Hoy es martes

El artículo de hoy está escrito por Juan Daniel Sobrado. Juan Daniel se unió al grupo de Telegram “Mucho que decir” y propuso una actividad muy interesante para trabajar con los niños la escucha activa y la necesidad de ponerse en el papel del otro. Mejor que nos la cuente él.

Hoy es martes

Ayer volvía del trabajo escuchando el sexto episodio del podcast de Presentástico, en el que Carles Caño y Roger Prat hablaban, entre otros muchos temas interesantes, sobre la importancia de desarrollar en los alumnos la empatía y cómo ponerse en el lugar del otro. Una habilidad esencial para saber comunicar.

Aunque mis hijos todavía son muy pequeños, tienen 3 años y 6 meses, me planteo a menudo cómo ayudarles a desarrollar estas habilidades.

Pensando en esto, recordé un ejercicio que hacíamos en el grupo de teatro de Teleco cuando entrenábamos improvisación. Aclarar que, al no haber ningún guión, siempre oirás que la improvisación teatral se entrena, no se ensaya. El ejercicio se llama “hoy es martes”.

¿En qué consiste “hoy es martes”?

i-love-tuesdaySe trata de un ejercicio con el que los alumnos aprenden a escuchar, aceptar las propuestas que le ofrecen sus compañeros y adaptarse rápidamente a cada una.

Funciona de la siguiente manera. Un alumno se sitúa en el centro del escenario o de la sala. Cada uno de los otros alumnos, por turnos, tendrá que acercarse a él interpretando un personaje inventado que solo podrá decir la frase “hoy es martes”.

El alumno que está en el centro, puede responder lo que quiera, pero intentando aclarar qué relación hay entre ellos y dónde están.

Por ejemplo, un alumno podría acercarse andando muy despacio, encorvado, simulando que lleva un bastón, y decir con voz temblorosa “hoy es martes”. El alumno del centro podría dar una réplica del tipo “ya abuela, pero no puedes venir conmigo a jugar al fútbol. ¡Ya te he dicho que el equipo está completo!”. La supuesta abuelita se retira, y a continuación, se acercaría el siguiente alumno con otra nueva propuesta de personaje para crear una escena nueva.

Beneficios

Este ejercicio permite trabajar a la vez varios aspectos importantes de la comunicación. Por una parte, el alumno que está en el centro tiene que escuchar activamente al compañero que llega, ver qué hace y oír cómo dice “hoy es martes” (con qué energía, tono, pausas, etc.). Debe valorar qué personaje le está proponiendo e improvisar uno nuevo que dé la réplica, trabajando así la creatividad. El alumno además tiene que pensar qué decir para que el público, en este caso los otros compañeros, entienda con una frase o dos qué relación hay entre ellos y dónde se encuentran.

Para los alumnos que van rotando, los que por turno salen a decir “hoy es martes”, el ejercicio también supone un reto creativo. Si son muchos en el aula, tendrán que pensar posibles nuevos personajes para no repetir propuestas anteriores. Además, al interpretar un personaje tienen que intentar ponerse en su lugar. ¿Qué piensa? ¿Qué actitud tiene? ¿Cómo se mueve? ¿Cómo habla?

Al solo poder decir esa única frase, los participantes para construir su personaje, se ven obligados a desarrollar el lenguaje no verbal y utilizar otros recursos como gestualizar con la cara, expresarse a través del cuerpo y simular objetos. Mimar cosas también ayuda a desarrollar su capacidad de atención, ya que tienen que observar y pensar cuáles son los movimientos clave al interactuar con esos objetos en la vida cotidiana.

Esta dinámica ofrece una oportunidad para que los alumnos puedan expresar libremente lo que realmente les motiva o les preocupa. Cada escena, propuesta de personaje y réplica, parte de los propios participantes y de sus intereses.

Consideraciones para guiar el ejercicio

No hace falta ser ingeniosos

Este es un ejercicio en el que surgirán escenas muy divertidas. Sin embargo, tienes que recordarle a los alumnos que el objetivo del ejercicio no es que cada escena tenga mucha gracia o sea la más ingeniosa. Lo que buscamos es trabajar la escucha, reconocer quién es el personaje que dice “hoy es martes” y responder proponiendo otro personaje, que pueda completar la escena con su réplica.

No hay error

Algo muy bueno que tiene la improvisación teatral es que los errores no existen como tal, porque estos se aceptan y se convierten en algo valioso para seguir construyendo la escena. Imagina la escena del ejemplo anterior. Entra un alumno haciendo de abuelita y, por el motivo que sea, el del centro da esta réplica: “¡Soldado! ¡Le he dicho que me da igual qué día sea, usted va a combatir como todos los demás!” ¿Una anciana en el campo de batalla? No es la respuesta más obvia, pero sería el motor ideal para iniciar un sketch muy divertido sobre soldados octogenarios.

Menos es más

Recuerda al alumno que está en el centro que intente ser breve al responder. Una frase o dos deberían ser suficientes para que el público entienda qué relación hay entre los dos personajes y donde están. Esto les ayudará a aprender a sintetizar.

Cada uno a su ritmo

Si es la primera vez que propones un ejercicio teatral en clase, puede que encuentres a algunos que no quieran hacerlo, especialmente con alumnos adolescentes. El miedo al ridículo puede ser grande.

En vez de utilizar la palabra “juego” explícales que vais a hacer un “ejercicio” para mejorar las habilidades comunicativas. Hay chavales que ya se sienten muy mayores como para andar “jugando”.

Dales libertad para que vayan proponiendo personajes sin seguir ningún orden, según se les vaya ocurriendo. Así no tendrán la presión de ver que su turno se acerca y participarán más relajados. Si ves que nadie sugiere ningún personaje, propón tu uno.

A mí todavía me toca esperar a que mis hijos crezcan un poco para poder decirles “hoy es martes”. Pero tú, si tienes alumnos o hijos mayores (de 5 años en adelante), no dejes pasar esta gran oportunidad. No solo aprenderán, sino que también lo pasaréis en grande.

Si te interesa saber más sobre este tema, te recomiendo leer “101 juegos de improvisación para niños y adultos” de Bob Bedore. Es un libro muy práctico para padres y educadores que quieran iniciarse en el uso de la improvisación teatral.

Juan Daniel Sobrado¿Quién es Juan Daniel Sobrado?

Juan Daniel trabaja como bioingeniero dedicado al marketing y a la formación en Medtronic. Además, es autor del blog para profesionales de la formación LearningLegendario.com, en el que comparte ideas y experiencias para hacer formaciones más eficaces y participativas.

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