4 formas inteligentes de usar el vídeo en una presentación

vídeoEl vídeo está cada vez más de moda. El uso de este tipo de soporte en las presentaciones ha aumentado mucho en los últimos años, aunque eso no significa que todos los que utilizan este recurso lo hagan correctamente.

Estoy cansado de encontrarme con presentadores que ponen un vídeo en el que cuentan algo que podrían explicar perfectamente de palabra obteniendo un mejor resultado.

O peor todavía, aquellos que ponen un vídeo para después explicarlo de palabra.

Como siempre, a la que algo se pone de moda, hay quien intenta aprovechar la nueva tendencia para añadir valor a su forma de presentar y quien decide seguirla sólo para no sentirse desfasado aunque su uso sea prescindible.

¿Cómo puedes saber cuándo te conviene usar un vídeo y cuándo no?

Hoy te explico 4 formas inteligentes de usar un vídeo en tus presentaciones para aportar valor.

1.- Poner en contexto una metáfora

Si llevas un tiempo siguiendo el blog ya sabes que soy un fan de las metáforas.

Creo que las metáforas son un recurso excelente para poder asociar un concepto abstracto y complejo a algo mucho más simple y conocido por la audiencia.

Una metáfora puede explicarse oralmente, está claro, pero a veces tiene sentido utilizar un vídeo.

Recuerdo un caso en el que un responsable comercial de una pequeña empresa quería motivar a su equipo a superar los momentos difíciles que atravesaban. Para ello, hizo el símil con la película Brave Heart: un ejército pequeño, el escocés, que debe hacer frente a un gran ejército (el inglés) para sobrevivir libres a la guerra.

La metáfora encajaba perfectamente, así que lo que hizo fue empezar la presentación proyectando un fragmento de la película.

Lo que consiguió fue crear el clima ideal para poder introducir su mensaje. ¿Te imaginas tener que lograr lo mismo explicando la película de palabra?

Este es un buen uso, pero tiene una condición imprescindible. La metáfora tiene que estar bien escogida.

2.- Cuando la imagen es más potente que las palabras

Hablar de tu empresa o tus productos y sus cualidades es algo imprescindible para cualquiera que quiera vender. Pero en ocasiones, cuando aquello que se vende es algo muy tangible, una imagen puede ser mucho más potente que cualquier explicación.

¿Cuánto rato crees que tardarías en explicar oralmente lo que un vídeo consigue transmitir en 2 minutos? Y vayamos un poco más allá. ¿Crees que por mucho que hablaras conseguirías el mismo impacto que a través del vídeo?

Si el impacto es el mismo, entonces el vídeo era prescindible. Si el impacto de la imagen es mucho mayor que el de tus palabras, su uso será muy adecuado.

3.- Resúmen rápido de acontecimientos

En ocasiones, hablar de nuestra empresa implica contar una serie de acontecimientos cronológicos sobre la historia de la compañía, el proceso de producción de un producto o unas nuevas instalaciones.

En ocasiones, esto no se hace con la intención de que lo conozcan en detalle sino para tener una idea de la magnitud que implica la empresa o el proceso de producción.

En casos como este, dedicar demasiado tiempo a explicar de viva voz toda la secuencia puede llegar a aburrir al oyente. Pero… ¿qué ocurre si somos capaces de explicarlo en unos escasos minutos y además de forma muy visual?

Vemos por ejemplo este vídeo sobre cómo se construye un Boeing 777

El impacto de las imágenes es brutal y uno se puede hacer una idea clara de la envergadura del proyecto: el tamaño de las instalaciones, el volumen de mano de obra, la proporción de trabajo automatizado y de trabajo manual… Y todo en sólo 4 minutos. Mucho más corto y más claro que intentarlo de palabra.

4.- Con fines creativos

El último uso está relacionado con la creatividad.

El vídeo puede ser un soporte muy interesante para interactuar con él de varias formas que sorprendan al público.

Imagina que debes dar una presentación sobre el problema de la deforestación de los bosques. ¿Te imaginas invitando a tu audiencia a hacer un paseo virtual por un bosque y mientras tu hablas, un vídeo de fondo muestra un bosque en movimiento?

¿O qué me dices de lo que hizo este profesor para desear unas buenas vacaciones a sus alumnos?

¿Se te ocurre algún otro uso inteligente del vídeo en una presentación? ¿Tienes alguna experiencia en usar vídeos con éxito? Gracias por compartir tu comentario.

En el próximo artículo mucho más. Si no quieres perdértelo, puedes suscribirte aquí y recibirás los próximos artículos en tu correo electrónico.

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Comentarios

  1. dice

    Hola Roger!

    Yo creo que a veces utilizamos el vídeo como el powerpoint: para escondernos y quedar en segundo plano. Para mí, los recursos externos en las presentaciones sólo son convenientes si realmente consiguen aportar algo que nosotros por nosotros mismos no podemos transmitir. Si no, el mejor recurso es siempre uno mismo :)

    Gracias por tu artículo y por los ejemplos! Braveheart mítico, y con el último me he echado unas risas.. :)

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