2 ejercicios para entrenar tu entonación

El jueves pasado vimos un par de trucos que aprendimos de los locutores de fútbol para sacar provecho a la entonación de nuestra voz.

micrófono audiencia

Foto obtenida en www.tenorama.com

Espero que estés convencido de la necesidad de potenciar ese aspecto en tu oratoria. Debes tener en cuenta que la entonación forma parte del lenguaje paraverbal, que según el antropólogo Albert Mehrabian, representa casi un 40% de todo el proceso de comunicación (más de 5 veces más importante que el lenguaje verbal). Así que es más importante cómo lo dices que lo que dices.

Sin embargo, puede que aunque te haya convencido de la importancia de saber jugar con la entonación, no sepas como trabajar este aspecto para mejorarlo.

Por esto, en este artículo, quiero ayudarte a responder esta pregunta.

¿Qué puedes hacer para entrenar tu entonación?

Te propongo dos ejercicios:

1.- “Pelota pelota pelota, pelota, pelota pelota”

El primero de ellos consiste en trabajar la entonación con independencia del texto.

Para ello, elige una palabra (la que te de más rabia). Yo elegí “pelota”.

A partir de aquí, intenta explicar situaciones usando únicamente esta palabra.

Por ejemplo, simula que algo te hace mucha gracia, que estás enfadado con alguien y le estás riñendo, que estás triste, que estás muy animado, que estás flipando con lo que te acaban de decir…

Si quieres seguir con el ejemplo del futbol, retransmite varias jugadas usando sólo tu palabra: un gol, una ocasión fallada, una falta no pitada…

Al no poder utilizar más palabras que la que has elegido en todo el ejercico, para poder distinguir un caso del otro no tendrás más remedio que usar la entonación.

Grábate en vídeo y comprueba luego el resultado. O, si puedes, házselo a alguien y que este alguien deba adivinar la situación.

2.- El mismo texto, con diferente intención

El segundo ejercicio consiste en elegir un texto al azar no muy largo (unas 5 líneas) y leerlo con diferente intencionalidad cada vez. He aquí algunos ejemplos:

- Como si fuese un texto graciosísimo.

- Como si estuvieses muy enfadado.

- Como si hubiese mucho ruido a tu alrededor y tuvieses que gritar.

- Como si estuvieras entre el público asistente a una conferencia y tuvieras que hablar muy bajo.

- Como si fueses un político desde el atril, convenciendo a las masas en un mitin.

- Como si tu audiencia fueran los niños de una guardería

Puedes buscar textos de diversa índole para ir variando el ejercicio: poesías, informativos, teatro, documentales, técnicos…

Nuevamente, grábate en vídeo o hazlo delante de alguien para que adivine la intención que le has dado.

Busca la intencionalidad en tu presentación

El discurso de tu presentación estará lleno de fragmentos con distintas intencionalidades. Habrá momentos en los que dirás algo que es gracioso, otros en los que deberás ponerte serio, etc…

Debes buscar en tu presentación cuáles són esas intencionalidades y trabajarlas igual que en estos ejercicios.

¿Has probado alguno de estos ejercicios? ¿Conoces otros ejercicios para trabajar la entonación? Gracias por dejar tu comentario.

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