Entrevista a Miquel Àngel Prats: la comunicación en el mundo de la educación

Sin duda, una de las profesiones donde es más evidente la importancia de saber comunicar correctamente es la de maestro. Pero al mismo tiempo, todos hemos sufrido a lo largo de nuestra vida a más de un profesor con una carencia importante de recursos en el arte de la oratoria.
Para entender cómo se trabaja la comunicación en el mundo de la educación y qué papel juega, nos entrevistamos con Miquel Àngel Prats , profesor de tecnología educativa en Blanquerna, y todo un referente en el ámbito de las TIC en las aulas.

Los Maestros os pasáis todo el día comunicando. Por lo tanto, la oratoria y las técnicas de presentación deben ser recursos imprescindibles para poder hacer vuestro trabajo satisfactoriamente.
¿Crees que el profesorado está bien preparado al respecto?

No. Buena parte del problema radica en que muchos profesores saben mucho pero les falla la forma de transmitirlo.  Tortell Poltrona dijo una frase en el programa Mestres de TV3 que me gustó mucho: “los buenos maestros serán muy buenos payasos”. Hay una componente teatral, de escena, muy importante. Hacer una clase es como hacer un bolo. Existe un “pre”, un “durante” y un “post”. Antes de empezar a dar la clase debemos haber estudiado el quién, el cómo, el qué, tenemos que conocer el espacio, debemos verificar el micro, debemos tener el control de las slides, debemos elegir si queremos estar de pie o sentados, etc … En general no se nos prepara para ello.

¿De qué manera se trabaja este aspecto durante los estudios de magisterio?

En tercer curso de magisterio recuerdo que trabajábamos mucho en grupos y nos tocaba hacer muchas exposiciones. Y acababas el curso diciendo: “dime de qué quieres que hable, dame cinco minutos, y te monto una charla de media hora”. Éramos capaces de hacer este reto.
En segundo lugar hay una componente personal. Todo el componente teatral que siempre me ha gustado. Lo he practicado.
La tercera componente es la educación en el ocio. Creo que a todas aquellas personas que han tenido alguna experiencia con la educación en el ocio les es más fácil porque han tenido un contacto intensivo con los niños. Pierden el miedo a hablar en público, pierden el miedo a salir a dar una representación, a hacer el payaso. Y creo que te da tablas a la hora de darte cuenta de toda una serie de aspectos fundamentales a la hora de trabajar. Por ejemplo, que te des cuenta de si te están siguiendo o no, que te fijes si los estás aburriendo, si tienes que utilizar el humor y cuando … hay toda una serie de técnicas y estrategias.

Pero todas basadas en tu experiencia o hay alguna asignatura específica? 

Sí. Basado en la experiencia. Y sobre todo en el hecho de haber dado muchas clases. Las horas de vuelo tanto con niños pequeños, como con adolescentes, como con personas mayores.
En principio, en los estudios de magisterio, si hay alguna asignatura propia es una optativa que es Cómo aprender a hablar en público. Si no es una optativa, no. No se da. Y depende mucho del tutor o del profesor que quiere incidir en estos temas. Por ejemplo, es una de mis manías. Cuando yo hago seminario, una de mis manías personales es que cada uno de ellos haga una presentación, que expongan, que se fijen en cómo lo hacen. Es una de las aptitudes que les pido.
Pero yo aquí diferenciaría entre aquel que hace magisterio para dedicarse a la enseñanza y el que hace una licenciatura, luego hace un máster (o lo que antes era el CAP) y entonces se dedica a la enseñanza. Aquí tenemos dos perfiles diferentes. No hay que generalizar, pero nos encontraríamos maestros que son muy didácticos y a veces les falta un nivel de conocimiento más elevado respecto a los profesores licenciados, que saben mucho pero que a lo mejor la vertiente didáctica y comunicativa les falta. Pero vuelvo a repetir que es una generalización.
En todo caso, una de las ideas de preparación de los futuros maestros es que sean buenos comunicadores, que sepan presentar, exponer. Y las herramientas tecnológicas ayudan pero también añaden mucho ruido. Ayudan pero las tienes que utilizar de una determinada manera. Si nos limitamos a leer lo que está escrito en las transparencias esto acaba aburriendo. Entender esto es muy complicado.

Precisamente el pasado viernes pude conversar con estudiantes de último curso de Educación Infantil y les pregunté cuál de los cuatro elementos principales del proceso de comunicación consideraban más importantes: emisor, receptor, mensaje, canal … Me sorprendió que aproximadamente el 95% afirma que el mensaje es lo más importante.
¿Estás de acuerdo?

Yo quizá lo dividiría. Buena parte de la responsabilidad del proceso de comunicación radica en el emisor. Si el emisor es bueno y emite con una cierta seducción y con un cierto estilo, el mensaje, sea cual sea, llegará. Otro ejemplo de un mundo que también me gusta mucho que es la magia, el  ilusionismo. Haciendo magia te das cuenta de que no hay buenos o malos mensajes, buenos o malos trucos. Lo que pasa es que lo has presentado mal. Hay buenas o malas presentaciones. Esta es una frase del mago Tamariz que se puede llevar al mundo de las presentaciones.

Los maestros soys comunicadores centrados en el mensaje? No habría que tener más en cuenta el receptor? 

Probablemente sí que nos centramos mucho en el contenido. Yo veo que el emisor tiene que darse cuenta del receptor. Si yo emito en una frecuencia que el receptor es incapaz de sintonizar te aseguro que, por mucho que el emisor sea muy bueno, el otro no lo captará.
Me recuerda mucho este vídeo

¿Qué ha pasado aquí? El Emisor ha sido capaz de emitir un mensaje que ha sintonizado con el receptor.
Yo creo que sí, que a veces estamos demasiado centrados en el mensaje, en el contenido, y eso nos mata.

¿Crees que se ha perdido de vista que lo más importante es captar la atención de los alumnos?

Sí. Me va muy bien que me hagas esta pregunta porque hace poco hice un máster en Programación Neurolingüística (PNL) muy interesante en donde veíamos como las personas tenemos canales preferentes de comunicación: el visual, el auditivo y el kinestésico. Si nos paráramos a pensar como nosotros emitimos el mensaje nos daríamos cuenta que, a lo mejor, sólo estás hablando para el 10% de tu clase que utiliza el mismo canal preferente que tú, y el resto no queda correctamente atendido. Todos estos componentes de la educación se dejan bastante de lado.

Habría que tener en cuenta también todas las formas de aprendizaje de los alumnos.

Exacto. Si pudiéramos ser capaces de poder dar clase para todos los alumnos éstas serían mucho más efectivas. Una de las sesiones que hicimos en el máster de PNL fue sobre el lenguaje persuasivo. Era muy divertido ver que hay canales preferentes argumentativos. Mientras unos están esperando que les expliques el cómo, otros esperan que les expliques el qué y otros el cuándo o el por qué. Hay que construir un mensaje donde vayas respondiendo todas estas preguntas. Hay que conocer a tus alumnos y dar lo que ellos necesitan.

La educación está cambiando: conectivismo, TIC, trabajo por proyectos … hay indicios de que las cosas están tomando una nueva dirección. Tú mismo hacías hace poco una presentación en la Mostra do Ensino de Galicia destacando la importancia de la innovación en pedagogía.
¿Hacia dónde crees que vamos o hacia dónde crees que tenemos que ir?


Las cosas están empezando a cambiar. Muy poco a poco, pero están cambiando. Por ejemplo, todo el esfuerzo que se ha hecho alrededor del 1×1 ha llevado a las instituciones educativas a darse cuenta de que las aulas no las podían tener como las tenían. Había escuelas que funcionaban con transformadores de 125 hacia 220! Este proyecto ha provocado que algunas escuelas se modernizaran, se pusieran al día eléctricamente, a nivel de conectividad. Ha hecho emerger y aflorar necesidades educativas y formativas, y sobre todo ha puesto en evidencia unas maneras de hacer que son más propias del siglo XIX que del siglo XXI.
En el fondo, las TIC no hacen más que ponernos un espejo delante. Y entrar en un aula y pedirles los ríos de España en un mapa en dos dimensiones es hacer el ridículo.
Se están empezando a cambiar las cosas, pero es un proceso muy lento y hay que tener mucha paciencia. Porque cada colectivo tiene su ritmo y en educación no se puede empujar sino que hay que estirar. Porque si se empuja se crea más fobia. Se trata de seducir.
Por ejemplo: nos quejamos de que los niños no usan el diccionario. Todo es por Internet, etc … y en este discurso podemos estar dando muchas vueltas. Pues ahora hay un juego, el Angry Words (Apalabrados), que está provocando que los niños vayan a buscar en el diccionario. Si has tenido la oportunidad de descargarte el juego en tu iPhone y ser capaz de jugar al Scrabble con otra persona te habrás dado cuenta que si tienes un diccionario a tu lado probablemente el consultarás. De modo que estás repasando el lenguaje. Se trata de darle un giro.

¿Cómo debe cambiar la manera de comunicarse de los maestros para adaptarse a esta nueva manera de aprender?

Los maestros lo podrán hacer en la medida que también lo vivan. En la medida que puedan vivir procesos de comunicación óptimos ellos lo replicarán. Buena parte de cómo actúan los maestros es por modelado. Es decir, por ejemplificación. Replicando modelos formativos que han vivido. Por eso es muy importante la formación inicial del profesorado. Porque allí es donde tienen que vivir como deben ser comunicadores. Y eso supone que los profesores universitarios deben ser ejemplares y modélicos en todo esto.

Si ahora los alumnos jugarán un rol importante en el proceso educativo, ¿crees que es importante que se les eduque específicamente en el arte de hablar en público?

Y tanto! Clarísimamente. Las tecnologías, si algo tienen que acabar potenciando es la técnica de exposición oral. El ordenador no es tanto para situarse detrás de la pantalla sino para poder exponer correctamente (más allá de las cortinas, de las persianas, del powerpoint). Se les ha de acompañar y enseñar a exponer correctamente. Aquí, con los estudiantes de magisterio, lo hacemos mucho. Trabajamos toda una serie de aspectos que tienen mucho que ver. Y este que dices es básico. Y eso no es tanto hacerlo en el ámbito universitario sino desde la primaria.

Como una nueva asignatura?

Si. Exacto. O bien trabajarlo desde otros ámbitos como el teatro. Hay colegios en donde como parte final de la asignatura hay una exposición. Porque cuando se les pide que expliquen algo a sus compañeros es cuando realmente ves si lo entienden o no, si lo han alcanzado o no. El hecho de poderlo explicar pide un nivel de comprensión muy elevado. Al hacer enseñar a los demás estás trabajando muchas capacidades.

En cierto modo, las TIC han sido uno de los principales motores de cambio de esta revolución educativa. Tú, como experto en la materia, ¿cómo crees que nos pueden ayudar las TIC a conseguir una comunicación más efectiva y adaptada a las nuevas necesidades?

En primer lugar, es importante ver diferentes modelos de grandes comunicadores. Siempre solemos hablar de fracaso escolar. ¿Por qué no miramos lo contrario? ¿Por qué no miramos el éxito escolar, aquellos que hacen muy bien las cosas, y vamos a analizarlos? Tal vez podamos obtener una matriz de factores de éxito.

En este sentido, una colección de modelos de profes dando clase nos ayudaría mucho a darnos cuenta de cuáles son los puntos críticos a tener en cuenta. Quizás lo que falta es tener un repositorio de ejemplos de cómo comunicar.
Pienso que este aspecto se trabaja poco.

Para terminar, ¿cuál crees que es el secreto para hacer una buena clase?

Que la vivas con pasión. Si lo has madurado y lo que explicas lo has vivido… Piensa que saber viene de sapere, que quiere decir sabor. Quiere decir haber probado lo que estás explicando. Si tú lo has probado llega mucho más porque rezumas conocimiento, gracia y pasión.

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