3 estrategias para despertar a tu audiencia con un inicio rompedor

Uno de los aspectos que supone un hándicap para gran parte de docentes o ponentes en el momento de presentar consiste en que tu ponencia o clase comience a una hora “complicada”, como por ejemplo, a primera hora de la tarde. Ante esta circunstancia, la mayor parte de speakers, cuando se plantean cómo empezar una presentación, suele optar por pedir disculpas por la hora, sugerir con humor a la audiencia que no ronquen mucho porque molesta, y otros comentarios “víctima-humorísticos”.

Público durmiendo

Foto obtenida en www.theaccidentalcommunicator.com

Con estos mensajes estamos presuponiendo que es una mala hora, y nuestra audiencia infiere que les va a costar mucho mantener la atención. De alguna forma estás dando permiso a tu público para dormirse.

En este post quiero romper ese mito de que hay horas buenas y malas para exponer. Pues lo que hay son clases, ponencias o comienzos que son motivantes y otros que no lo son no.

Después de más de 10 años de experiencia como docente en formación ocupacional y formación continua con adultos, me he preguntado muchas veces:

¿cómo empezar una presentación para motivar a mi audiencia desde el primer segundo, sin importar la hora?


Después de pensar mucho sobre ello, me gustaría mostrarte 3 estrategias infalibles que utilizo para comenzar las clases con entusiasmo cuando tengo un curso de 16-21 horas, y quiero activar a mi alumnado desde el principio.

Estas estrategias sobre cómo empezar una presentación las utilizo con grupos de 15 alumnos adultos, que realizan un curso que dura 3 meses y cuya asistencia es diaria. Aunque pueden aplicarse con otros grupos, depende de la imaginación del ponente.

1. Haz que tu alumnado “grite con los contenidos de la clase”.

Una estrategia con la que he obtenido muy buenos resultados consiste en apuntar en la pizarra, antes de empezar la clase, los contenidos y dinámicas que vamos a tratar. Anoto palabras atractivas, que sean motivantes y que generen curiosidad. Por ejemplo, si voy a tratar el tema de los miedos a la hora de hablar en público, pondría en la pizarra: miedo, predicciones, video, Einstein, superación, 7 segundos, éxito.

Después de escribir las palabras en la pizarra, voy diciendo por separado cada una de ellas, y el alumnado tiene que gritar al unísono: “bien”.

Quedando el diálogo como sigue:

- (yo): Hoy tendremos: miedo.
- (alumnado): ¡Bien!
- (yo): Predicciones.
- (alumnado): ¡Bien!
- (yo): Video.
- (alumnado): ¡Bien!

Es importante decir alto y claro cada uno de los conceptos a trabajar y que el alumnado lo grite fuerte, si lo dicen tímidamente, me hago el sordo hasta que se oiga una sola voz bien potente.

La energía, la sonrisa y las ganas están aseguradas con este comienzo.

2. Mételes el “ritmo en el cuerpo”. El tamborilero.

Para esta forma de comenzar la clase nombro a alguien del grupo para que sea el director/a de orquesta. Yo me uno a la misma como uno más, y lo que hacemos es lo siguiente:

Primero empieza la alumna que es directora de orquesta, que es quien marca el ritmo, lo hace golpeando su mesa con las palmas de las manos a un ritmo pausado, primero una mano y luego la otra.

Seguidamente el resto del alumnado y yo incluido vamos siguiendo el mismo ritmo.

Un ritmo que la directora de orquesta va aumentando progresivamente, hasta alcanzar una máxima velocidad. Y después levanta los brazos y los cruza en señal de finalización.

Justo después les digo la idea central de la clase de ese día. Una frase o palabra que lo resuma. En el ejemplo anterior diría: ¡hoy superaremos nuestros miedos!
Tras lo cual obtenemos la alegría, los comentarios y los aplausos del alumnado.

3. Consigue que tu grupo no se siente al inicio de clase y “mueva los pies”.

Nada más llegar el alumnado, antes de empezar la clase les pido que se pongan de pie y les trasmito el siguiente mensaje: tengo escondidas en el aula las claves de la clase de hoy, y tendréis que buscar hasta encontrarlas.

Previamente he escondido de forma estratégica varios papelitos con ideas sobre la clase.

Cuando hayan encontrado todas las claves, las personas que lo hayan hecho serán responsables de leer esos conceptos que trataremos en la clase.

Con esto consigo activar a mi alumnado, que presten atención y que despierten.

En mi experiencia a los adultos nos gusta divertirnos en clase, jugar, movernos por el aula en vez de estar pasivos escuchando sentados todo el tiempo, y sobre todo nos gusta que nos sorprendan.

Es por ese motivo, que en cada curso que desarrollo procuro incorporar un número suficiente de cosas que haré por primera vez, aunque sea el mismo curso, hay que seguir inventando formas para mantener tu ilusión y poder trasmitir entusiasmo a tu audiencia.

Tú eres el guía que dirige la excursión que llevará a tu alumnado hacia el destino de un aprendizaje significativo.

Un objetivo que me marco al dar un curso es llegar al corazón de mi audiencia, aunque en ocasiones quién llega a tu corazón es la audiencia misma.

En el último curso que di con las características anteriormente descritas, una vez acabado, salimos a cenar todo el grupo y después a tomar algo. Fui uno de los primeros en marcharse porque tenía que trabajar al día siguiente y cuando me dirigía a la puerta, oí que me llamaban, me di la vuelta y vi a mi alumnado agrupado y escuche: ¡Bien! y terminaron señalándome tod@s a la vez. ¡Fue realmente emocionante!

Al final, tu audiencia podrá olvidar lo que dijiste, pero no olvidará como le hiciste sentir.

Y tú, ¿cómo resuelves el dilema de cómo empezar una presentación después del almuerzo?, ¿de qué forma despiertas a tu audiencia?
 
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Manuel Antolín Gutiérrez es psicólogo, terapeuta y formador. Un emprendedor con grandes dosis de optimismo que vive con pasión su último proyecto empresarial, llamado Resuelve.
Tiene gran experiencia en materia de formación y ha impartido numerosos cursos de técnicas de oratoria para profesionales.
Su lema: ¡preparate bien, hazlo bonito y disfruta!

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Comentarios

  1. Roger Prat dice

    Manuel, muchas gracias por compartir tu experiencia en este artículo. Un lujazo tenerte en mi blog. Espero poder conocerte pronto en persona.

    Roger

  2. dice

    Gracias a ti Roger.
    Ha sido un auténtico placer colaborar con mi post más “Presentable” en uno de los blogs de referencia en castellano sobre presentaciones.
    Seguro que pronto nos conoceremos.
    Un abrazo.

  3. Rodrigo J. Carcedo dice

    Qué bueno y útil tu artículo sobre formas de comenzar una clase!! Tres ideas concretas, útiles y sencillas. Se agradecen mentes innovadoras y creativas como la tuya.
    Un abrazo!

  4. dice

    Muchas gracias por tus elogios, Rodrigo.
    Me alegra que el artículo pueda ser útil. El objetivo final es que podamos evaluar la forma de empezar nuestras clases o ponencias, para después incorporar aperturas creativas que logren el máximo interés en nuestra audiencia.
    Un abrazo.

  5. sol dice

    buenos días Manuel,
    mañana tengo la presentación de un nuevo ciclo formativo, alumnado de 1º de animación deportiva, y éstos llegan el primer día a comerse el curso!!!

    gracias por tus ideas. Me he quedado con la última para presentar todo lo engorroso del primer día, horarios, normativa ciclos, del instituto, mi nombre, …… así que les voy a esconder en las mesas los temas, y que vayan sacándolos….
    me encanta!!!

    y gracias Roger por el blog

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