6 o más recursos para recuperar la atención de nuestra audiencia.

La capacidad de atención de nuestra audiencia no es infinita.

Ralph A. Burns, en 1985, sometió a un grupo de estudiantes a varias presentaciones tras las cuales les pedía un resumen de todo lo tratado. Al ubicar los fragmentos recordados por los estudiantes en una escala temporal según el minuto en el que esos fragmentos habían sido explicados por el presentador, observó que los estudiantes recordaban el máximo de información durante los 5 primeros minutos de la charla. Durante los siguientes 10 minutos, la cantidad recordada, que era menor a la de los 5 primeros, se mantenía estable.  Pero entre los minutos 15 y 20, se llegaban a los niveles de memorización más bajos.

Como conclusión a este estudio, se puede determinar que nuestro grado de atención tiene una duración máxima de 15-20 minutos. Lo que en inglés llaman attention span y cuya mejor traducción en castellano  que he encontrado es el campo de atención. No es casualidad, por lo tanto, que las archiconocidas conferencias TED tengan una duración estipulada de 18 minutos.

Pero…¿qué ocurre cuando debemos presentar durante más tiempo? ¿Es posible recuperar la atención de nuestro público?

¿Qué recursos podemos utilizar para recuperar la atención de nuestra audiencia?

Recuperar la atención de la audiencia es posible.

La buena noticia es que es posible “recargar” la atención de la gente para que pueda atender unos 15 o 20 minutos más. Como quien llena de nuevo el depósito del coche.

Según el trabajo de Johnstone & Percival con unos estudiantes a los que se les asignaban lecturas para comprobar su campo de atención, cuando se intercalan las lecturas con la participación activa de los estudiantes por periodos cortos de 2 a 5 minutos, los estudiantes recargan las pilas para atender los siguientes 15-20 minutos de lectura.

Esto nos sirve como referencia para poder recuperar la atención de nuestra audiencia cuando nuestro discurso dure más de 20 minutos. Si somos capaces de implicar activamente al público durante un instante, recargaremos automáticamente su campo de atención para que pueda resistir 15 o 20 minutos más de  presentación.

¿Qué recursos podemos utilizar para lograrlo?

A continuación voy a listar algunas actividades o recursos que se pueden practicar entremedio de estos intervalos de 20 minutos para recargar la atención. Se trata sólo de algunos, así que a partir de este momento, este artículo queda abierto a las aportaciones que vayáis haciendo mediante comentarios para conseguir que esa lista sea lo más completa posible.

1.- Interrumpe tu discurso y lanza preguntas al público.

Es el recurso más habitual. Interrumpiendo nuestro oratoria para lanzar una pregunta al público (ya sea abierta a cualquiera que quiera responder o dirigida a algún oyente en particular), conseguimos un cambio de ritmo en el transcurso de nuestra presentación. El público, se siente de golpe implicado y se crea la tensión por el temor a ser preguntado, lo cual recarga de su atención.

2.- Pide a cada asistente que elabore una pregunta sobre el tema en un papel.

Las preguntas (las más interesantes) pueden responderse luego durante la presentación o puedes tomar el compromiso con el público de responderlas en tu blog, por ejemplo.

Con este recurso no sólo se consigue implicar a los asistentes, sino que conseguimos reconectarlos al tema que se está tratando. Al realizar las preguntas de forma anónima, se fomenta la participación y se crean expectativas de cara al desenlace de esas preguntas. Esa expectativa les activa de nuevo el campo de atención.

3.- Plantea un problema para que los resuelvan de forma individual o por grupos aplicando lo que acabas de exponer.

Por ejemplo: “¿Cómo aplicarías lo que acabo de explicar a la siguiente situación?”

Pasar del papel de oyente pasivo a trabajar por grupos implica un cambio de dinámica radical y favorece la recuperación de la atención para los siguientes 15 minutos. La aplicación práctica de lo que acabamos de explicar contribuye, además, a fijar los contenidos en la mente de los oyentes.

4.- Abre un debate sobre algún aspecto controvertido de tu charla.

Cada vez que preparo un curso sobre realizar presentaciones elaboro el timing a consciencia para que nada salga mal y no queden espacios sin nada que decir. Es inútil ;-)

Una vez, cuando abordábamos uno de los temas más complicados, la elección del mensaje, se generó un debate espontáneo sobre la necesidad de elegir un único mensaje o no. Eso me desmontaba el timing por completo. No podría hacer todo lo previsto si quería acabar a la hora convenida.

Sin embargo, permití y alimenté el debate. Eliminé algunas de las cosas previstas en el horario y acabamos a tiempo. Al final de curso, mediante un test de evaluación, pude comprobar que la parte que mejor se había entendido fue la que se estuvo debatiendo.

5.- Haz una demostración “in situ” de alguna de las afirmaciones de tu presentación.

Intenta llevar a la práctica en vivo y en directo algunos de los preceptos que hayas anunciado durante tu speech. Cada tema y cada caso va a ofrecer oportunidades distintas. Así que, como esto va de ejemplos, vamos a poner uno que recuerdo de una conferencia TED sobre música, en la que el conferenciante hace cantar al público.

6.- Genera un brainstorming corto sobre algún aspecto expuesto.

Esta opción puede ser especialmente útil si la utilizas justa antes del desenlace de un tema. Es decir, primero se introduce una problemática o una casuística determinada, luego se pide a la audiencia que piense maneras de resolverla y, finalmente, se enuncia la solución que se ha pensado o que se llevó a cabo.

El hecho de contribuir activamente a la búsqueda de una solución (todavía incógnita) genera tensión y expectativa en el oyente por saber la respuesta y recarga su atención.

Fíjate que el título del artículo dice 6 o más. Que sean más depende de ti. Gracias por contribuir con tus comentarios.

Bibliografía:

Burns, R.A. (1985, May). Information impact and factors affecting recall. Paper presented at Annual Nation Conference on Teaching Excellence and Conference of Administrators, Austin TX.

Johnstone, A.H. & Percival, F. (1976). Attention brakes in lectures. Education in Chemistry.

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Comentarios

  1. dice

    Usa objetos como ayudas visuales que puedas pasar al público y ellos pasarse entre ellos… Ojo, esto puede competir contra el orador, así que mejor que el objeto vuelva al orador antes de continuar con el siguiente concepto.

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