10 preguntas que debes hacerte para que tus bromas hagan reír al público

El pasado miércoles fue el Dia de la Diversión en el trabajo.

fun at work day

Seguro que lo notaste, ¿verdad? Fue una suerte no haber hecho vacaciones en Semana Santa!!! :-D

El caso es que los valores que sustenta esta efeméride son igualmente aplicables al mundo de las presentaciones. Una presentación no tiene porqué ser seria. Hay sitio para el sentido del humor (aunque a alguien se le pongan los pelos de punta sólo de pensarlo).

Sin embargo, hacer bromas y chistes en una presentación implica correr un riesgo. ¿Y si no se ríen?

Recientemente encontré en internet un artículo en inglés del escritor Gene Perret con un listado de 10 preguntas, el Checklist de la Comedia, para verificar si nuestras bromas están o no condenadas al fracaso antes de salir a escena. El artículo me gustó tanto que me he limitado a traducirlo.

Cuando enciendes una luz, espera resultados.

Esperas que la luz se encienda. Si no lo hace, repasas mentalmente un checklist para corregir el problema. ¿Está la lámpara enchufada? ¿Se ha fundido la bombilla? ¿Puede ser el fusible?

El mismo proceso es válido en el caso de usar el humor en tu presentación. Quieres que la audiencia ría, y si no lo hace, necesitas averiguar cómo solucionar el problema.

Esta lista de 10 puntos te ayudará a corregir los defectos de tus bromas para que tu humor sea eficaz.

1.- ¿Termina tu broma con una sorpresa?

La sorpresa es un elemento esencial de la comedia. A menudo se oye narradores que dicen, “Interrúmpeme si has escuchado esto antes.” Se dan cuenta de que si tu ya sabes el final, la broma ha perdido su poder. Su final debe ser inesperado, un giro, una sorpresa. Lo repentino de esa sorpresa es la sacudida que producirá las risas que deseas.

Sea cual sea tu chiste, asegúrate de que el público no lo ve venir. Puede que tengas que despistar a tus oyentes- indúceles a pensar en una dirección y de repente redirígelos hacia el punto al que tu querías llegar.

2.- ¿Tu broma se basa en una realidad reconocible?

Cada broma o cuento que utilices deberá ser veraz. Los oyentes sólo pueden responder a tu humor si reconocen la realidad en la que se basa. Esto no significa que no puedas ser caprichoso. Tu verdad no tiene que ser de las que se juran sobre la Biblia en un tribunal de justicia. Puede ser exagerada, distorsionada e hipotética, siempre que tu audiencia pueda relacionarse con ella. Lo que necesitas es que la gente piense: “Sí, a mi también me ocurrió lo mismo.”

3.- ¿Pueden escucharte y entenderte?

La gente no puede reírse de una broma que no oye. Cuando hagas tu broma debes hablar en voz lo suficientemente alta para ser escuchado por toda tu audiencia o utilizar un sistema de sonido confiable que amplifique tu voz. Además, habla con claridad para que el público pueda entender el significado de tu mensaje. Tu vocabulario también debe ser apropiado para tu audiencia. Si usas palabras que no entienden o frases con las que no está  familiarizados, en realidad, no estarán entendiendo tu broma.

4.- ¿Tu broma es actual?

Tus bromas deben estar al día. Evita la nostalgia. Tus historias no necesitan relatar acontecimientos actuales, pero deben adaptarse al presente. Utiliza ideas y referencias contemporáneas.

5.- ¿Tu broma es concisa?

William Shakespeare dijo “la brevedad es el alma del ingenio.” Ese es un buen consejo, pero no significa necesariamente que cuanto más corto mejor. Hay por lo menos dos partes en cada broma – la configuración, que amuebla la información, y la frase clave, que es el giro sorpresivo a esa información. Ambos son esenciales. Economía puede ser una palabra más acertada que brevedad. Ser concisos significa dar a los oyentes toda la información que necesitan para apreciar y comprender la frase clave, pero no ofrecer información innecesaria que debilita su efecto.

Una regla de oro: Una broma que debe ser corta y lo es, es mejor que una broma que debería ser corta y no lo es.

6.- ¿Tu broma crea un vívida imagen mental?

buick

Fotografía de un Buick

Aunque los humoristas trabajan principalmente con las palabras, las audiencias “ven” imágenes. Cuanto más viva sea la imagen que consigas crear en sus mentes, mejor será la respuesta que recibas. Hay un pasaje de la película de 1977 Annie Hall, donde el personaje interpretado por Woody Allen dice a su novia: “Hay una araña en el cuarto de baño del tamaño de un Buick (una marca de coches). “ Ese gag funciona porque inmediatamente evoca una imagen mentales divertida. El personaje podría haber descrito la araña como “un gran insecto” o incluso, decir, “es tan grande como un coche.” Pero la palabra “Buick” evoca una imagen mucho más vívida.

7.- ¿Estás haciendo que el público sepa cuándo hay que reírse?

Hace humor es como dirigir una orquesta: Tienes que controlar el tempo. No sólo quieres que tu audiencia se ría, quieres que se ría en el momento adecuado. Por lo tanto, como conductor, debes decirles cuándo reír. Hazlo a través de la inflexión de la voz, los gestos y expresiones faciales, y con la redacción de tu historia. Mientras preparas tu presentación, debes saber exactamente dónde quieres la risa de tu público. Si tu no lo sabes, ¿cómo esperas que ellos lo sepan?

8.- ¿Son tus referencias aplicables y apropiadas?

Muchas bromas consisten en comparar dos ideas. Una de ellas es un tópico básico; la otra es una referencia humorística a ese tópico. Un ejemplo: “Tengo un amigo que es muy tacaño; cada año compra una postal de Navidad y la envía en forma de carta en cadena”. El tópico es la frugalidad de esta persona, y la referencia es una postal de Navidad que circula por cuenta de los demás. Aquí hay otra referencia cómica a ser tacaño: “Mi amigo siempre deja un 20% propina. Un 20% de lo que dejaría cualquier otro”. En la creación de bromas, busca tantas referencias como puedas. Cuantas más descubras, más munición tendrás para generar una comedia efectiva. Sólo asegúrate de que son aplicables y apropiadas.

9.- ¿Tu broma es adecuada para esta audiencia? ¿Tu audiencia es la adecuada para tu broma?

Sin duda, dos componentes claves del humor son la habilidad del presentador y la calidad del material. Sin embargo, debes considerar otro elemento clave: el público. Cuanto más se adapte tu broma a las personas a las que te estás dirigiendo, mejor respuesta obtendrás. Realiza bromas que  tus oyentes sepan apreciar. Recuerde que el público es el juez final de tus bromas. Si se ríen, es graciosa. Si no se ríen, necesita más trabajo.

10.- ¿Tu broma es inteligente e incisiva?

El humor está presente a nuestro alrededor. Es tarea del humorista descubrirlo y exponerlo a los oyentes. Tomemos el siguiente ejemplo: “Siempre que veas a un hombre abrir la puerta del coche a su esposa, sabes de inmediato que o el coche es nuevo, o lo es la esposa.” La gente reconoce rápidamente la ironía de esa frase, pero sólo después de que el cómico se la señale. Como humorista, tu deber es descubrir verdades, idiosincrasias, ironías y contradicciones, y luego formularlas de esa manera única que produce la risa del público.

Sigue esta lista de comprobación y ambos, tu y tu público, podréis disfrutar de muchas risas.

Gene Perret10 mandamientos de la comediaGene Perret es un escritor ganador de un Emmy que ha escrito para cómics legendarios como Bob Hope, Phyllis Diller, Carol Burnett y otros. Es el autor del libro Los diez mandamientos de la Comedia. Visite su sitio web en comedywritersroom.com.

¿Cumplen tus bromas los 10 mandamientos de Perret? ¿Cómo te aseguras de que tus bromas hagan reír? Gracias por compartir tu experiencia con todos.

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