¿Cómo hacer una presentación sin diapositivas?

Cuando uno piensa en una presentación acostumbra a imaginarla con unas diapositivas. Y es que son muchísimos los presentadores que las utilizan como soporte visual en sus presentaciones. Sin embargo, en ningún lugar está escrito que su uso sea obligatorio.

desnudo con barril

Foto obtenida en www.dondisfraz.com

Pero la realidad es que a la gente se le hace cuesta arriba presentar sin diapositivas. Es muy difícil renunciar a la seguridad que da tener el guión del discurso en tus propias slides. Para muchos, prescindir de las diapositivas es como salir al escenario desnudos.

¿Es realmente tan complicado como parece?

Ángel, un lector del blog, me escribió hace poco pidiendo precisamente algún consejo para hacer presentaciones sin diapositivas.

¿Cómo hacer una presentación sin diapositivas?

Cuando hace unas semanas escribí sobre cómo saber qué programa de presentaciones debo utilizar, ya vimos que todas las presentaciones deberían poder hacerse sin diapositivas. Si eso no es posible, es señal de que utilizándose, tampoco lograremos el éxito deseado. No olvides que el éxito de una presentación no se mide por el grado de dificultad que te supone a ti como ponente presentarla sino por la facilidad con la que la audiencia la comprende. Y si tu discurso depende de las diapositivas, te puedo asegurar que les va a costar comprenderlo.

Trabaja muy bien la estructura

Mirando el mapa

Foto obtenida en careers.theguardian.com

¿Qué pasaría si al ir de excursión tienes que estar mirando constantemente el mapa?

Lo más probable es que no te pierdas nunca. Pero también es cierto que no disfrutarás del paisaje.

Cuando vamos de excursión, utilizamos el mapa para establecer puntos de referencia en la ruta y disfrutamos del camino a medida que nos desplazamos del uno al otro. Incluso si hemos preparado bien la ruta, puede que el mapa no sea ni necesario.

Una presentación sin diapositivas es como una excursión sin mapa. Si no preparamos bien la ruta (el hilo argumental) para que nos lleve hacia nuestro destino de forma lógica y ordenada, no podremos prescindir de nuestro mapa, de las diapositivas, sin perdernos.

Por lo tanto, para hacer una presentación sin diapositivas, la estructura debe estar muy bien trabajada para que nos ayude a no perder nunca el hilo argumental.

Practica mucho la presentación

Siguiendo la metáfora de la excursión, la mejor manera de poder recorrer un camino sin mapa y sin perderse es haber pasado muchas veces por ese mismo camino.

Si la primera vez que harás la presentación ya será frente al público, es muy probable que tengas miedo de perderte. Sin embargo, si ese mismo discurso lo has practicado repetidamente por tu cuenta, cada vez conocerás mejor el terreno y no necesitarás ninguna ayuda para recorrer el camino de cabo a rabo. Podrás presentar sin diapositivas sin ningún tipo de problema.

No se trata de memorizar todos tus pasos. Basta con tener claros todos los tramos que pueden inducir a error. Cuando, practicando, hayas cometido el mismo fallo dos o tres veces seguidas, conseguirás fijar en tu memoria ese punto delicado y la manera de pasar por él con éxito.

Potencia el lenguaje corporal

Si eliminamos las diapositivas de una presentación, eliminamos el soporte visual.

Es sabido que no todos percibimos las cosas de la misma manera y que mientras unos lo hacen mayoritariamente a través del canal auditivo, otros lo hacen por el canal visual.

Si eliminamos las diapositivas i basamos toda la presentación en nuestro discurso, vamos a dejar al sector visual del público sin su canal preferido.

Para evitarlo deberemos sustituir las diapositivas por otra forma de comunicar visualmente: nuestro lenguaje corporal.

Hasta ahora podías hablar de un objeto y mostrarlo en pantalla al mismo tiempo. Ahora, deberás dibujar ese objeto con tu cuerpo para ayudar al público a captar esa misma idea de forma visual. Si hablas de algo grande, deberás mostrar con tus gestos esa grandeza. Si hablas de la diferencia entre dos magnitudes, deberás representar esa diferencia gráficamente con las manos…

Por lo tanto, en vez de invertir el tiempo en preparar un powerpoint, lo deberás invertir en ensayar todos esos movimientos.

¿Es mejor utilizar diapositivas o presentar “a pelo”?

Aunque existe el mito que los grandes presentadores no utilizan diapositivas, no creo que haya una respuesta correcta a esta pregunta.

Solo hay que fijarse en los grandes presentadores TED. Muchos de ellos usan diapositivas en sus TED talks.

Para mi el criterio es el siguiente: si una diapositiva puede aportar valor añadido a tu discurso, bienvenida sea. Si por ejemplo acelera el proceso de comprensión de una idea, es buena. Ya se sabe que una imagen vale más que mil palabras. Así que cuando con una imagen somos capaces de ahorrar 2 minutos de discurso, la imagen es bienvenida.

Imagina que debes hablar sobre una nueva especie submarina que se ha descubierto en el Océano Pacífico. ¿Por qué hacer una descripción de medio minuto del animal pudiendo mostrar una foto durante unos pocos segundos?

Ahora bien, si la diapositiva no aporta nada, plantéate no proyectar nada durante esa parte del discurso. Porque, ese es otro punto importante a tener en cuenta: utilizar diapositivas no significa proyectar diapositivas todo el rato. Si sólo hace falta una en un momento determinado, no hay necesidad de utilizar más.

¿Has hecho alguna vez una presentación sin diapositivas? ¿Qué te costó más? ¿Qué hiciste para no morir en el intento? Gracias por dejar tu comentario.

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Comentarios

  1. dice

    En Toastmasters, la mayoría de las presentaciones que hacemos son “a pelo”, sin diapositivas. La conexión con el público es mucho mayor debido a la cercanía emocional y física (física porque no hay pantalla a la cual volver inconscientemente la mirada). Aprender a hacerlo es un gran ejercicio porque, cuando sí usas diapositivas, eres capaz de seguir prestando la debida atención al público.

    • Roger Prat dice

      Sebastián,

      Sabía que no podrías resistir la tentación de comentar esta entrada ;-)

      Estoy muy de acuerdo en que, en general, la conexión que logras cuando preparas una presentación sin diapositivas es mucho más potente que cuando usas diapositivas. Pero para tratar ciertos temas, un soporte visual va a ser muy necesario. No es lo mismo hablar de cosas que el público conoce perfectamente que hacerlo sobre cosas que totalmente desconocidas para ellos y que necesitas mostrarles para que lo comprendan.

      Pero es cierto que si preparas la presentación como si la fueses a hacer sin diapositivas (aunque luego las utilices), el resultado va a ser mucho mejor.

      En mi caso, las veces que lo he probado, me he sentido muy bien (durante y después de la presentación).

      Gracias por el comentario.

  2. dice

    No puedo estar más de acuerdo. Lo mío más que presentaciones son cursos, y leyendo la entrada me acordé de un comentario que me hicieron en uno en el cual no utilicé ni una sola transparencia. Estuvimos tres días hablando, utilizando papelógrafos, pintando… Cuando terminamos el comentario de uno de los asistentes fue el de “Que gusto, por fin un curso sin presentaciones. Ha sido muy fresco…”

    • Roger Prat dice

      Javier, gracias por tu comentario.

      Yo creo que a la gente no le molestan las presentaciones o los cursos con diapositivas cuando estas son necesarias y añaden valor añadido a la presentación. Pero es cierto que en la mayoría de casos esta premisa no se cumple y las diapositivas solo duplican el contenido. Y eso es lo que no les gusta.

      Saludos,

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