5 errores de los abogados al hablar en público sobre leyes

Hace casi 7 años, me hicieron responsable en mi trabajo de la correcta implementación de un reglamento europeo que afecta a todos los productos químicos. 280 páginas llenas de considerandos, artículos y anexos, junto con varias guías sobre cómo implementarlo.

Legislación

Foto obtenida en tejiendoelmundo.wordpress.com

La primera vez que intenté leerlo la experiencia fue muy desagradable. No entendía absolutamente nada. Me llevó tiempo y algún que otro ardor de estómago lograr descifrar todo aquello.

Y entonces, cuando empezaba a recuperarme un poco y a entender ligeramente de qué iba el asunto me lo pidieron: “¿Puedes hacer una presentación para explicar a toda la empresa de qué va este reglamento?”

¿Cómo podía explicar algo tan aburrido como las leyes a alguien que no sabía nada de derecho sin perderle en el intento?

¡El reto estaba servido!

No es que haya asistido a muchas, pero las pocas presentaciones de abogados a las que he ido han sido por lo general infumables. Tan sólo hace falta pasearse un poco por Slideshare a la búsqueda de presentaciones sobre legislación para encontrar perlas como estas (son las 3 primeras que he mirado, no he hecho selección).

¿Cuáles son los errores que acostumbran a cometer los abogados? Veamos los más destacados.

1.- Pierden de vista el objetivo

Muchas presentadores hablan sobre legislación con un nivel de detalle tan elevado y una precisión tal en las palabras que parece que quiera que, al terminar la ponencia, los espectadores se haya convertido en abogados.

¿Cuál es el motivo por el que alguien habla en público sobre algo que ya está escrito y al alcance de la audiencia?

Obviamente, el objetivo no es formar a nuevos abogados sino reducir el abismo existente entre un reglamento, una ley, un real decreto, etc… y la población que no tiene conocimientos de derecho.

Muchas veces esta intención de acercar la ley y hacerla más comprensible va ligada a una llamada a la acción para pedir a la audiencia que tenga en cuenta un aspecto del reglamento que les atañe, para que deje de hacer algo que ahora la ley prohíbe, etc…

Esa llamada a la acción es el verdadero objetivo de la presentación. La presentación no va a servir de nada si al final la gente sale tal y como ha entrado.  Así que no debemos entretenernos en los detalles absurdos y nunca podemos perder de vista cuál es el objetivo de nuestra presentación.

2.- Usan un lenguaje excesivamente técnico

Precisamente porque tu público muy probablemente no tendrá la más mínima intención de convertirse en un abogado experto, no es necesario que les hables como un abogado. Debemos huir del lenguaje y el argot típico del mundo del derecho, que sea dicho de paso, sólo entienden ellos.

Eso entraña una dificultad. Cuando uno lleva tiempo trabajando con leyes, se acostumbra a ese lenguaje e incluso lo entiende. Quería poner algunas frases de ejemplo pero llevo un rato paseándome por el reglamento y, sinceramente, ya nada me parece tan exagerado como la primera vez que lo leí.

Por lo tanto, poder hablar de leyes simple y llanamente requiere un gran esfuerzo por parte del ponente. Pero es un esfuerzo muy necesario.

Seguramente, esta conferencia TED de Alan Siegel pueda ayudaros.

Podéis ver la presentación subtitulada al español en la página web de TED.

3.- No se ponen en el lugar del oyente

Muchos ponentes, a la hora de hablar sobre una ley, se limitan a explicar lo que la ley dice. El artículo 14 dice tal, el 32 dice cual, etc… Y lo hacen con total independencia del público que tienen delante.

Aunque muchas leyes nos aplican a todos, no siempre nos aplican a todos por igual.

Por ejemplo, el reglamento en el que trabajo afecta de manera distinta a las empresas de la Unión europea y a las de terceros países. También tiene connotaciones diferentes para las empresas fabricantes o importadoras y para los distribuidores y consumidores.

Así que, cada uno de ellos va a mirar la misma ley desde un punto de vista distinto.

En lugar de explicar  lo que dicen las leyes , intenta dar respuesta a lo que quiere saber tu audiencia: ¿cómo estas leyes me afectan?

Si un reglamento de 147 artículos sólo afecta a tu audiencia en 2 de ellos, ahórrate los 145 restantes. Habla sólo sobre aquello que es relevante para tu público.

4.- Duplican las leyes

Las leyes son públicas y, por lo tanto, todo el mundo puede tener acceso a ellas. Así que copiar artículos enteros en una diapositiva no es más que escribir algo que el oyente ya tiene o puede tener fácilmente.

El problema de la mayoría de los mortales no es que no pueda encontrar un reglamento determinado (hoy en día está todo en internet), sino que no lo saben interpretar o que, directamente, no lo entiende.

Así que cuando copiamos un reglamento en una slide para leerlo luego durante la presentación no estamos aportando valor para el público. En vez de leer, explica su significado.

5.- Hacen honor a su nombre

Hay muchos abogados que confunden el ser letrado con llenar las diapositivas de letras ;-)

En las tres presentaciones de muestra, el abuso del texto es excesivo. ¡¡¡En una incluso no hay ni una triste imagen!!! Y esa es la tónica general de las presentaciones sobre legislación a las que he asistido.

Independientemente de que dupliquen las leyes o no, casi todas las presentaciones sirven como guión para el ponente, ya que está absolutamente todo escrito.

Ya lo hemos dicho en varias ocasiones pero lo repetiremos tantas veces como sea necesario: las diapositivas deben actual como soporte visual, como un refuerzo de nuestro discurso. Pero no deben ser el discurso.

Recuperando un símil sobre el que escribí en los inicios de este blog, las diapositivas deben ser como el decorado de una obra de teatro. Los decorados complementan el guión.  ¿¿¿Has visto alguna vez un decorado que llevara escrito lo que los actores debían decir??? Pues no hagas lo mismo en tus presentaciones. Hay razones de peso por las que poner más imágenes y menos texto.

Convertir lo abstracto en tangible; metáforas y símiles.

¿Cómo resolví yo la papeleta en mi trabajo?

Muchas de las leyes se mueven en el terreno de lo abstracto. Hablan de cosas difíciles de visualizar o imaginar. Y ese es uno de los elementos que más dificultad añade a su comprensión.

Así que me propuse trasladar el reglamento a un terreno más tangible.

¿En qué otros ámbitos más próximos y familiares nos encontramos con reglas? En los juegos.

Presentación REACHAsí que planteé toda la presentación como si de un juego de mesa se tratara. Definí el tablero como la Unión europea, expliqué cuáles eran las distintas fichas (fabricantes, importadores, consumidores, etc…) y cuáles eran sus movimientos.

Eso ocurrió en el año 2007 y la gente todavía lo recuerda. Mediante el símil o la metáfora del juego no sólo conseguí amenizar un poco la presentación sino que logré que la gente entendiera mejor el tema. Y además construí un nuevo marco al que referirme cada vez que aparecía una duda posterior. “¿Te acuerdas del juego de mesa?” y a partir de aquí era mucho más fácil aclarar las dudas.

Utiliza símiles y metáforas para convertir una ley abstracta en algo mucho más tangible y familiar y lograrás grandes resultados. Sé que asusta. Sé que para alguien acostumbrado al traje, la corbata y la formalidad, hacer eso pueda parecerle un sacrilegio. Sin embargo, estoy seguro, porque lo he comprobado en primera persona, que la gente lo agradece muchísimo.

¿Has tenido que presentar alguna vez alguna ley? ¿Has asistido alguna vez a una presentación sobre legislación? Cuéntanos tu experiencia.

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