Errores frecuentes del proceso creativo: (2) Filtro anti-spam activado

A veces uno se encuentra inmerso en una crisis creativa. No está inspirado para generar nuevas ideas y las horas dedicadas a ello terminan por ser una pérdida de tiempo.

Antes de tirar la toalla y abandonar tu creatividad te sugiero que cuando te encuentres en esta situación revises interiormente si estás cometiendo algún error en el proceso creativo.

El de hoy es el segundo de una serie de artículos dedicados a comentar los errores más frecuentes que se cometen al intentar poner en práctica la creatividad. Ya vimos qué sucede cuando hay un fallo en la fuente de alimentación. Hoy veremos los problemas que genera el filtro anti-spam.

anti-spamEl segundo error del proceso creativo lo llamamos “Filtro anti-spam activado”.

Muchas personas y grupos, cuando afrontan el proceso creativo, lo hacen activando el filtro anti-spam. De este modo, al igual que se usa este filtro en el correo electrónico, son capaces de eliminar las malas ideas que puedan surgir durante el proceso. Eso, aparentemente, aligera el proceso.

Cantidad vs Calidad

La clave del proceso creativo no consiste en lograr unas cuantas ideas brillantes sino en ser capaz de generar muchísimas ideas (sean buenas o malas). Cuantas más mejor.

En creatividad, la cantidad es más importante que la calidad, ya que las mejores ideas raras veces se obtienen de un proceso de lluvia de ideas sino que son el fruto de mejorar o combinar las ideas obtenidas en este tipo de dinámica. Dicho en otro modo, una idea brillante puede surgir a partir de una mala idea.

Por eso la efectividad del proceso creativo depende de que se den las circunstancias que permitan obtener el mayor número de ideas posible.

La censura, tu peor enemiga

La gente que tiene el vicio de censurar las “malas ideas” de los demás y de autocensurar sus propias malas ideas antes de tener tiempo de trabajar en ellas para hacerlas evolucionar acostumbran a rendir mal en el proceso creativo.

Tener muchas ideas brillantes es una utopía. Es prácticamente imposible obtener una gran cantidad de ideas y que todas sean buenas. Así que activar un filtro que elimine automáticamente las “malas ideas” va en contra del principio descrito anteriormente, según el cual es más importante la cantidad que la calidad.

Desactiva tu anti-spam

Tanto si el proceso es grupal o individual, desactiva el filtro anti-spam y contempla todas las ideas (buenas o malas) que se te ocurran. Anótalas. Trabájalas. Mejóralas. Compártelas. Sólo así conseguirás auténticas ideas geniales y originales que podrás poner en práctica en cualquier cosa que te propongas hacer.

¿Te censuras cuando estás en una lluvia de ideas? Gracias por dejar tu comentario.

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