Errores frecuentes del proceso creativo: (5) Recursos insuficientes para completar esta tarea

A veces uno se encuentra inmerso en una crisis creativa. No está inspirado para generar nuevas ideas y las horas dedicadas a ello terminan por ser una pérdida de tiempo.

Antes de tirar la toalla y abandonar tu creatividad te sugiero que cuando te encuentres en esta situación revises interiormente si estás cometiendo algún error en el proceso creativo.

El de hoy es el quinto de una serie de artículos dedicados a comentar los errores más frecuentes que se cometen al intentar poner en práctica la creatividad. Ya hemos visto qué sucede cuando hay un fallo en la fuente de alimentación, cuando se tiene el filtro anti-spam activado, cuando existe un error en tiempo de ejecución y cuando hay un fallo en la Configuración de seguridad. Hoy es el turno de uno de los errores de base más comunes.

El quinto error del proceso creativo lo llamamos “Recursos insuficientes para completar esta tarea”.

recursos insuficientes

Error en el diagnóstico

Cualquiera de los errores ya vistos hasta el momento, y también de los que van a seguir a este artículo, puede llevarnos a una conclusión errónea: El problema soy yo.

Hay muchas persona que no consiguen el resultado esperado al intentar ser creativos y la explicación que dan, lejos de poner el foco en el poco tiempo que han dedicado al proceso, o en la escasa producción de ideas, se centra en su “falta de creatividad”.

“Yo no soy creativo”
“La creatividad no es lo mío”
“Yo no tengo ese don que tu tienes”
“Yo no puedo hacerlo”
“La creatividad no es para mi”

Si no te lo crees, abandonas

Esa es la excusa perfecta que necesitas decirte a ti mismo para convencerte de que es mejor hacer las cosas como siempre se han hecho que intentar innovar.

¿Para qué vas a intentar obtener ideas originales y creativas si tu no eres creativo? ¿A quién quieres engañar?

Así que, cuando uno se autoconvence de su falta de creatividad, cuando uno deja de creer en que puede ser creativo como cualquier otra persona, deja de intentarlo. Y ese es el error más grave de todos.

Todos somos creativos

El ser humano nace con dos hemisferios cerebrales. El izquierdo, habitado por nuestro yo racional, y el derecho, habitado por el yo creativo.

Cuando somos pequeños sabemos utilizar los dos por igual. ¿Has visto alguna vez un niño pequeño que no sea creativo? ¿Verdad que no?

Entonces… ¿qué ocurre?

El contexto en el que vivimos está dominado por lo racional. Nos educan para seguir patrones, no para crear patrones nuevos. Nos educan para evitar el fallo, no para aceptarlo y aprender de él. Y, en definitiva, a medida que vamos creciendo, el sistema se encarga de atontar y anular nuestro yo creativo.

Por eso hay gente que parece que su hemisferio derecho no funcione y se dicen a sí mismos “yo no soy creativo”.

Sin embargo eso no es cierto. nuestro hemisferio sigue ahí y, por lo tanto, nuestra capacidad sigue intacta. Lo único que necesitamos es recuperar el hábito de usarlo.

Nunca dudes de tu creatividad

Si alguna vez llegas a la conclusión que tu no eres creativo debes encender todas las alarmas. Hay algo que estás haciendo mal.

Revisa de nuevo el resto de errores de esta serie para detectar cuál o cuáles cometes e intenta remediarlos. Pero nunca, nunca, (Repito: NUNCA) pongas en duda tu capacidad de ser creativo. La tienes, te lo prometo.

Tu hemisferio derecho sigue allí, esperando a que te decidas a usarlo.

Repite conmigo: YO SOY CREATIVO!!!

¿Has dudado alguna vez de tu capacidad creativa? ¿Crees que tu no sirves para esto? Gracias por dejar tu comentario.

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