Utiliza las Poses de poder para sentirte poderoso antes de entrar en escena

El miedo escénico es una de las cosas que más preocupa a la gente que debe hablar en público. Y como todo miedo, está directamente ligado a la confianza. Más concretamente, a la falta de ésta.

En más de una ocasión me he encontrado con personas que, ante la amenaza de tener que hablar en público, me confesaban sentirse muy vulnerables.

“Hablar en público me puede. Lo paso muy mal. Me da miedo, me ponga como me ponga”.

Pero… ¿es cierto esto de “me ponga como me ponga”?

¿Existe alguna forma de aumentar la confianza en uno mismo antes de empezar una presentación?

La verdad es que sí. Y que está literalmente relacionado con esto de “me ponga como me ponga”.

Según cuenta la psicóloga social Amy Cuddy en una mítica TED talk realizada hace 3 años, de la misma forma que nuestro lenguaje corporal influye en la percepción que los demás tienen de nosotros, se ha descubierto que también la forma en cómo nos ponemos influye en la percepción que nosotros tenemos de nosotros mismos.

Las poses de poder

Cuddy explica que en el mundo animal existe una serie de comportamientos corporales que practican los miembros dominantes de un grupo. Dicho de otro modo, los machos alfa de una manada de gorilas, por ejemplo, adoptan ciertas posturas corporales para exhibir su poder frente a los demás miembros, que a su vez presentan una postura mucho más sumisa. Esas posturas que nos hacen sentir más poderosos se llaman Poses de poder.

El hombre no es una excepción. Las personas, de forma instintiva, adoptamos poses de poder cuando nos sentimos poderosos y poses de sumisión cuando nos sentimos débiles. Y si no, fíjate la reacción natural de un jugador de fútbol después de marcar un gol o después de fallar una ocasión.

Messi

Cuddy explica que las poses de poder tienden a querer ocupar espacio, mientras que las poses de debilidad implican un encogimiento, una especie de protección. En cierto modo, cuando uno se siente poderoso, no tiene necesidad de protegerse y puede mostrarse en toda su plenitud. Tiene mucho sentido. Fíjate en las imágenes de Messi. Son un claro ejemplo.

El efecto de las poses de poder en nuestra mente

Es evidente, por lo tanto, que la forma como nos sentimos condiciona nuestro lenguaje corporal. Pero Cuddy, en el estudio, quiso ir un paso más allá y demostrar que el lenguaje corporal también puede condicionar la forma como nos sentimos.

Por eso dividió una muestra de personas en dos grupos. Mientras que a uno les pedía que adoptaran poses de poder durante 2 minutos (sin explicarles que eran poses de poder), a los otros les pidió que adoptaran poses de debilidad.

Antes y después de ese tiempo se les tomó muestras de saliva para verificar cambios en sus niveles hormonales. Concretamente analizaron la variación de la cantidad de testosterona (la hormona del dominio) y de cortisol (la hormona del estrés). Las personas poderosas acostumbran a tener niveles altos de testosterona y niveles bajos de cortisol.

Los resultados obtenidos demostraron que las personas que habían adoptado poses de poder aumentaban sus niveles de testosterona y reducían los de cortisol. Y ocurría lo contrario con el otro grupo.

La conclusión es clara: adoptar durante un rato una pose de poder va a hacer sentirnos más poderosos.

Adopta una de estas 5 poses de poder antes de salir a escena

Por lo tanto, aquello de “me ponga como me ponga” es falso.

Ahora ya sabes que si adoptas una pose de poder durante un rato antes de hacer cualquier actividad, eso va a aumentar tu sensación de poder. Tendrás una mayor confianza en ti mismo y eso va a reducir, seguro, el miedo escénico que puedas sentir.

¿Cuándo?

Mientras esperas tu turno sentado detrás del escenario, mientras terminas de repasar el guión de tu presentación… cualquier instante previo con una cierta intimidad como para poder practicar las poses sin ser visto vale. Incluso algunas poses podrías practicarlas disimuladamente a la vista de todos.

¿Qué poses puedes practicar?

Te dejo las 5 propuestas que comenta Cuddy en su charla:

poses de poder

¿Has utilizado alguna vez las poses de poder? ¿Identificas alguna de ellas como una postura habitual tuya? Gracias por dejar un comentario.

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Comentarios

  1. dice

    Hola, Roger! En realidad este tema tiene tela, si tenemos en cuenta que la mayoría de personas adoptamos posturas corporales muuuuuuy poco saludables en nuestro día a día… así que imagínate cuando hacemos algo que generalmente nos da tanto miedo como hablar en público!

    Para mí fue revelador formarme en arte dramático, porque en la formación actoral hay un gran peso de la conciencia y la técnica corporal. En las primeras clases ya noté que mis posturas mejoraban. Mis compañeros y yo incluso CRECIMOS!!! Y te estoy hablando de personas de 18 a 25 años, es decir, gente que ha superado la edad de crecimiento! Pero claro, al ponernos rectos aumentamos un par de centímetros cada uno.

    Y el simple hecho de mejorar la postura corporal hizo que la confianza en mí misma -tanto dentro como fuera de escena- aumentara un montón. Por eso yo casi siempre recomiendo que la formación de oratoria se complemente con algo más corporal, como teatro, danza, yoga… y no hace falta que sea a nivel profesional; con grupitos amateurs vale perfectamente.

    Un saludo!

    • Roger Prat dice

      Cierto, Irene

      Estamos a contemplar el lenguaje y la coniencia corporal como algo que tiene lugar durante la charla y no todo el mundo es conciente del enorme potencial que tiene si lo utilizas durante la preparación.

      Saludos!

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