La pizza con cajones: una forma de empezar a estructurar las ideas

La nueva educación de César BonaAcabo de leer La nueva Educación de César Bona. Una lectura recomendable repleta de experiencias en primera persona que demuestran que los niños pueden hacer cualquier cosa que se planteen siempre y cuando los adultos les dejemos hacer.

Como padre es un alivio comprobar que existen profesores con ideas innovadoras, y con ganas de revolucionar la educación. Falta nos hace.

César insiste durante todo el libro en la capacidad de comunicarse de los niños. E incluso le dedica un capítulo en el que explica una técnica, que hoy quiero compartir contigo, que usa para que los alumnos empiecen a preparar sus charlas: la pizza con cajones.

pizza

Divide y vencerás

Esa es la máxima de esta técnica.

Cuenta César que, cuando le pides a un alumno que hable durante un minuto sobre un tema, se satura. Hay tanto que decir!!! Y un minuto parece poco, pero cuando estás de lleno en él se hace laaaaargo.

Lo que César les pide a sus alumnos es que trocee ese minuto de que disponen en 4 cuartos, como si de cortar uina pizza se tratara. Y que cada uno de esos fragmentos de 15 segundos lo dedique a explicar algun rasgo particular del tema del que hay que hablar.

La filosofía es parecida a la que tiene Josef Ajram para los retos. Todo el mundo puede correr durante 15 minutos, así que divide cualquier prueba de resistencia en fracciones de 15 minutos y los va afrontando uno a uno. Con eso, el estrés mental se reduce.

Pues lo mismo es lo que experimentan los alumnos.

Hablar durante un minuto seguido sobre uno mismo, por ejemplo, puede hacerse muy largo. En cambio, hablar 15 segundos sobre sus padres, 15 segundos sobre sus hermanos, 15 segundos sobre sus aficiones y 15 segundos sobre sus amigos resulta mucho más llevadero.

El trabajo de fondo

Lo que el alumno está haciendo con esto, es acostumbrarse a la idea de la agrupación de conceptos. Algo que, en el futuro le será imprescindible.

La información que debemos contar en una charla acostumbra a ser considerable (especialmente si la charla es larga). Gestionar toda esa cantidad de ideas resulta muy complejo. Y también memorizarlas todas.

Por eso, nuestro cerebro las agrupa en bloques temáticos. Así resulta mucho más fácil de recordar.

Un ejemplo: la lista del super.

Si intentas recordar la lista del super como tal (como un lista de productos) vas a necesitar una buena memoria para ello. Sin embargo, si agrupas los productos por zonas, te será mucho más fácil. Primero sólo tendrás que recordar que debe ir a la zona de los lácteos, a la zona de los desayunos y a la zona de las conservas. Y una vez en una de esas zonas, sólo necesitarás recordar los productos que le corresponden (yogures, mantequilla y leche, si estamos en el sector de lácteos).

Empezar desde pequeños a hacer estas agrupaciones de ideas es una inversión de futuro.

Por eso, la pizza con cajones, además de ayudarte a desbloquear a tus alumnos ante el reto de una presentación, les ayudará a coger el hábito de agrupar las ideas.

¿Te apetece un poco de pizza en clase?

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