Las 3 tentaciones del presentador creativo

Las 3 tentaciones del presentador creativo

Foto obtenida en www.definicionabc.com

Hay quien piensa que ciertas personas nacen creativas y otras no. Hay quien cree que cierta gente está tocada por la mano de Dios y posee el don de ser creativa, de generar ideas nuevas, de inventar. Y eso la diferencia del resto de los mortales que no pueden o no saben  hacer nada original. Hay quien piensa que la gente que usa la creatividad son unos elegidos.

Sin embargo, ser creativo es tan simple como utilizar nuestro hemisferio derecho del cerebro. Todos tenemos ese hemisferio, aunque no todos lo tenemos en forma. Pero la buena noticia es que, con un buen entrenamiento, todos podemos ser creativos.

Pero que sea posible no significa forzosamente que sea fácil. Porque aplicar la creatividad a tus presentaciones o a cualquier otra faceta de tu vida es una cuestión de actitud. Y como en todo entrenamiento, la puesta a punto requiere tanto un trabajo físico como psicológico. Y es que aparte de ejercitar nuestra creatividad, deberemos vencer ciertas ideas que van a ir rondando por nuestra cabeza para intentar hacernos desistir y volver a lo seguro.

Nuestra tendencia natural es hacer las cosas como siempre, como ya sabemos que funcionan. Y nuestra mente nos tenta a que abandonemos la creatividad.

¿Cuáles son las principales tentaciones que puedes tener cuando estés preparando una presentación creativa?

El pasado 5 de abril realicé una presentación en Mallorca. Mi objetivo era hacer algo creativo. Haciendo gala de lo que  acabamos de ver, durante todo el proceso de preparación, que duró 3 meses, mi mente intentó que abandonara.

Estas son las 3 tentaciones contra las que tuve que luchar y los 3 argumentos que utilicé para vencerlas.

¡Déjalo! ¿Y si sale mal?

Una pregunta que me iba rondando por mi cabeza a medida que iba avanzando en la preparación era: ¿Y si sale mal?

Hacer algo creativo significa hacer algo que no se ha hecho nunca antes. Significa inventar. Eso no quiere decir que no podamos inspirarnos en otras cosas que hayamos visto. Es más, eso acostumbra a ser una buena fuente de inspiración. Pero ser creativo no consiste en copiar ideas originales de los demás sino en crear ideas nuevas.

Y al tratarse de algo nuevo, no vamos a tener ninguna referencia de cómo puede salir. Así que inevitablemente va a aparecer en nuestra mente la posibilidad de que salga mal. Y es algo inquietante, ya que rápidamente nos imaginamos haciendo el ridículo. Y ante tal posibilidad uno se pregunta a sí mismo si es necesario ser creativo, si no puede hacer una presentación convencional, de las que ya sabe que salen bien.

La teoría del Binomio Riesgo-Beneficio dice que el nivel de riesgo que conlleva una actividad es directamente proporcional al beneficio obtenido. Por lo tanto no se puede pretender obtener un gran beneficio sin correr riesgo.

El beneficio de lograr hacer una presentación creativa es elevado; podemos lograr diferenciarnos del resto de presentadores. Podemos conseguir que la gente nos recuerde, que hable de nosotros…

Por consiguiente, deberemos correr el riesgo de que la presentación salga mal. Y trabajar muchísimo para evitar que eso suceda.

Ninguno de los grandes inventos de la humanidad existirían si los inventores y creativos que los hicieron realidad no se hubieran atrevido. Así que, si quieres diferenciarte haciendo presentaciones creativas, ¡atrévete!

¡Déjalo! ¿Y si no es original?

Hacia el final de la preparación me surgió una nueva duda: ¿Y si mi idea no era tan original como yo pensaba?

Como ya hemos dicho, para reducir la sensación de riesgo, debemos trabajar muchísimo la presentación. Pero trabajar mucho una idea hace que nos familiaricemos tanto con ella que al final nos cuesta valorar si es original o no. Y entonces, aquello  que en su momento era una idea rompedora, de repente nos parece bastante corriente, y nos preguntamos si realmente la presentación será tan original como creíamos.

En este caso, lo mejor es pedir la opinión a alguien cercano. Cualquier persona que no sepa nada de tu presentación va a tener la imparcialidad necesaria para poder valorar si tu idea es original o no. Así que, si has trabajado tanto sobre tu idea que ya empiezas a pensar que es una idea corriente como todas las demás, pregúntale a alguien que es lo que piensa.

¡Déjalo! ¿Y si queda cutre?

A medida que iba creando la presentación me surgió la tercera duda. Las cosas no estaban saliendo exactamente como yo había imaginado, así que empecé a pensar que igual quedaba un poco cutre.

Todo proceso creativo parte de una visión. Nos imaginamos el resultado final y hacemos todo lo posible para llegar a él.

Sin embargo, cuando intentamos llevarlo a la práctica, aquello que somos capaces de hacer acostumbra a quedar algo por debajo de aquello que habíamos imaginado.

Así que, desde el punto de vista del presentador, la  presentación va  a ser menos espectacular y sorprendente que como él la había imaginado. De ahí que pueda parecerle que queda cutre.

Pero debemos ponernos en el lugar del espectador. Así como el ponente tenía una visión clara de cómo debía ser la presentación, el oyente no tiene absolutamente ninguna idea preconcebida de cómo va a ser la ponencia. Y si espera algo es que la presentación sea igual que todas las presentaciones, convencional.

Así que, por muy lejos que nuestra presentación se quede de nuestra visión, siempre estará por encima de las expectativas de la audiencia. El público seguramente encontrará que la presentación fue brillante. Nosotros probablemente pensaremos que podría haberlo sido mucho más.

Como siempre, lo que cuenta es lo que piensa el público.

¿Has tenido alguna vez alguna de esas tentaciones? ¿Quizás otras? ¿Cómo las venciste? Gracias por dejar tu comentario.

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Comentarios

  1. dice

    Creo que la tentación que he tenido es la primera, ¿Y si sale mal? Pero una vez superada esa, ya no me he visto en problemas. Mi secreto ha sido el muy sabido consejo: sé tú mismo. Al comunicarnos como somos ren realidad podemos vencer estas tentaciones; así no importa tanto que seamos más o menos originales y creativos, pero sí importa que estemos comprometidos con nuestro mensaje. Finalmente un trabajo bien hecho, es decir, hecho con dedicación, pasión, esmero, siempre sorprenderá a nuestros oyentes, al menos según mi propia experiencia.

    • Roger Prat dice

      Gracias por tu comentario,

      Para mi ser auténtico y ser creativo son dos cosas distintas y perfectamente compatibles.
      Es cierto que sólo con ser auténtico ya podemos diferenciarnos de muchos ponentes que no lo son. Pero siendo creativos nos podemos diferenciar de todos.

      Saludos,

      Roger

      • dice

        Y definitivamente estoy de acuerdo contigo con que ser auténtico y creativos son dos cosas diferentes. Pero a veces, muchas personas se detienen frente al temor de no ser creativos, entonces ellos deben pensar en ser auténticos como principal fuerza, aunque luego deben aplicarse a aprender un poco sobre creatividad, para que como tú bien dices, podamos diferenciarnos de todos.

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