¿Cómo evitar que tus gestos signifiquen lo contrario de lo que tu quieres decir?

Los gestos que utilizamos cuando hablamos ilustran las ideas que queremos transmitir de forma visual. Es frecuente utilizar las manos para representar el tamaño de algo, la direccionalidad, la forma… Mediante los gestos que hacemos reforzamos nuestro discurso.

Muchos de estos gestos son exactamente los mismos vistos desde nuestro punto de vista como presentadores que desde el punto de vista de la audiencia. Grande o pequeño, alto o bajo, ancho o estrecho… Sin embargo, Sebastián Lora me hizo caer en la cuenta hace unos días que existen algunos de estos gestos que pueden significar lo contrario cuando se cambia de punto de vista.

¿Cuáles son estos gestos que varían con el punto de vista?

Derecha-Izquierda

Cuando debemos hablar de derecha e izquierda, señalar el lado correspondiente ayuda a comunicar esa idea mejor. Lo normal es que señalemos a nuestra derecha  cuando hablemos de derecha y a la izquierda cuando hablemos de izquierda.

Sin embargo, cuando nos ponemos en el lugar de nuestra audiencia, como si de ponerse delante de un espejo se tratara, nuestra derecha va a ser la izquierda del presentador y viceversa. Así que si como presentadores decimos derecha y señalamos a nuestra derecha, el oyente va a oír derecha pero verá como señalamos a su izquierda, con lo cual el canal visual entrará en conflicto con el discurso.

derecha-izquierda

La línea temporal

Del mismo modo, hablar de “Antes y después” o “Principio y final” también se presta a dibujar con las manos una línea temporal en la que señalaremos con las manos ambos extremos.

Como escribimos de izquierda a derecha, el punto de inicio de la línea temporal lo situamos a la izquierda y el punto final a la derecha. De manera que, normalmente, al hablar del Antes o del Principio  señalaremos a nuestra izquierda, y marcaremos nuestra derecha para hablar del Después o del Final.

Pero nuevamente, cuando nos ponemos en el lugar de nuestra audiencia, la línea temporal se gira de modo que nuestro punto de partida, a la izquierda, queda a la derecha del presentador y el punto de destino, a nuestra derecha, queda a su izquierda. Así que si como presentadores hablamos de inicio señalando a su final vamos a estar creando un conflicto entre lo que oye y lo que ve.

inicio-final

Ponte siempre en el punto de vista de tu audiencia

Cuando salgamos al escenario sin haber previsto los gestos que vamos a hacer, es muy difícil poder caer en la cuenta de lo que acabamos de explicar justo en el momento de hacer un gesto espontáneo. Así que en esos casos lo mejor es pasar olímpicamente del tema.

Sin embargo, si tal y como ya hemos recomendado alguna vez en el blog, preparas también algunos gestos para reforzar las palabras clave o algunas ideas importantes, debes tener siempre presente que deberás hacer los movimientos siempre desde el punto de vista del oyente (aunque a ti se te hago extraño hacerlo justo al revés de como lo harías).

¿Qué punto de vista tienes en cuenta al gesticular para hablar de derecha-izquierda o de la línea temporal? ¿Se te ocurre algún otro caso en el que el punto de vista puede cambiar el significado de nuestros gestos? Gracias por dejar tu comentario.

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Comentarios

    • Roger Prat dice

      Y a mi me encanta tener esas conversaciones con los otros enfermos de presentaciones como yo ;-)

      Gracias ti, Sebastián, por regalarme estos conocimientos.

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