¿Cómo plantear un problema a tu audiencia?

Ya te he comentado en muchas ocasiones la importancia de plantear al inicio de tu discurso un problema para el cual tu tienes la solución: el cambio que les propones.

Sin embargo, a veces ocurre que, tras plantear el problema, tu audiencia no sólo no siente la necesidad de cambiar nada sino que encima se reafirma en su posicionamiento.

¿Qué estás haciendo mal?

Ciclogénesis explosiva

Hace unas semanas hubo una alerta por una ciclogénesis explosiva. Se esperaban nevadas a cotas muy bajas que se temía que colapsaran carreteras incluso en zonas costeras. ¡¡¡¡Se acercaba el fin del mundo!!!! :-D

carretera colapsada

El caso es que teníamos un reserva de hotel justo para ese fin de semana en los Pirineos para poder esquiar.

Mi mujer embarazada y diabética, con un niño de 6 años… todos los ingrediente para preocuparse por si podríamos llegar a destino (y volver) sin quedarnos bloqueados por el temporal.

El caso es que mi mujer me pidió que llamara al hotel para preguntar por las previsiones y plantearles el problema del temporal para ver qué soluciones podíamos encontrar. Llamé.

“Buenas tardes, tenemos una reserva para este sábado, pero hay un problema. Mi mujer está embarazada, tenemos que venir en coche y parece que va a nevar mucho.”

La respuesta inmediata que recibí me sorprendió.

¡Ojalá sea así! Nosotros vivimos de la nieve que cae.

Algo que yo había planteado como un problema, ellos lo recibían como una bendición.

 

Ponte en su lugar

Cuando uno quiere movilizar a su audiencia, no le sirve cualquier problema por gordo que este sea.

Piensa en tu caso. ¿Qué problemas te movilizan?

La respuesta es directa: los tuyos.

De acuerdo que hay ocasiones en que las desgracias de los demás también nos conmueven hasta llevarnos a actuar. Pero los que nunca fallan son los tuyos.

Lo mismo le ocurre a tu público. Sus problemas les preocupan, y si tu les ofreces una solución a uno de ellos, les interesa. Tus problemas, por contra, acostumbran a aburrirles o a tenerles sin cuidado.

Así que para poder hablarles de sus problemas, debes ponerte en su lugar. Debes intentar descifrar cuáles son sus preocupaciones y de qué modo tu propuesta puede ayudarles. Sólo así lograrás que el problema que les cuentas (que es el suyo) les interese.

Está claro que cuando yo hice la llamada sólo pensé en mi problema, pero no tuve en cuenta su punto de vista. En este caso no pasa nada porque realmente sólo buscaba información y no esperaba ningún cambio por su parte. Pero de haber sido así, dudo mucho que lo hubiese logrado.

¿Planteas un problema a tu audiencia en tus presentaciones? ¿Cómo lo eliges? ¿Piensas en uno tuyo o tratas de ponerte en su lugar? Gracias por compartir tu experiencia.

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