Cómo evitar que la audiencia se sature con tu presentación

¿Has tenido alguna vez la sensación que no eres capaz de absorber toda la información que te está lanzando el ponente por falta de tiempo?

Recuerdo algunas clases en el colegio o la universidad en las que no daba abasto. Si me fijaba en las diapositivas o en la pizarra, me perdía el discurso del profesor. Si escuchaba, no podía anotar lo que salía en las diapositivas.

En el mundo de las presentaciones, ocurre a menudo, más de lo que debería, que a la audiencia no le da tiempo a atender todos los estímulos que recibe al mismo tiempo a través de nuestra voz y de las diapositivas.

Eso mismo me ocurrió ayer viendo un espectáculo en Port Aventura en motivo de su 20º aniversario.

port aventura

A la salida hubo división de opiniones: gente que había quedado encantada y genta a los que nos había decepcionada bastante. Pero en ambos bandos, un comentario común: no daba tiempo de verlo todo.

Demasiados estímulos al mismo tiempo

La razón para que tal comentario fuese recurrente era que en cada número había muchos artistas actuando simultáneamente con coreografías o rutinas distintas.

Así pues, mientras en el fondo del escenario aparecían, por ejemplo, 4 personas imitando a los Beatles, en primer plano un acróbata realizaba unos ejercicios de equilibrios rodeado por un grupo de danza que se movía al ritmo de la música.

Yo estaba fijándome en los Beatles para saber a cuál de ellos imitaba cada uno cuando todo el mundo empezó a aplaudir y me di cuenta que el acróbata acababa de hacer algo espectacular que yo ni siquiera había visto.

De repente, como espectador, me veía obligado a elegir cuáles de las múltiples cosas que me ofrecían en ese mismo momento era las más importantes y, por lo tanto, a las que debía prestar mi atención. Y al mismo tiempo, me forzaban a renunciar al resto de cosas que ocurrían en ese preciso instante.

Por eso la gente salió con la sensación de no haber dado abasto. Demasiados inputs al mismo tiempo.

Cuando no hay propósito o hilo conductor

Para mi, uno de los principales problemas del espectáculo, fue su falta de argumento.

El motivo del espectáculo eran los 20 años, pero en realidad la trama del mismo no tenía nada que ver con eso. Aparentemente, lo que buscaba era el entretener por entretener. Eso impidió saber a los diseñadores del espectáculo cómo podían hacerlo mucho menos denso.

La falta de hilo argumental dificulta la posibilidad de elegir cuáles de los estímulos se pueden eliminar en base a si van en sintonía o no con el mensaje a transmitir. Y por lo tanto, al no ser capaces de simplificar, sobrecargamos de estímulos a los espectadores.

¿Cómo son tus diapositivas?

En ocasiones ponemos tanta información en ellas que, cuando las proyectamos al tiempo que hablamos, la audiencia se pierde porque no tiene tiempo material de asimilarlo todo.

Debes ser muy consciente de que si ofreces al público más de un estímulo a la vez estos se van a poner a competir por tu atención y, cuando uno de ellos la consiga, el resto de estímulos quedarán en el olvido.

Así que simplifica al máximo tus diapositivas para que aquello que cuentes en ellas no compita entre sí (ni con tu discurso) para captar su atención. Y búscate un hilo argumental que te ayude siempre a saber qué es lo que deberías mantener y lo que es aconsejable descartar.

Recuerda que lo ideal es que cada diapositiva explique una sóla idea que te acerque un paso más hacia el mensaje que quieres transmitir.

¿Tienes experiencia asistiendo a presentaciones en las que no das abasto? Cuéntanos tu historia.

En el próximo artículo mucho más. Si no quieres perdértelo, puedes suscribirte aquí y recibirás los próximos artículos en tu correo electrónico.

Entradas Relacionadas:

¿Te gusta el contenido?
Suscríbete a la Newsletter para no perderte ni un detalle

Y además, con la inscripción a la Newsletter, un curso online de presentaciones GRATIS!!!

Trackbacks

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *