Errores frecuentes del proceso creativo: (6) Fichero no compatible con el sistema

A veces uno se encuentra inmerso en una crisis creativa. No está inspirado para generar nuevas ideas y las horas dedicadas a ello terminan por ser una pérdida de tiempo.

Antes de tirar la toalla y abandonar tu creatividad te sugiero que cuando te encuentres en esta situación revises interiormente si estás cometiendo algún error en el proceso creativo.

El de hoy es el sexto de una serie de artículos dedicados a comentar los errores más frecuentes que se cometen al intentar poner en práctica la creatividad. Ya hemos visto qué sucede cuando hay un fallo en la fuente de alimentación, cuando se tiene el filtro anti-spam activado, cuando existe un error en tiempo de ejecución, cuando hay un fallo en la Configuración de seguridad y cuando los resursos son insuficientes. Hoy veremos lo que ocurre cuando el fichero no es compatible con el sistema.

El sexto error del proceso creativo lo llamamos “Fichero no compatible con el sistema”.

archivo no compatible

Respuestas disuasorias

Ocurre a menudo, sobretodo durante el proceso creativo, que comentas una idea que has tenido con tu entorno (familia, amigos, compañeros de trabajo…) y recibes una respuesta disuasoria.

“Esto aquí no va a gustar”
“Aquí las cosas nunca se han hecho así”
“Preferimos que lo hagas como siempre”

Respuestas que, en demasiadas ocasiones, pueden llevarte al error del que tratamos hoy: creer realmente que tus ideas creativas son incompatibles con el entorno. Y como resultado, dejas de intentar hacer las cosas de un modo distinto.

En ocasiones, las respuestas pueden rozar el mal gusto y la mala educación:

“Vaya tontería!!!”
“Estás como una cabra!!!”

¿Creatividad o locura?

elvisComo dijo el Rey del Rock, Elvis Presley, “la gente piensa que estás loco cuando les hablas de cosas que nunca salen en la televisión”.

Métetelo en la cabeza. La gente no está preparada para aceptar con facilidad cosas que no logra entender porque no las ha visto nunca antes. Y por eso, a las ideas creativas las consideran tonterías y a quienes las han tenido los tratan de locos.

Algunos de los grandes inventos que usamos hoy en día historia fueron rechazados cuando se dieron a conocer por primera vez. Eran incompatibles con el sistema.

El tenedor, por ejemplo, se consideraba afeminado por la corte francesa al tiempo que la Iglesia lo tachaba de impío. El ordenador personal propuesto por Steve Wozniac fue rechazado por los directivos de HP antes de que lo convirtiese en un éxito junto a su amigo Steve Jobs. Se dice también que Bill Gates rechazó un prototipo de e-book porque creía que la gente no querría usar una pantalla táctil, regalo que aprovechó Amazon para convertir el producto en un éxito.

Ahora ya nadie duda de lo brillante que fueron todas esas ideas. Pero cuando el tenedor, el PC y el e-book no eran más que ideas y prototipos, generaron mucho escepticismo.

Por lo tanto, lo que seguramente en su día fue calificado como una locura, el tiempo lo ha acabado convirtiendo en un referente de la creatividad.

El problema lo tiene el sistema

Cuando te encuentres en este tipo de situaciones, no cometas el error de dudar de tu idea en primer lugar.

Como acabamos de ver, muchas veces la culpa la tiene el sistema, que no está preparado para acoger ideas que les superan.

Eso no significa que debas obviar el feedback que puedas recibir, ya que podrás mejorar tus propuestas a partir de él. Pero debes ser cuidadoso a la hora de pedir ese feedback.

Si alguna vez pediste la opinión de una persona y ésta te correspondió con una de esas respuestas disuasorias, no vuelvas a acudir a ella de nuevo. Elige siempre aquellas personas que, siendo críticas con lo que les propones, tienen la mente abierta como para aceptar y valorar nuevas ideas. Ese es el tipo de feedback que te conviene escuchar atentamente.

Si hay algo que debe echarte para atrás con tu idea, debe ser la propia idea. Porque no has contemplado ciertos aspectos críticos que podrías hacerte fracasar, porque hay ciertas limitaciones que no habías contemplado, etc… Pero nunca lo hagas basándote en que la gente no está preparada para ello, ya que nunca lo estará hasta que lo tenga delante y vea su utilidad.

En ocasiones la clave no está en cambiar de idea, sino cambiar de interlocutor.

¿Has recibido alguna vez una respuesta disuasoria a alguna de tus ideas? ¿Cómo reacciones ante tales respuestas? Gracias por dejar tu comentario.

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