6 trucos para sobrevivir a presentaciones muy laaaaaaaaargas

mucho tiempo

Foto obtenida en spvsevilla.blogspot.com

Aunque en muchos de los eventos en los que se invita a ponentes el tiempo para cada presentación es inferior a 30 minutos, hay ocasiones en las que a uno le piden que hable durante 1 hora, o 2 o 3, o incluso varios días (sobre todo en formación).

Muchos de los blogs sobre hablar en público nos centramos en dar consejos y recomendaciones para preparar presentaciones cortas, muy intensas y pasionales, con un discurso bien trabajado. Por eso nos apoyamos tanto en las TED talks.

Sin embargo, existen también las que yo llamo Gigapresentaciones (o presentaciones muy laaaaargas). Y esas son un mundo aparte.

Hace tiempo Jonatan, y recientemente Pavlov, dos lectores del blog, me escribieron formulándome una misma pregunta:

¿Cómo sobrevivir a las presentaciones largas?

Déjame que te de 6 trucos que a mi me funcionan.

1.- ¡¡¡Cruje tu rutina!!!

Uno de los grandes peligros de las presentaciones largas es la pérdida de la atención de la audiencia.

Se sabe que la capacidad de las personas para atender a un mismo estímulo es de unos 20 minutos. Transcurrido ese tiempo la persona pierde el interés. No es por casualidad que la duración de una TED talk es de 18 minutos como máximo.

Sin embargo, en ocasiones, el tiempo que se nos asigna para presentar es superior a una hora. Puede que incluso se tenga que hablar varias horas seguidas durante varios días si debemos impartir formación sobre un mismo tema.

El truco para no perder su atención es realizar un cambio de ritmo en el discurso mediante la introducción de algún recurso nuevo que rompe la rutina y la monotonía generada por el recurso anterior.

Tienes muchos recursos a tu alcance para romper la monotonía del discurso: una historia, una anécdota, un juego, una dinámica participativa, un descanso, una pregunta… En la variedad está el gusto… y el éxito de tu presentación.

2.- Delega, no quieras hablar tú todo el rato

Otra de las amenazas de las Gigapresentaciones es el cansancio. El tuyo como presentador, ya que hablar durante mucho rato fatiga las cuerdas vocales, y el cansancio de la audiencia, pues prestar atención a alguien durante un periodo prolongado también es agotador.

La solución para sobrevivir a esa fatiga es alternar los papeles.

No pretendas ser tu quien esté hablando todo el rato. Deja que tu público te ayude. Haz que de vez en cuando sea él quien tenga que hablar y tu quien escuche. Eso no sólo te dará un momento de descanso, sino que escuchar a tu audiencia te ayudará a saber qué es exactamente lo que quiere saber, lo que le preocupa. Y esa información es valiosísima.

Aunque parezca mentira, cuanto más rato tengas para hablar menor porcentaje de ese rato deberías estar hablando.

Si nos vamos a los extremos, mientras que en un elevator pitch no hay tiempo para que tu oyente participe pues debes decir en un minuto toda la información fundamental de tu proyecto, en una Gigapresentación te sobra tiempo como para dejar que tu audiencia enriquezca tu discurso.

3.- Divide y vencerás

El tercer peligro de las presentaciones largas es la dispersión.

Si centrarse en un único mensaje en una presentación de 3 minutos ya resulta complicado, hacerlo cuando debes hablar durante horas es una odisea. Lo normal es que, al caber tanta información en tu discurso, uno termine dispersándose.

El truco para sobrevivir a la pérdida de foco es subdividir la presentación en micropresentaciones.

Eso es especialmente útil cuando se trata de varias sesiones, pero puede ser igualmente válido en una única sesión muy larga.

Divide tu presentación de 3 horas en 6 partes de 30 minutos. Y prepara cada una de esas partes como si fuera una presentación independiente. Con su mensaje, su estructura, su introducción y conclusión, etc… Y luego prepara un mesaje que sirva para englobar las 6 partes y darles a todas una unidad argumental. No se trata de que sean 6 micropresentaciones independientes entre sí sino que la suma de las 6 nos lleven a alguna parte.

4.- Olvídate de usar la memoria

En los discursos cortos uno puede optar por aprender de memoria el guión. Eso no significa forzosamente empollar. Es posible memorizar a base de repetir.

Sin embargo, a medida que vamos alargando nuestro discurso, resulta cada vez más complejo llegar a memorizarlo todo. ¡¡¡No hace falta que comente lo difícil que resulta memorizar 10 horas de presentación!!!

En charlas prolongadas, lo mejor es no obsesionarse con el texto y limitarse a memorizar bien la estructura. Mientras que en presentaciones cortas no hay tiempo para tener que corregirse a uno mismo o volver a explicar las cosas porque no se entendió bien, en las presentaciones largas decirlo bien a la primera no es tan crítico.

En otras palabras, cuanto menos tiempo dispones, más importante es aprovecharlo eficazmente y para ello la memoria es una buena aliada. En cambio, en una Gigapresentación, hay tiempo de sobras para explicar una misma idea de varias formas hasta que se entienda.

5.- Ten en cuenta las expectativas del público

La expectativas del público antes de entrar a una conferencia no son las mismas si la conferencia en sí va a durar 1 hora o menos que si está previsto que dure 4 sesiones de 3 horas cada una.

Ocurre lo mismo que en las relaciones sexuales. Uno no espera lo mismo si se trata de un rollo de una noche que si es una relación de pareja estable. En el primer caso lo deseable será que desborde la pasión y la intensidad, mientras que en una relación “seria” se valora más que nos haga mejores, que nos enriquezca personalmente, que nos complemente, porque sabemos que la pasión y la intensidad no acostumbran a durar para siempre.

En una presentación corta tipo TED es previsible que los asistentes busquen vivir una experiencia emocionante. Una charla con una intensidad que les trasporte durante un rato agradable. Y al mismo tiempo no creo que pretendan salir de ella sabiéndo mucho del tema, ya que es evidente que para ello 18 minutos es insuficiente.

Es por esto que en el mundo de las presentaciones apelamos tantas veces a las emociones, a la pasión, a conseguir crear un discurso fluido que atrape a la audiencia de principio a fin.

En cambio, cuando hablamos de una charla larga, puede incluso que dividida en varias sesiones, a la audiencia le importa más que tras invertir todo ese tiempo se obtenga un grado de conocimiento notable, muy por encima de que les emocione el evento.

Por lo tanto, en una presentación larga, deberás priorizar el conseguir que los asistentes adquieran un buen conocimiento del tema. Aunque eso no significa renunciar por completo a la parte emocional.

6.- Que nadie se quede por el camino

Una Gigapresentación es una prueba de resistencia para tu audiencia. Como una especie de Ultratrail de las presentaciones. Así que es más que probable que en algún momento pueda quedar alguien rezagado.

El truco para recuperar a los rezagados es disponer de un buen coche-escoba.

Los coches-escoba se dedican a reseguir el recorrido una vez el grueso de corredores ya ha pasado para recoger a los rezagados.

De la misma manera, en las presentaciones largas, es más importante que nunca que hagas un repaso a lo que ya has recorrido para que aquellos que se hayan podido perder recuperen la pista y lleguen a la meta: nuestro mensaje.

¿Tienes experiencia haciendo presentaciones largas? ¿Qué trucos tienes para sobrevivir a ellas? Gracias por dejar tu comentario.

En el próximo artículo hablaremos del uso de las grillas en el diseño de las diapositivas. Si no quieres perdértelo, puedes suscribirte aquí y recibirás los próximos artículos en tu correo electrónico.

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Comentarios

  1. dice

    Saludos Roger, excelente contenido. Yo agregaria también el sentido de humor, tema tocado ya en otras ocasiones por ti, la parte visual y los descansos inclusive los ejercicios que permitan ejercitar el cerebro y recabar nuevamente la atención. Es verdad lo que dices pues particularmente en mi labor docente y capacitadora estoy expuesto a charlas y capacitaciones muy largas…pondré en practica tus consejos y en hora buena.
    La próxima vez me gustaría que compartiéramos elementos de pedagogía, andragogia y didáctica en las presentaciones pues no solo hay que saber que transmitir sino como hacerlo.

  2. dice

    Hola Roger. Mi récord de Gigapresentación es de 190 horas en un curso de formador ocupacional, que compartí con otra formadora.
    Eran clases de 5 horas que empezaban a las 16h y terminaban a las 21h, todos los días.
    Lo que hacía para que mi audiencia sobreviviera era:
    - Despertar a mi audiencia desde el principio: http://www.presentable.es/consejos-practicos/3-estrategias-para-despertar-a-tu-audiencia-con-un-inicio-rompedor/
    - Aumentar la participación del grupo, con dinámicas de grupo y sobre todo trabajando habilidades de manera individual.

    Un saludo!!

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