¿Cómo tener enganchada a tu audiencia en tus presentaciones?

Imán audiencia

Imagen obtenida en ronchordigian.com

El sueño de todo buen presentador es lograr preparar un discurso que capte la atención de los oyentes y la mantenga durante todo el rato. Queremos poder engancharlos a nuestra presentación.

Hay quien atribuye ese poder de atracción a la temática, de modo que, según sea el tema del que debes hablar, no tienes muchas opciones de conseguirlo.

Sin embargo, existen ciertas cosas que todo presentador puede poner en práctica para convertir su discurso en un auténtico imán para su público.

¿Cómo puedes tener enganchada a la audiencia en tus presentaciones?

Hasta altas horas de la madrugada

Hará unos diez años empecé a leer Los Pilares de la Tierra, de Ken Follet. Llevaba mucho tiempo sin leer libros y el grosor de ese volumen me daba escalofríos. Sin embargo, tras unas primeras páginas introductorias, empezó a desarrollarse toda la acción.

Recuerdo más de una noche leyendo sin parar hasta altas horas de la madrugada. Sencillamente no podía parar. Me decía a mi mismo que leería hasta terminar el capítulo, pero luego sentía una necesidad tremenda de seguir leyendo para continuar con la historia.

Esa misma sensación la he tenido, por ejemplo, leyendo otros libros, viendo alguna serie o incluso conociendo a una persona. De repente, excedes el tiempo que te habías asignado porque sientes la necesidad de continuar.

¿Por qué ocurre esto?

La teoría del vacío

Los psicólogos han estudiado durante tiempo el fenómeno de la curiosidad. Empezando por el Dr. Berlyne, considerado como “el padre de la curiosidad”, el cual la definía como una energía que impulsa a la búsqueda por el placer del conocimiento.

Muy relacionada con esta idea, en el año 1994, el Dr. Loewenstein propuso la Teoría del Vacío.

Según Loewenstein, cuando uno es consciente de que existe un vacío de conocimiento en su saber, se genera una tensión que le empuja a rellenarlo. En otras palabras, la curiosidad se ve reforzada por la necesidad de conocer eso que nos falta.

Cuando estaba leyendo los Pilares de la Tierra, a medida que transcurría la trama, aparecían nuevas incógnitas sobre el futuro de la acción. ¿Logrará el personaje sobrevivir a la emboscada? ¿Conseguirá finalmente salir con la chica a la que ama?…

Todos esos interrogantes eran simplemente insoportables. Por eso necesitaba seguir leyendo. Por eso no podía parar al final de un capítulo, ya que justo terminaba con una de esas incógnitas. Y cuando finalmente, más adelante, esta se resolvía, aparecía una nueva cuestión que me hacía continuar leyendo todavía más.

Crea un vacío en tu audiencia

La mejor manera de lograr generar ese interés irrefrenable en los oyentes es creando un vacío de conocimiento al inicio de la presentación.

Hay varias maneras de hacerlo (eso va en función de tu creatividad), aunque yo voy a proponerte una que puede ayudarte: plantear la presentación como la resolución de un problema.

Piénsalo. Si tu empiezas tu discurso hablándoles sobre un problema existente en sus vidas y les presentas tu charla como una solución a ese problema, el vacío creado por desconocer tal remedio va a captar su interés.

Puedes también usar otros recursos, como una historia cuyo final desvelarás al final de la conferencia, o una sorpresa anunciada que se descubre en el último momento. Lo importante es crear ese vacío en tu público.

Cuanto más saben, mejor

La teoría de Loewenstein podría hacer pensar que cuanto más sabes sobre un tema, menor vacío tienes y, por lo tanto, menor necesidad experimentas. Eso sería algo a tener en cuenta si la audiencia es experta en la temática de la que vamos a hablar.

Sin embargo, la realidad es todo lo contrario. Cuando alguien desconoce un tema por completo no es tan consciente de que existe un vacío como cuando lo sabes casi todo pero hay algo que te falta. La necesidad de completar tu conocimiento es más grande cuanto más sabes sobre un tema.

Por eso, cuando debas enfrentarte a una audiencia poco formada en la temática en cuestión, lo recomendable es empezar dando cierta información que les falta para generar en ellos esa necesidad de saber más.

Si tienes que contar una historia, por ejemplo, sobre algo que desconocen, dedica unos instantes a contar el contexto. De esta manera, el público se irá familiarizando con el tema y en cuanto les hagas saber que hay algo que no conocen, prestarán atención para que tu les ayudes a encontrarlo.

¿Qué haces tú para enganchar a tu audiencia? ¿Cómo consigues mantenerlos atentos? Gracias por dejar un comentario.

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