4 errores a evitar en las presentaciones científicas

Por mi formación como químico he asistido a una gran cantidad de presentaciones sobre temas científicos. Ponencias en las que el científico intenta explicar a la audiencia cuál es su trabajo y los resultados del mismo. Por norma general, siempre me ha costado horrores seguir este tipo de conferencias. Me pierdo en el segundo minuto y ya no logro retomar el hilo.

Cuando tuve que presentar mi trabajo final de carrera ya había visto bastantes presentaciones científicas como para plantearme que debía hacer algo para evitar que mi presentación se convirtiese en una más. Así que me hice la siguiente pregunta:

¿Qué errores cometen los científicos al presentar que hacen que sus conferencias cuesten tanto de seguir?

He aquí mi respuesta:

1.- Pasar por alto la brecha cognitiva entre ponente y audiencia

Hay una particularidad en el mundo científico que no debemos olvidar nunca. Los científicos trabajan en proyectos de investigación muy concretos.  Cada científico es prácticamente el único especialista en su proyecto y al resto de la comunidad científica le resulta completamente extraño (a pesar de compartir la misma formación de base y tener, por lo tanto, muchos recursos para poder comprenderlo). Por lo tanto, existe una brecha cognitiva considerable entre lo mucho que sabe el ponente de ese tema y lo poco que conocen los oyentes.

Pero la mayoría de oradores no lo tiene en cuenta y suponen que la audiencia, al ser también científicos como ellos (que no siempre es el caso), será capaz de comprender en 5, 10, 30 o 60 minutos lo que ellos han tardado 1, 2, 3 o 4 años en comprender.

Por lo tanto sus charlas acostumbran a avanzar a un ritmo tan elevado que muy pocos oyentes pueden seguirlo, y eso hace que el público se pierda y desconecte.

Una forma de paliar el problema de la brecha cognitiva seria rebajar la complejidad de la ponencia para hacerla más comprensible. Es mucho mejor intentar que se entienda bien sólo el 25% de todo el proyecto y conseguirlo, que intentar que se entienda todo y sólo lograr un 10%.

Sin embargo, se comete otro error en el ámbito científico que dificulta mucho el poder tomar esa medida para facilitar la comprensión.

2.- Falsas creencias y convencionalismos varios

Existen una serie de convencionalismos que dictan de qué manera se han hecho siempre las presentaciones científicas. El error que cometen muchos científicos es creer que esos convencionalismos son inexpugnables. Que representan las leyes que dictan la forma en que se debe hacer una presentación científica y que, por lo tanto, no pueden ser nunca violados. Estas falsas creencias les condenan a repetir los mismos errores que la comunidad científica lleva años cometiendo.

Son incapaces de salirse de esas normas porque, simplemente, no se atrevieron a probarlo.

¿Qué pasaría si lo intentaran? Un buen ejemplo es la explicación que John Bohannon realizó en TEDxBrussels sobre los superfluidos, al que ya dediqué un artículo hace algún tiempo.

3.- Crear presentaciones con estructura de trabajo escrito

Generalmente, la presentación científica siempre sigue a la elaboración de una memoria escrita. Este documento contiene toda la información del proyecto ordenada de forma eficiente mediante un sistema de indexación, de modo que se puede acceder directamente a cualquier contenido con tan solo buscarlo en el índice e ir a la página indicada.

La tentación de seguir esa misma estructura en la presentación es demasiado fuerte y caen en ella. Y si a esa tentación le añadimos la predisposición del software por excelencia (PowerPoint) a ofrecer listas de viñetas y bullet points a sus usuarios, la combinación es letal; diapositivas siguiendo la secuencia 1.1.2, 1.1.2.1, 1.1.2.2…, información fragmentada en capítulos, ausencia de hilo conductor…

Debemos entender que la función del índice y de los capítulos es útil y válida para la memoria escrita, pero no para contar la historia de nuestro proyecto. Porque, en el fondo, se trata de eso. De contar historias. Como quien le cuenta un cuento a un niño.

Y… ¿alguien ha escuchado alguna vez un cuento estructurado por capítulos?

4.- Centrarse en el Qué en lugar de en el Por qué

Otra característica de la mayoría de presentaciones científicas es que tienen como punto de partida el objetivo del proyecto. Se centran en explicar qué es lo que pretenden hacer. Pero casi nunca explican el por qué.

Uno puede explicar que su proyecto consiste en desarrollar una técnica analítica que permita detectar ciertos elementos químicos a concentraciones extremadamente bajas. Así, sin más, lo probable es que la audiencia no tenga el menor interés en el tema.

Pero… ¿ y si en lugar de empezar así, comienza hablando de la dificultad de detectar ciertos componentes peligrosos en nuestro organismo por la baja concentración a la que se encuentran y la importancia que tendría para nuestra salud encontrar un sistema analítico que nos permitiese detectarlos?

Empezar explicando el por qué ayuda al oyente a dar sentido a todo lo que se  hace durante el proyecto. Y, en consecuencia, le ayuda a no perderse en las explicaciones.

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