-Betis, o un Barça-Espanyol, o un Atlético-Real Madrid…) va más allá de lo deportivo. Y ese condimento extra que no se refleja en el juego pero se puede respirar en el ambiente es lo que hace que la gente lo viva con la máxima intensidad. Porque lo que todo este contenido invisible consigue es despertar emociones en las personas. Y esa es la clave del éxito.

Y me pregunto…¿Podríamos conseguir algo parecido en una presentación?

Evidentemente, en una presentación no hay dos oponentes y, por lo tanto, no puede (o no debería) haber rivalidad. Sin embargo, ¿podemos conseguir que nuestra presentación sea algo más que un puñado de slides con letras, números, fotos, videos y gráficos?

Definitivamente sí, si somos capaces de transmitir esos factores extras que envuelven la información y le dan un sentido. Si hablamos sobre un proyecto, no nos limitemos a describirlo de una forma técnica. Por mucho que podamos hacerlo de forma impecable eso no será suficiente para atrapar al espectador. Añadamos también la historia que se esconde detrás. Por qué surgió, cómo, cuándo, dónde…

Actualmente estoy leyendo la biografía de Steve Jobs y resulta fascinante ver como acontecimientos de su infancia pueden haber condicionado o influido en el éxito de Apple. Como la historia de su vida ha forjado una personalidad como la de Jobs. Esos detalles despiertan mucho más el interés que si el libro fuese meramente un inventario de hechos sobre su vida. Lo que la hace especial es que todos los hechos están conectados y que tienen un sentido.

Por lo tanto, cuando hagamos una presentación sobre un proyecto, busquemos esa historia que hay detrás del mismo y que le dota de significado. Debemos incorporar esos elementos emotivos de nuestro proyecto. No hagamos un simple partido de fútbol. Hagamos un Barça-Madrid.

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