Las 4 etapas del proceso creativo

Uno de los principales motivos por los que no hay más presentaciones creativas es que la gente busca las soluciones milagrosas: conseguir una idea genial en tan solo 5 minutos y que sea tan genial que funcione sola. Como si de hallar una poción mágica se tratara.

Poción mágica

En un mundo que se rige por la velocidad hacer las cosas rápido es cada vez más tentador. Por eso, cuando la gente ve que las ideas no llegan o, cuando lo hacen, parecen imposibles de realizar, desisten y abandonan el intento creativo pensando que eso no es para ellos.

Sin embargo, la creatividad es para todos. Pero lograr una buena idea y llevarla a la práctica conlleva un montón de trabajo. El proceso creativo tiene varias etapas que no te puedes saltar.

Poco antes de las vacaciones descubrí un vídeo de una original petición de mano que quiero compartir contigo.

Más allá de la genialidad de la idea, lo que me llamó la atención fue todo el trabajo que se intuía detrás de ese proyecto. Y ese trabajo me hizo pensar en las 4 etapas que siguen las grandes ideas originales.

1.- Tener la idea

La primera etapa, por supuesto, consiste en generar la idea.

Generar una buena idea no es un trabajo ni fácil ni rápido. En los primeros instantes del proceso, tu mente acude al hemisferio izquierdo (el racional), en busca de ideas y conceptos que ya tienes almacenados y que puedan servirte para tu propósito.

Por lo tanto, las primeras ideas que obtengas, por lo general, por buenas que sean, puede que no tengan mucho de originales. Por eso el proceso creativo es largo, ya que para obtener ideas originales deberás generar muchas ideas. Será cuando agotes tu “stock” de ideas que te forzarás a buscar ideas nuevas y creativas.

Cuando ya hayas explorado todas las opciones lógicas para resolver el problema, empezarás a explorar el resto de opciones hasta que de repente, un concepto que puede no tener nada que ver con el tema actúe como desencadenante de la idea.

En el caso del vídeo, el desencadenante es el concepto “cuenta atrás”.

2.- Llevarla al detalle

Una vez tengas la idea, la segunda etapa consiste en llevarla al detalle.

Eso significa describirla con la mayor concreción posible. No limitarse solamente a decir que vas a hacer una cuenta atrás de 365 días sino intentar describir la idea con todo lujo de detalles.

En el ejemplo del vídeo, significa imaginar, por ejemplo, que se va a mezclar imágenes actuales (quizás del día antes) con imágenes de hace exactamente un año. Significa también imaginar que se va a poner una música de fondo y que en cada toma del vídeo se va a cantar esa canción.

Cuanto más detalle eres capaz de visualizar, más fácil lo vas a tener para generar más ideas relacionadas con la primera. Puede que incluso tu idea vaya mutando hasta terminar siendo una idea distinta. O puede que simplemente la enriquezcas con nuevas ideas complementarias.

Pero, sobretodo, describir la idea con detalle te va ayudar a desbloquearte.

En ocasiones he tenido ideas que me han parecido muy buenas pero imposibles de realizar (a simple vista). Pero cuando he empezado a entrar en detalle el “problemón” grande de difícil solución se ha fraccionado en muchos “problemillas” pequeños fáciles de resolver.

En lugar de pensar en tener que hacer una cuenta atrás de un año para pedir la mano de tu pareja, te concentras en los detalles. ¿Cómo lograr que las tomas de todo un año encajen a la perfección con la música? ¿Cómo hacer que sea evidente que cada toma ha sido rodada en un día distinto del año?

Afrontar esos problemas concretos te resultará mucho más fácil que intentar abordar todo el problema de golpe.

3.- Planificación

Una vez tienes clara y bien detallada la idea, toca planificar su ejecución.

Parece evidente, pero para poder crear un discurso que fusione vídeos de hoy con vídeos de hace un año es necesario haber escrito el guión con un año de antelación.

Del mismo modo, para poder hacer que cada toma cante una misma canción deberás elegir la canción antes de empezar. Y probablemente deberás grabar tomas más largas para que puedas hacer encajar el vídeo con la música.

Si quieres mencionar el lugar en el que te encuentras en el momento de visualizar el vídeo, o bien debes tenerlo decidido con un año de antelación (difícil) o bien debes asegurarte de que eso lo menciona el vídeo tomado recientemente para tener tiempo de decidirlo.

Debes anticipar también que si quieres hacer que coincida en un viaje, las últimas tomas y el montaje del vídeo deberás hacerlo durante el mismo. Eso igual te obliga a hacer parte del montaje antes de partir dejando sólo el final por terminar.  Es probable que sea por este motivo que la última canción no la canta (ya que hacer el montaje sin tener que coincidir con la música es más rápido – idea para un viaje).

Como ves, todo tiene que estar pensado.

Todos esos detalles que has pensado en la etapa anterior deben poder llevarse a cabo correctamente. Y para ello deberás planificarlo. Es por eso, también, que entrar en detalle es fundamental. Sólo así sabrás exactamente qué es lo que debes planificar.

4.- Ejecución

Una vez ya tienes todo el planning listo, llega la hora de ejecutarlo.

En este punto debes tener en cuenta dos tipos de acciones que puedes tener que realizar: acciones en diferido y acciones en directo.

Las primeras son aquellas que puedes realizar antes de salir a escena, o de plantarte delante de la pareja para pedir su mano. Por ejemplo el montaje del vídeo con el discurso y la cuenta atrás. Al no tener la presión del directo cabe la posibilidad de repetirlas tantas veces como sea necesario para lograr el resultado que te propones. Lo único que debes tener en cuenta es reservar tiempo suficiente para poder hacer todas esas repeticiones.

Las acciones en directo, en cambio, son aquellas en las que sólo tienes una oportunidad. Una vez sales al escenario a hacer tu presentación, ya no vas a poder repetir si te equivocas. Del mismo modo, una vez la novia se da la vuelta, la parte final de la petición de mano está expuesta al directo y cualquier fallo puede echarlo todo a perder. Por eso, la parte del directo, requiere mucha preparación y mucho ensayo.

Identifica todas las acciones que debas realizar con cada uno de los dos tipos y dales el tiempo necesario para repetirlas o ensayarlas adecuadamente.

Las ideas creativas no necesitan un genio

Como puedes ver, tener ideas creativas no es algo reservado para unos pocos. La creatividad está al alcance de todos. De ti también. Lo único que necesitas es trabajar tus ideas el tiempo necesario y de la forma adecuada, siguiendo las 4 etapas.

Tus presentaciones y tu vida en general pueden ser mucho más originales si dedicas tiempo en hacerlas más originales.

Las ideas creativas no necesitan un genio. Necesitan un currante.

¿Le dedicas suficiente tiempo a la creatividad de tus presentaciones? ¿Sigues estas 4 etapas cada vez que quieres llevar a cabo una idea original y creativa? Gracias por dejar tu comentario.

En el próximo artículo mucho más. Si no quieres perdértelo, puedes suscribirte aquí y recibirás los próximos artículos en tu correo electrónico.

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Comentarios

  1. dice

    Yo no estoy de acuerdo con lo aqui comentado, pienso sinceramente que hay muchos elementos que no han podido ser tomados en cuenta. Pero valoro mucho vuestra exposicion, es un buena web.
    Saludos

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