Caso de éxito de cómo se puede ser creativo sin parecer poco científico

EinsteinHace unos meses, recibí un tuit de Rubén Bernal en el que me hizo un pregunta muy interesante que dio origen a un artículo titulado ¿Cómo puedo ser creativo y original sin paracer poco científico?

Tras leer el post, Rubén puso en práctica la creatividad en una presentación y luego me mandó un mail para compartir conmigo su experiencia. Quiero agradecer a Rubén que lo haya querido compartir.

Creo que un caso de éxito es siempre mucho más potente que cualquier parrafada que pueda escribir yo sobre el tema, así que tras pedirle permiso, hoy publico íntegramente dicho correo para que pueda servirnos a todos de inspiración. El caso de Rubén es claramente uno de esos ejemplos que nos demuestran que ¡Sí se puede!

“Hola Roger:

Mi nombre es Rubén, soy enfermero en un centro residencial para personas con Discapacidad Intelectual. Me dedico parcialmente a la investigación en este campo (hasta donde llegamos y podemos) y a ayudar metodológicamente a otros compañeros.

Tras leer un artículo mío, los organizadores de unas Jornadas de Enfermería con solera (30 años organizándolas) me invitan. El centro es referente en el campo de la Salud Mental. Tengo que hablar sobre la Discapacidad Intelectual (DI).

Las comunicaciones que normalmente se ven en este tipo de eventos las resumiría en tres tipos:

Presentación “tipo Primperán”: Son las más frecuentes. Demasiados datos y muy pesados, aburridas, ponente más centrado en no olvidarse de nada y en “vomitar” delante del público todo lo que ha memorizado que en transmitir un mensaje.

Presentación tipo “El reloj de cuco”: Aquellas presentaciones en las que intentamos atraer la atención pero nos quedamos a medio camino. Contiene la mayoría de los elementos del anterior tipo de presentaciones pero añadimos uno nuevo con el que pretendemos ser originales y despertar de su letargo a la audiencia. Así se puede incluir un vídeo, una canción, un chascarrillo o una cita celebre en un momento aislado. Ese elemento no suele estar conectado demasiado con el resto de la presentación. Solo logramos captar la atención de los asistentes es ese pequeño instante. Pero los asistentes no recordarán lo que ha pasado antes ni lo que ocurrirá después.

Presentación “AP-4”: Son aquellas en las que la creatividad y la forma de presentar se transforma en una autopista de información que va directa a nuestros cerebros durante toda la presentación. Jamás las olvidamos (Ni el mensaje, ni la forma, ni lo que en ese momento sentimos). Por desgracia no suelen ser las más frecuentes en Jornadas y eventos científicos

Sentimientos que me surgen al ser invitado:

  1. Orgullo
  2. Responsabilidad
  3. Miedo, respeto, canguelo, como quieras…. (A pesar de que tengo cierta experiencia hablando en público a través de cursos, docencia, etc…)

En otras ocasiones parecidas pensaba:

  1. Traje-Corbata-Discurso técnico.
  2. El centro soy yo.
  3. A quedar bien y vean lo mucho que sé del tema

Tras meterme en esta historia de Twitter conozco tu blog y el de otros compañeros que se dedican a compartir información valiosísima. Y zas….! cambio de mentalidad. Tengo una gran oportunidad de exponer el trabajo que hago desde hace años. No quiero pasar inadvertido y que mi presentación se olvide al terminar de dar las gracias a la audiencia.  Quiero que sientan el problema del cual les hablo. Decido utilizar la creatividad, convencido de que es la forma en que mi mensaje va a llegar seguro a la audiencia.

La imagen:

Esta vez ha sido diferente, la gente no tiene la imagen de un enfermero con traje y corbata. Demasiado preparado para la ocasión. Me muestro como soy aunque por supuesto bien vestido. Muestro fotos mías con el uniforme de trabajo. Así verán que soy como ellos, no un ser diferente.

El comienzo:

Como tú comentas es el momento para atraer la atención o para que la gente se eche la siesta. Me salto los típicos agradecimientos. A la organización ya le he demostrado antes y después lo agradecido que estoy de que me inviten. Ellos lo saben.

Empiezo contando la historia de dos compañeras que se han jubilado y siembro cierta intriga diciendo que al final contaré porque son importantes en esta charla.

La definición de discapacidad la realizo con una metáfora, la clasificación con cartas que describen a personas con diferentes grados de discapacidad intelectual en su día a día.

El nudo:

Al leer tu blog comprendí que hay que utilizar metáforas. Que esas metáforas hay que traducirlas en actos en el momento de la presentación. La siguiente idea que me rondaba desde que un día asistí a una sesión de podología. El podólogo que trata a los residentes de mi centro al quitar lo que vulgarmente se conoce como un callo me dijo: Has oído alguna el dicho “Molestas más que una china en un zapato…”. En ese momento comprendí porque los chicos de mi centro le tienen tanto cariño y se alegran tanto al ver aparecer al podólogo. Sabía que si algún día tenía que explicar algo sobre el dolor utilizaría esa frase.

Ahí estaba yo, repartiendo garbanzos al público para que se los metiese en los zapatos y dieran unos pasos. Comprenderían que pequeñas cosas pueden causar mucho malestar y pasar inadvertidas. Tras esta dinámica y cuando la gente se disponía a sacarse los garbanzos del zapato, les paro. Les digo que yo seré el que decida cuando se pueden quitar tan molesto elemento. La gente me asentía con la cabeza entendiendo por donde iba.   Una de las ideas principales de la presentación era que los asistentes entendiesen que las personas sin capacidad de comunicación verbal depende de nuestra profesionalidad y sensibilidad a la hora de detectar el dolor.

Circula una idea, para nada basada en estudios científicos, referida a que las personas con DI sienten menos el dolor que el resto de las población (¿Insensibilidad al dolor?). Desmonté esta teoría a través de diferentes estudios en los que se demostraba que el dolor era infravalorado por parte de los cuidadores. Igualmente incidí en el hecho de que se administraban pocos analgésicos para la gran cantidad de patologías orgánicas que tienen estas personas. Y repetía la pregunta: ¿Quiénes son los Insensibles al dolor? En ese momento pedí que se sacaran los garbanzos de los zapatos. La gente muy atenta asentía.

La decisión de utilizar a “voluntarios” en una dinámica lo comenté en familia. No me animaron mucho a que siguiera con esa idea. Los comentario eran: “Que pasará si la gente no colabora”. “La gente está cansada de dinámicas grupales, etc..” Pero me apetecía probar algo nuevo (salir de mi zona de confort, como diría @ChemaCepeda). Si fallo me vuelvo a mi casa y seguro que no habré quedado peor que si mi presentación fuera del tipo Primperan.

El final:

Pongo de nuevo la foto de mis compañeras. Explico que ellas me enseñaron lo que a su vez aprendieron de gente que provenían del centro dónde hoy se imparten las jornadas. Ellas me enseñaron a humanizar el trato y que pequeños gestos (Iniciativa @diferencia_t) son mucho en el cuidado de las personas. Termino con una anécdota de un alumno muy bueno técnicamente pero que no conoce el nombre de la persona a la que cura todos los días. Por ello suspende.

Nunca me había pasado antes, Tengo que decir que tardé unos días en que me bajará la adrenalina del cuerpo. Ojo, no hablo de nervios. Ya he dicho que no era la primera vez que hablaba en público. Fue algo que de alguna forma fui esnifando del ambiente de la presentación y que me transmitieron 500 personas cuando yo estaba hablando. Creo que ayudaba el ver las caras de las personas que estaban escuchándome de forma atenta, cuando se reían con algún chiste, o cuando se emocionaron con alguna historia que conté.

Terminé la presentación y la gente que me felicitó me seguía trasmitiendo esa energía que sentí en aquel momento:

  • Increíble tu conferencia Ha sido la mejor :) Enhorabuena ya es hora de que se valore lo social tanto como lo sanitario.
  • Me encanto tu conferencia ….
  • Tu forma de exponer y llegar a la gente da un punto extra. 

Mereció la pena arriesgarse a ser creativo. Jamás he vivido una experiencia así hablando en público. No sé si esto es de lo que hablan los actores de teatro cuando se refieren al “Gusanillo de las tablas”. La conexión fue exagerada. Creo que la gente agradece que hurguen en la zona emocional de su cerebro por muy científicos y profesionales que seamos.

Mi intención era que la gente entendiese a las personas y sintiera situaciones. Que valorasen el trabajo de un enfermero en un centro residencial. Mi intención no era quedar bien, era que viviesen algo de lo que yo vivo todos los días en mi trabajo.

Mi cambio de actitud se debe al veneno que me ha inoculado un pajarillo azul y lleva gérmenes tuyos y de más gente como tú que nos hacéis mejorar día a día en nuestras vidas y en las de los demás.

Mil gracias a ti y a @VirgiForero @ChemaCepeda @EnferEvidente @Ebevidencia @LaFactCuidando @Investenisciii …. y a 72 más

Sin duda no volveré a las presentaciones CU-CU ni a las Primperan”

¿Has puesto en práctica la creatividad en una presentación alguna vez? Comparte también tu caso con nosotros en un comentario. Muchas gracias.

En el próximo artículo veremos que si quieres más clientes tienes que saber hablar en público. Si no quieres perdértelo, puedes suscribirte aquí y recibirás los próximos artículos en tu correo electrónico.

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Comentarios

  1. Jesús dice

    Genial. Ojalá todos le dedicásemos unos minutos extra al preparar una charla con este enfoque… que un ‘poco de acción nueva’ puede hacer milagros.

    • Roger Prat dice

      Jesús,

      Lo que comentas es una cuestión de actitud y de atreverse a intentarlo. Generalmente el miedo es lo que nos frena a ser creativos. Te animo a que lo intentes en la próxima ocasión que tengas y nos cuentes tu experiencia.

      Un saludo!

  2. dice

    Veo que Roger no para de dejar huellas allá por donde pasa… Simplemente me ha ENCANTADO este post, sobre todo porque me veo identificado con Rubén. Ambos somos personas interesadas en crear mejores presentaciones para llegar a más gente y de mejor manera, pero también ambos nos chocamos con barreras y obstáculos propios de nuestras disciplinas (en mi caso, la psicología). Existe miedo a romper ciertos paradigmas porque, simplemente, “eso se hace así desde siempre”. Pero ver casos como el de Rubén me sigue animando a intentar cosas distintas, con la convicción de que lo científico solo tiene valor si es capaz de transmitirse.

    Un saludo muy fuerte para Rubén, y otro para Roger por estar detrás de la pantalla orientándonos cuando nos perdemos entre diapositivas, pero sobre todo por habernos habernos inoculado el virus de las presentaciones a tantos y tantos.

    Jonatan Molina Torres
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    Web: pensamientosquetratandehuir.wordpress.com

    • Roger Prat dice

      Muchas gracias por tu comentario Jonatan,

      Yo sólo he hecho de altavoz de la valentía de Rubén, que es el héroe de esta historia. Él, y sólo él, es quien se ha atrevido a desafiar al miedo y a los paradigmas con una presentación creativa.

      Y te puedo asegurar, y seguro que Rubén también podría hacerlo, que el chute de adrenalina que te cuando logras vencer el miedo a innovar y tu presentación es un éxito es absolutamente fantástico. Un momento de una felicidad muy intensa.

      Por eso, desde este blog, no me cansaré de animar a todos los lectores a que lo intentéis, a que experimentéis esa sensación en vuestras carnes. Y por supuesto a que lo compartáis con todos nosotros ;-)

      Un saludo

      Roger

  3. Jose dice

    Felicidades RUBÉN Y ROGER, me siento muy identificado con Rubén, yo también soy enfermero, y el año pasado también presenté una charla siguiendo los consejos de Roger Prat, en mi caso gravé un video casero que me ayudó en la charla y el resultado fue muy bueno.
    Gracias Roger Prat

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