¿Cuándo es necesario usar diapositivas y cuándo no?

En más de una ocasión me han formulado esta misma pregunta.

Salvo en contadísimas ocasiones, uno debería ser siempre capaz de presentar a pelo; sin diapositivas.

Si preparas un discurso fluido y sencillo, en la que en lugar de vomitar información lo que haces es transmitir ideas y mensajes, no hace falta ningún tipo de soporte visual extra que el que ya vas a ofrecer con tu propio lenguaje no verbal.

Sólo cuando seas capaz de presentar sin diapositivas estarás preparado para usarlas correctamente.

Esta afirmación, que parece un contrasentido, en realidad tiene todo el sentido del mundo.

Las diapositivas lo aguantan todo

El principal problema de las diapositivas es que en ellas puedes ponerlo absolutamente todo. No hay información que se les resista. Así que la tentación de volcar todo tu conocimiento sobre un tema en ellas es muy grande.

Sin una estructura adecuada, tu mente piensa en información. Y cuando esa información intentas plasmarla de forma gráfica, tus diapositivas dejan de ser un mero soporte visual a tu discurso para convertirse en un guión de aquello que debes decir. Son diapositivas promter, ideales para ser leídas mientras expones. Y ya sabes lo nociva que resulta esa idea para tu comunicación y, sobre todo, para tu audiencia.

En cambio, si primero piensas bien cuál es la idea que quieres transmitir en cada momento, dejas de pensar en información. Y eso te permite poder prescindir de las diapositivas.

Nadie necesita una diapositiva para transmitir una idea.

Luego… Si las diapositivas no tienen que servir como guión… ¿Cuál debe ser su verdadera función?

Diapositivas dignas de Broadway

El Dr. Nick Morgan, en su libro “Give your speech, change the world” lo explica con un buen símil: los musicales.

broadway

Un musical no deja de ser una obra de teatro o una película en la que en ciertos momentos, los personajes se ponen a cantar. Sin embargo, esos momentos no son aleatorios, sino que hay un significado detrás.

Las canciones, en los musicales, siempre llegan en los momentos más emocionales. El guión se funde con la música para potenciar el estado emocional del momento (ya sea un momento alegre como uno triste).

Según el Dr. Morgan, las diapositivas deberían ser como las canciones de los musicales y sólo aparecer en los momentos clave de tu discurso para reforzar de forma visual tu mensaje.

Del mismo modo que no imaginas un musical en el que los protagonistas cantan en momentos irrelevantes, tu presentación no debe usar diapositivas para ilustrar ideas irrelevantes.

Resérvalas sólo para las ideas principales y deja la pantalla en blanco (o en negro) durante el resto de la presentación.

¿Piensas tus diapositivas en clave de información o de ideas a transmitir? ¿Usas las diapositivas para toda la presentación o las usas sólo en momentos determinados y el resto lo haces sin? Gracias por dejar tu comentario.

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Comentarios

  1. José dice

    Interesante aporte, ergo aquí yace una inquietud mía sembrada por curiosidad (y también por ambición cognitiva); en el proceso de diseñar diapositivas para presentaciones académicas universitarias, ¿cuáles crees tu, son las teorías de aprendizaje que mejor se adapten?

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