¿Cómo presentar propuestas sin ánimo de lucro? 5 trucos de las mejores ONGs

Conseguir que compren nuestros productos o nuestras ideas a través de una presentación no es nada fácil.

Como siempre repito en mis cursos y como ya habré comentado más de una vez, necesitamos hacer entender a la audiencia que eso que le estamos ofreciendo le interesa. y para que así sea, apelamos al beneficio que le representa adquirirlo.

En muchas ocasiones, la existencia de un beneficio tangible para el oyente es suficiente para llevarlo a la acción si sabemos exponerlo adecuadamente.

Sin embargo, hay ocasiones en las que ese beneficio no es evidente. O bien porque no es tangible, o bien porque el beneficio no es directamente para el oyente, o bien por ambas cosas a la vez. Por ejemplo, una ONG.

donaciones

Odalis, una lectora del blog, me escribió desde Venezuela preguntando como una organización sin ánimo de lucro puede presentar una propuesta para interesar a empresas y particulares y hacerles colaborar.

Algunas de las ONGs más potentes del mundo son expertas en conseguir la implicación de la gente en esas condiciones. Y lo hacen a través de campañas muy eficaces.

¿Qué podemos aprender de ellas?

Vamos a repasar 5 campañas de ONGs que me han llamado especialmente la atención para ver qué elementos podemos utilizar en nuestras presentaciones cuando no hay ánimo de lucro por nuestra parte ni un beneficio directo por parte de la audiencia.

1.- Haz que sientan lo mismo

Antes de seguir, te pido que mires este vídeo.

Corresponde a la campaña “Regala memoria”, de 2009, por la lucha contra el Alzheimer.

Es una campaña que pretende (y consigue) que ciertos individuos experimenten en primera persona la realidad que vive el colectivo de enfermos de Alzheimer.

La reacción y las caras de esas personas hablan por sí solas. Y a los que lo vemos a través de la pantalla, nos es fácil, por desgracia, asociar esa situación descrita a alguna experiencia personal con los abuelos, con un padre, con algún pariente…

Sentir lo mismo que esas personas nos hace tomar conciencia de esa realidad y despierta en nosotros un impulso de hacer algo por ellos. Impulso que podremos saciar con la propuesta que se nos presente.

Si quieres otro ejemplo real llevado con maestría en una presentación no te pierdas cómo Ruben Bernal hizo sentir a la audiencia la incomodidad que conlleva convivir con una enfermedad mental en el Caso de éxito de cómo se puede ser creativo sin parecer poco científico.

2.- Magnifica el problema

Mira el siguiente vídeo.

Aunque el título y el inicio nos hagan creer otra cosa, en realidad corresponde a una campaña portuguesa en contra del maltrato infantil.

Las ONGs van ligadas a la resolución de un problema, un conflicto o una injusticia que sufre un determinado colectivo. Muchas veces uno no es consciente de la magnitud de tal problema y, por eso, no nos resulta difícil mirar para otro lado y seguir con lo nuestro.

Sin embargo, si logramos amplificar al máximo ese problema para que la audienci pueda contemplar toda su magnitud, le será mucho más difícil mostrarse indiferente. Como en el vídeo.

La idea es brillante. Jugar precisamente con la vejez y el Alzheimer para magnificar el daño imborrable que deja el abuso infantil incluso cuando ya el resto de recuerdos se han perdido para siempre. Toda una vida.

3.- Haz que se sientan culpables

No te pierdas este vídeo.

Corresponde a una campaña organizada por la ONG Pilion Trust en favor de la gente que vive bajo el umbral de la pobreza bajo el llamativo título “Fuck the poor” (algo así como Que se jodan los pobres).

Cuando alguien se nos presenta diciendo semejante atrocidad, como ocurre en el vídeo, reaccionamos. No encaramos a él. Le recriminamos su actitud, sus palabras, su falta de ética. No dudamos en condenar su comportamiento. Y eso es algo en lo que más o menos todos estamos de acuerdo.

Sin embargo, cuando alguien se nos acerca pidiendo ayuda para los pobres, a pesar de que pensamos como hemos expresado en el caso anterior, no actuamos y pasamos de largo.

El contraste creado por este vídeo nos muestra nuestra diferente actitud ante este problema y nos hace sentir culpables. ¿Cómo puede ser que reaccione y me indigne de esta manera cuando veo a alguien decir que se jodan los pobres, pero luego sea yo el que deje que se jodan cuando alguien pide por ellos y no doy?

Y cuando alguien logra despertar en nosotros ese sentimiento de culpabilidad, las probabilidades de donar en ese momento aumentan.

4.- Irrumpe en su rutina

Imagina algo tan cotidiano (para muchos) como escuchar la retransmisión de un partido de fútbol. Ahora imagina que un dia te dispones a ver un partido (en este caso un Uruguay-Paraguay) y ocurre lo siguiente (escucha los primeros 3 minutos para llegar a la sorpresa):

Se hace raro ver interferida nuestra normalidad por un hecho extraño como este, ¿verdad?

No dicen los nombres. Solo el dorsal. Y eso molesta, nos complica la vida y no es agradable.

La campaña llevada a cabo por varias cadenas televisivas y radiofónicas de Paraguay tiene por objetivo poner en evidencia lo molesto que puede llegar a ser que los jugadores no tengan identidad para, acto seguido, hacer el paralelismo con la realidad que se vive en su país.

Lo que hace la campaña es actuar en la zona de confort de la audiencia, incidiendo y alterando su rutina (en este caso el fútbol). Porque eso genera mucha más consciencia de la situación que enfocarla lejos de su día a día. Y también porque irrumpir en su rutina es la forma más fácil de captar su atención.

5.- Haz que les parezca fácil

Somos comodones. Nos gustan que nos lo den todo casi hecho, y eso, en una campaña sin ánimo de lucro en el que el que va a aportar dinero no va a ganar nada (al menos de forma directa) influye muchísimo.

Si el donante potencial lo ve excesivamente complicado o laborioso, las probabilidades de éxito van a caer en picado. Por eso es importante demostrarles que lo que les estás pidiendo es muy sencillo.

Fíjate como lo hizo UNICEF para lograr varios miles de donaciones a la campaña para alimentar a los niños del Chad del siguiente vídeo.

En realidad este último ejemplo combina a la perfección las últimas 3 estrategias comentadas.

En primer lugar incide en la rutina inmiscuyéndose en el proceso de compra a través de ofertas. La gente acostumbra a buscar ofertas para ir a cenar, a espectáculos, y ahí en medio, aparece de forma disimulada una campaña para una ONG. Atención asegurada. ¿Quien no va a querer una cena para 6 por sólo 2 euros?

Acto seguido, al darle al botón de más información, aparece la verdadera campaña. La cena para 6 por sólo 2€ no es para ti y tus amigos sino para 6 niños hambrientos del Chad. Y ese contraste entre querer la cena por 2€ y que 6 niños que no tienen puedan comer por ese mismo importe nos hace sentir culpables, egoístas…

Y por si eso fuera poco, lo único que tenemos que hacer para que esos niños puedan comer y hayamos hecho la buena obra del días es hacer un click. El mismo click que hubiéramos hecho para que esa cena fuese para nosotros. Así de fácil.

Seguramente, el éxito de esta campaña habrá sido demostrar a la audiencia, justo en el momento en que están con mayor predisposición para donar, que donar es tan fácil como hacer click.

¿Recuerdas alguna campaña de alguna ONG que te impulsó a actuar? ¿Cumplía alguna de estas características? Gracias por dejar tu testimonio.

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