¿Cómo reducir la distancia que te separa de tu audiencia?

Hablando en términos futbolísticos, en muchas ocasiones, cuando te toca presentar, juegas fuera de casa.

Visitas a un cliente en sus instalaciones, o bien te invitan a dar una conferencia en alguna parte… El caso es que eres un “extranjero” sobre el escenario tratando de comunicarte con la gente local.

Y se crea una distancia invisible entre tú y ellos que dificulta dicha comunicación debido, simplemente, a las diferencias existentes entre ambos. Una distancia que, de no conseguir reducirla, va a impedir que tu mensaje les llegue correctamente. Necesitas aproximarte a tu público. Pero… ¿Cómo hacerlo?

¿Cómo reducir la distancia que te separa de tu audiencia?

distantes

Foto obtenida en www.laopinion.com

La semana pasada no pude hacer mi sesión semanal de entrenamiento personal.

Mi entrenador tuvo un percance con la moto cuando acudía a la cita semanal conmigo, a escasos metros del lugar de encuentro. No pasó nada que lamentar, pero al haber un niño implicado de por medio, el protocolo de actuación de la Guardia Urbana lo retuvo en el lugar del incidente un buen rato. Me llamó para disculparse por el retraso.

Opté por acercarme al lugar del accidente por si podía ser de ayuda.

Un venezolano en Barcelona

guardia urbanaA pesar de llevar ya un tiempo viviendo en Barcelona, hay cosas que a uno le ocurren por primera vez. Y ese era el caso. En 3 años, él no había tenido ningún accidente en la ciudad condal que le hubiese obligado a tratar con la policía. Y estaba nervioso.

Los agentes, siempre con un trato correctísimo, tomaron todos los datos del siniestro. Pero el trato que le dispensaban era correcto, pero frío, distante, algo que sin duda no contribuía para nada en sentirse más tranquilo.

Sin embargo, cuando yo llegué a su lado y me puse a conversar con él y con el agente, la cosa cambió. La presencia de alguien nativo de la ciudad con todo lo que significa a nivel de coincidencias culturales e idiomáticas con el agente, relajó la situación y el trato pasó de ser correcto a ser cordial. También sus nervios menguaron.

Distintos o semejantes

No se trata de un tema de racismo para nada, pues el trato con él por parte de los agentes fue siempre correctísimo. Pero la presencia de alguien con quien se tiene algo en común permite una mayor y mejor conexión que facilitó mucho el trabajo y la experiencia de todos los presentes.

Simplemente somos así. Conectamos mejor con la gente con quien tenemos algo en común que con aquellas personas que nos resultan totalmente diferentes. Y no es algo que ocurra sólo en Barcelona. Pasa en todas partes.

En Barcelona, por ejemplo, puedes conectar mejor con personas catalanoparlantes si tu puedes decir algunas palabras en catalán. Eso nos gusta porque lo entendemos como un gesto simpático hacia nosotros. Como un detalle. Y no tiene nada que ver con que nos neguemos a hablar en castellano (aunque seguro que alguno de esos encontraríamos, como en todas partes).

Es lo mismo que si te vas a Venezuela, a Cuba o algún otro de los países latinos, podrás conectar mejor con su gente si por ejemplo sabes bailar algo de salsa, merengue o bachata (aunque no lo hagas demasiado bien).

El hecho es que cualquier intento por parte de alguien que viene de fuera para aproximarse culturalmente a la gente que le recibe, siempre que sea sincero, va a ser bienvenido. Y eso va a reducir la distancia invisible que se crea.

Basta con que coincida el nombre

Un amigo me contaba este fin de semana que cuando nació su hija fue al registro civil para inscribirla.

La atendió una funcionaria malhumorada quien le dispensó un trato seco y tajante. Pero cuando le pidió el nombre de la niña y el le dijo “se llama Gloria”, su cara cambió de repente. “Yo también me llamo Gloria!!!” Mi amigo me comentaba que a partir de ese momento, el trato fue de lo más simpático.

Aparentemente nada había cambiado. Sin embargo, ahora tenían algo en común que ayudó a relajar el ambiente.

De hecho, muchos comerciales dedican los primeros minutos con un cliente nuevo en obtener el máximo de información posible sobre su interlocutor para buscar una conexión que elimine las barreras. Puede que compartan destino de vacaciones, que sean seguidores del mismo equipo, puede que conozcan a alguien en común… Cualquier coincidencia es buena para relajar la tensión y facilitar la comunicación.

Márcate un detalle con tu audiencia

Cuando debas hablar en público en campo contrario, busca la manera de reducir esa distancia que genera tu simple presencia. Se trata de minimizar las diferencias visibles entre ambos tanto como sea posible.

Estudia a tu audiencia y busca un aspecto en el que puedas construir una semejanza que relaje el ambiente.

¿Vas vestido con traje y corbata y ninguno de ellos la lleva? Quizás si te quitas la corbata antes de empezar lograrás reducir esa distancia.

¿Ellos hablan un idioma distinto al que tu vas a utilizar en tu exposición? Prueba de aprenderte unas palabras en su idioma para el inicio y el final de la presentación. Basta con un “Buenos días, muchas gracias por haber venido” para dibujar una sonrisa en sus caras o arrancarles un aplauso de agradecimiento.

La gente va a apreciar mil veces más ese detalle que la perfección con la que pronunciaste esa frase o el aspecto que tienes si te quitas la corbata.

¿Has utilizado este recurso alguna vez con éxito? ¿Qué otras maneras se te ocurren para aproximarte a tu público? Gracias por compartir.

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Comentarios

  1. dice

    Muchas veces es bueno empezar haciendo un comentario de la ciudad o de su gente, o de la amabilidad que te han mostrado tus anfitriones.
    Por otro lado suelo hacer presentaciones científicas, y en ese contexto parece que se cumple lo de que “uno no es profeta en su tierra”: siempre observó que solo por venir de fuera a dar la conferencia, la credibilidad y el respeto están casi asegurados!

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