Lo más difícil de hacer en una presentación

Cada vez que doy un curso, los alumnos encuentran la mayor dificultad en el mismo punto del temario: la elección del mensaje.

Como siempre les digo, el mensaje es la parte más crítica y determinante de todo el proceso, y posiblemente la menos intuitiva. Y la principal dificultad reside en tener que explicar tanto en tan poco espacio: una sola frase.

¿Cómo superar con éxito el desafío de elaborar un buen mensaje?

El titular del día

Desde hace un tiempo, cada mañana, cuando voy a llevar a mi hijo al colegio a la clase de acogida, hay un niño que debe tener 3 años que ya ha llegado y está jugando. En cuanto nos ve llegar, viene corriendo hacia mi. Se para, me mira, y me suelta un titular. Acto seguido, sale corriendo y sigue jugando.

Niño mensajero

Foto obtenida en www.eltallerdepinero.com

Lo curioso del caso es que la profesora, que se ha dado cuenta de la singular conducta, me dice que, de entre todos los padres que vamos a traer a nuestros hijos entre las 8 y las 9, sólo lo hace conmigo.

La situación me hace tanta gracia y me despierta tal curiosidad que hoy, cuando entré ya lo busqué para ver cómo lo hacía.

El estaba en una mesa del fondo, de espaldas a la puerta, jugando con vete tú a saber qué. En cuanto dí los “buenos días”, se giró, me vió y acto seguido se quedó unos segundos pensativo. Y luego arrancó a correr por la clase hasta mi y me soltó un “tengo las tortugas ninja”. Y mientras yo le decía “muy bien, muy bien” ya se había marchado corriendo para volver a su lugar de juego.

Elegir lo más importante…

Lo que me llamó más la atención de todo el proceso fue aquellos 2 o 3 segundos en los que se quedó pensando. Fué un momento para decidir cuál de todas las cosas que sucedían en su vida quería contarme.

Yo nunca le he dicho que no pueda decirme más de una cosa. Pero es siempre me explica aquello que le apetece o lo que considera de mayor interés en una única frase.

“Tengo las tortugas ninja”

“He dibujado un pez”

“Estoy jugando con esto”

Un día tras otro, el niño medita qué es lo más importante en su vida en ese instante, lo selecciona y me lo resume en un único titular.

Esa simpática rareza de mi “amigo desconocido” del parvulario, puede ser considerada un don. Pocos niños, y sobretodo pocos adultos, tienen la virtud de saber sintetizar de esa manera.

Por eso nos cuesta tanto elaborar el mensaje de una presentación. No nos han enseñado a sintetizar. Desde pequeños nos hemos acostumbrado a que en un exámen o en un trabajo, la mejor estrategia era llenarlo de paja y enrollarse. Y eso es un lastre para nosotros a la hora de comunicar.

Antes de empezar a preparar una presentación, deberíamos hacer como el niño del colegio de mi hijo. Quedarnos pensativos un momento, pensar qué idea es la más importante de nuestra presentación, y resumirla en un titular. Pero eso es muy difícil.

… lo más importante para tu audiencia

Elegir el mensaje consiste en destilar la esencia del tema del que quieres hablar, pero siempre desde el punto de vista del oyente.

Si te paras a pensar, es lógico que pienses que hay muchas cosas importantes para ti en el tema del que quieres hablar. Trabajas seguramente a diario en la materia con lo que hay mucha información relevante. E intentar elegir sólo una resulta prácticamente imposible.

La clave está en pensar en tu público y no en ti. De todas las cosas superimportantes de tu tema, ¿cuál es más importante para la gente que vendrá a escucharte?

Encontrar una respuesta a esta pregunta acostumbra a ser más fácil, ya que por lo general, a tu audiencia el tema les concierne en ciertos aspectos, pero no en todos, de modo que hay ciertas ideas que, si piensas en ellos, se descartan solas.

Por eso un mismo tema da lugar a mensajes distintos cuando lo presentas a diferentes audiencias.

La clave, pues, no consiste en decir en una frase lo que consideras más importante para ti, sino sintetizar en un titular aquello que crees más interesante para ellos.

Piensa en tu próxima presentación. ¿Eres capaz de resumirla en un titular?

Si no es así quizás está enfocando el tema desde el punto de vista equivocado. Piensa un poco más en ello, todavía tienes trabajo por hacer.

¿Te cuesta resumir tu presentación en un único titular? ¿Cómo lo haces? Gracias por explicarnos tu caso.

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